Usted está aquí

Gotas gallegas en el océano migratorio a Estados Unidos.

Fotos inéditas de emigrantes de Galicia con historias insólitas y desconocidas afloran en una exposición con 300 imágenes en Madrid | Ramona Arias, niñera de magnates del tabaco, dio la batalla contra el estado de Florida por la expropiación de su casa.

Sociedad Exposición “Emigrantes invisibles (1868 - 1945)”.

Gotas gallegas en el océano migratorio a Estados Unidos.

 

Fotos inéditas de emigrantes de Galicia con historias insólitas y desconocidas afloran en una exposición con 300 imágenes en Madrid | Ramona Arias, niñera de magnates del tabaco, dio la batalla contra el estado de Florida por la expropiación de su casa.

 

 

 

Al volante con más de noventa años, la estampa de una fuerte mujer de cabellos blancos sorprendía por las calles de Tampa, la ‘capital’ del tabaco en EE UU a principios del siglo XX. Corría la década de los 60 del siglo pasado y la decidida e independiente gallega Ramona Arias seguía conduciendo su propio automóvil. Pero su historia cautiva por más razones: salió de una pequeña aldea de la comarca de A Fonsagrada, Lugo, en 1909 dejando atrás a sus tres hijos pequeños al cuidado de su marido, para integrarse como ama de cría en la familia de los Martínez Ybor, magnates del tabaco. Y durante su vida al otro lado del atlántico, dio ejemplo de carácter liderando una batalla legal contra el estado de Florida porque el trazado de la autopista interestatal discurría encima de su casa. Aunque no pudo evitar la demolición de su hogar, poco antes de morir, en 1965, recibiría una mayor cuantía en la expropiación gubernamental. Su historia es solo una gota en el océano de la emigración española a Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX, una inmensa historia colectiva apenas conocida.

Con la mirada levantada, como sorprendida por la altura del Rockefeller Center en Nueva York, la fotografió su hijo en 1941. Ya tenía 71 años. Esa imagen y la vida de esta gallega incansable que dejó raíces también en EE UU, está recogida ahora en uno de los seis semblantes destacados de la exposición “Emigrantes invisibles. Españoles en EE UU (1868 – 1945)”, abierta en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid hasta el 12 de abril. La muestra está basada en una investigación del catedrático de New York University –y descendiente de emigrantes asturianos– James D. Fernández y del periodista y cineasta Luis Argeo. Se exponen hasta 300 imágenes y objetos procedentes de los archivos domésticos de los descendientes de los emigrantes españoles, pero el trabajo documental supuso un recorrido por 16 estados de EE UU, recogiendo un ingente patrimonio fotográfico que cuenta en la actualidad con más de 15.000 imágenes digitalizadas.

La historia de Ramona se ha ganado un apartado propio en la exposición, con suplemento biográfico. No es para menos. Con 39 años, esta intrépida gallega pasaría por Cuba y luego Florida como niñera de los vástagos de aquel emporio floreciente a principios del siglo XX. Ya desde Tampa, en Florida, donde llegaron a asentarse más de 200 fábricas manufactureras de tabaco, y residiendo en las propiedades de Ybor City, la gallega reclamó que se reencontrasen con ella sus hijos y su marido, Manuel Villanueva. Tras reunirse todos en la residencia señorial yanqui, la nodriza luguesa aún tendría un cuarto hijo. Y, a pesar de que su marido falleció en los años 40, la viuda seguiría viajando para ver a ese hijo.

 
Apartado dedicado a Ramona Arias dentro de la exposición “Emigrantes invisibles. Españoles en EE UU (1868 – 1945)" Fundación Consejo España-Estados Unidos

El investigador Luis Argeo explica el contexto de la foto de Ramona Arias: “Fue durante una visita que hace desde Tampa al menor de sus hijos, afincado en Nueva York y que sirve como ejemplo del esfuerzo, valentía, compromiso y superación que demostraron todos estos ‘héroes de los cotidiano’ que emigraron a los Estados Unidos”. “Fue una mujer muy adelantada a sus tiempos”, valora.

“Su destino era el trabajo y funcionó el efecto llamada”, valora el investigador Luis Argeo

“Cuando a principios de los 60, su barrio era expropiado para ser demolido y construir en su lugar la autopista interestatal, Ramona batallaría activamente contra los planes gubernamentales durante meses, aunque dicha disputa no evitó la demolición de su casa, ni las de otros muchos emigrantes”, se explica en el epígrafe dedicado a la gallega. De hecho, entre la recompensa que sus descendientes más valoran tras su muerte, en 1965, se encuentra una mesa de madera noble que la familia Ybor le regaló a Ramona como distinción por sus años de niñera.

“Encuentro cierta ironía en la idea de que la bisabuela Ramona dejara atrás una casa con vacas lecheras para trabajar como ama de cría, amamantando a bebés”, confiesa ahora su bisnieta estadounidense, Cathy Varón, propiciadora de que se conozca esta historia.

Cathy Varón, con el libro de recetas de su bisabuela Ramona, en Florida
Cathy Varón, con el libro de recetas de su bisabuela Ramona, en Florida

Estudió español para leer las cartas maternas

La bisnieta de Ramona Arias, Cathy Varón, metió las pertenencias de su madre en un guardamuebles de alquiler  cuando falleció. Hasta que un día, decidida a tirarlas, pensó que ahí se encontraba el legado de sus antepasados y un trozo de historia de Tampa. Se las llevó a casa y, con el dinero que se ahorró del trastero, se apuntó a clases de español para ‘descifrar las cartas’, documentos y hasta una agenda con recetas de cocina que se exhibe en la exposición.

Pero no es el único de los retratos de gallegos destacados. El investigador Argeo también ilustra en una conversación con FARO la historia de Andrés Sánchez (Bergondo, A Coruña). El hombre, vestido con traje y corbata a rayas, se muestra en una instantánea en un cementerio ‘yanqui’. Parece ser que Andrés Sánchez fue el dueño del Bar Roosevelt, en el Lower East Side, “el primer bar del barrio en abrir tras la abolición de la ley seca”, asegura el investigador. “La fotografía nos la facilita su hija, una encantadora señora llamada Dolores Sánchez. La madre de Dolores, Herminia Guerra y esposa de Andrés, fue a Nueva York desde Sada, A Coruña, en el año 1917, muy jovencita, reclamada por su primo, Antonio Outeda, que ya tenía una tienda de ropa en el Lower East Side y necesitaba una niñera”. Sería, como Ramona, otra niñera gallega.

Más enigma por diversas razones muestra la fotografía colectiva de un grupo de pasajeros en la cubierta de un barco, entre los que destaca otro gallego, de origen ourensano. “La foto tomada en la cubierta del barco nos la proporciona Joe Losada, nieto de ourensanos que encontraron en Newark, Nueva Jersey, trabajo entre marineros y estibadores”, completa el investigador. Resulta que el hombre de boina negra que aparece en el centro de la foto es Adolfo Losada, que llegó a EE UU en 1926 para trabajar de fogonero. “Van todos bien vestidos en cubierta, por lo que creemos que se trata de alguno de los viajes de vuelta. Los fotógrafos de aquellos vapores solían fotografiar al pasaje que viajaba en primera o segunda clase, únicamente”, reflexionan.

Aunque la idea general de la exposición es el relato colectivo de la emigración, los investigadores distinguen agrupaciones por territorios en los lugares de origen. Algo que ha ocurrido también en la migración a otros lugares del mundo. Así, hallaron asturianos en las minas de West Virginia y en las factorías del Rust Belt; andaluces en los campos de caña de azúcar de Hawai y en las envasadoras de conservas frutales en California; vascos en los pastos Idaho y Nevada; cántabros en las canteras de Vermont; gallegos y valencianos en los muelles neoyorquinos del Hudson y el East River y también a más asturianos y más gallegos liando tabaco en las fábricas de Florida. Argeo destaca que el destino de aquellos migrantes no era otro que el trabajo. “Este episodio histórico ha quedado bien conservado, gracias a esas cajas y álbumes en desvanes de las casas, aunque se habían quedado un pocos relegados a esos rincones por el paso del tiempo”, destaca el periodista Luis Argeo, que también vivió en su historia familiar la emigración a EE UU.

“Se juntaban en función de lo que hacían mejor, algunos ya conocían el oficio”, resalta, “y el fenómeno colectivo es algo que quisimos que impregnase las paredes de la exposición”. De ahí, que se encontraran afiladores de Ourense agrupados en ciertas localidades como Tampa, asegura el periodista. “El efecto llamada también funcionó”, añade.

“Poco queda de aquellos intrépidos emigrantes. Los materiales necesarios para conocer este éxodo se hallan dispersos en las memorias personales y en los archivos familiares de sus descendientes. Nos han abierto sus hogares para enseñarnos viejos álbumes y latas de galletas donde atesoran las fotografías y documentos de sus padres, abuelos, bisabuelos, cuya única patria fue, en muchos casos, el trabajo; y su epopeya, la de los inmigrantes de todos los tiempos y lugares: la búsqueda cotidiana del bienestar, la decencia, la dignidad”, explican James D. Fernández y Luis Argeo.

 

La muestra ha sido impulsada por la Fundación Consejo España –EE UU (una institución privada sin ánimo de lucro creada en 1997 con el propósito de fortalecer los vínculos entre ambos países). Expuesta previamente en EE UU, la exposición de “Emigrantes invisibles” coincidió en Norteamérica con la muestra gallega “Os adeuses”, que acogió el Museo de Ellis Island, en Nueva York. Auspiciada por la Xunta y el Consello da Cultura Galega, aquella muestra fotográfica retrataba el éxodo de gallegos hacia el continente americano a finales de la década de los 50 y principios de los 60, integrada por más de 70 instantáneas del fotógrafo Alberto Martí que fueron tomadas en los puertos de A Coruña y Vigo.

Desde que la escritora María Dueñas diese a conocer este proyecto expositivo a la Fundación Consejo España-EE UU, varias personalidades la respaldaron, como el chef José Andrés, el periodista y cineasta Guillermo Fesser, la artista Cristina Pato y el escritor Eduardo Lago, entre otros. La muestra puede visitarse de forma gratuita en la Fundación Conde Duque y, tras su paso por Madrid, se espera que itinere por otras ciudades de España y Estados Unidos.

Couso Galán
Adolfo Dominguez
Blusens
Astilleros Barreras

Lo último en los blogs

Seguro que al cerrar un libro alguna vez has pensado en lo maravilloso que sería poder viajar al mundo en el que transcurre la historia. En...
Galicia es un lugar que puede llevar a cualquier viajero al paraíso de un momento a otro. Desde la monumental Santiago de Compostela hasta...

Lo último en los foros

No es un secreto que Galicia cuenta con vinos: blancos y tintos de los cuales algunos de ellos pueden ser considerados de los mejores del...
Se inicia este "Foro" en relación al proyecto "Galicia Universal", para que todo aquel que se identifique con el mismo, pueda emitir su...