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La vuelta a Galicia en doce empanadas

Una ruta de empanada en empanada, sin repetir variedad y siempre de sorpresa en sorpresa.

La vuelta a Galicia en doce empanadas

Una ruta de empanada en empanada ¡sin repetir ni una sola variedad!

La empanada gallega: todo un emblema culinario © Getty Images

Tiempo de lectura 9 minutos

Olvídate de esas masas hojaldradas y esos rellenos con mucha cebolla, mucho tomate frito y muy poco de todo lo demás que, por desgracia, encontramos con frecuencia en los supermercados.

La empanada, uno de los emblemas culinarios gallegos, es algo mucho más diverso y mucho más interesante.

Tanto es así que es posible viajar por Galicia de empanada en empanada, probando nuevos estilos y distintos rellenos, sin repetir ni una sola variedad.

Y eso es, precisamente, lo que te proponemos en esta ocasión, una ruta por las empanadas de Galicia que es posible que te haga ganar algún kilo que otro pero de la que nadie regresa defraudado.

Galicia de empanada en empanada: ¡Arrancamos! © Getty Images

SANTIAGO: DONDE TODOS LOS ESTILOS SE ENCUENTRAN

Santiago es la capital y la ciudad más próxima al centro geográfico de Galicia, así que es fácil encontrar empanadas de todos los estilos.

¿Diferentes estilos de empanada? Sí, porque las podemos encontrar elaboradas con masas de maíz, de trigo o de centeno y rellenas de casi cualquier cosa imaginable: carne de ternera, pulpo, sardinas, berberechos, bacalao, raya, pollo, calamares…

Pero empecemos por el principio y vayamos a los clásicos. Para explorar las empanadas de trigo, seguramente las más comunes, vale la pena desplazarse a uno de los tres despachos que tiene la panadería Pan da Moa.

Este obrador familiar prepara excelentes panes y elabora también empanadas de masas impecables como la de zorza (lomo de cerdo adobado con pimentón) o la de bacalao.

Quien prefiera optar por un restaurante encontrará en Casa Camilo, un clásico de la ciudad y un oasis tradicional en la zona más turística, una excelente empanada que suelen preparar con berberechos o con xoubas (sardinas pequeñas).

RÍAS BAIXAS: LAS EMPANADAS DEL MAR

Continuando hacia la costa entramos en el territorio de los rellenos marinos. Aquí casi todo es empanable: berberechos o almejas, bacalao o merluza, mejillones, pulpo, congrio, vieiras, zamburiñas, calamares o sardinas dan lugar a empanadas de sabores intensos.

Las empanadas de Pan da Moa: un clásico © Pan da Moa

Muchas de ellas, como la que se puede probar con frecuencia en O Noso (Portosín), se elaboran con harina de maíz y son más densas y contundentes.

A muy pocos kilómetros está Noia que, además de un precioso casco antiguo de origen medieval, tiene algunas de las mejores empanadas de la zona.

En O Forno do Couto, una panadería tradicional en pleno centro, vas a acertar siempre, ya sea con la empanada de calamares, la de raxo (lomo de cerdo) o incluso la empanada dulce de manzana.

Aunque si el camino te lleva hacia el sur tampoco tendrás problemas: en la ría de Vigo son muy populares las empanadas de chocos guisados.

Redondela es la capital del choco en Galicia, así que en toda la comarca se pueden encontrar buenas empanadas de este producto ¿Un ejemplo? La de Panadería Santa Rita, en la plaza homónima de Vigo. Conviene encargarla para no quedarse con las ganas.

Pero en esta ría no todo son empanadas de choco. Y como muestra están las de Casa Simón, en Cangas do Morrazo. Suelen variar el relleno y todas están bien, aunque puestos a escoger la de centolla, sin ir más lejos, es de esas que justifican por si solas el viaje.

Panadería Santa Rita, ¡no olvides encargarla o te quedarás sin nada! © Facebook Panadería Santa Rita

PADRÓN Y EL TIMBAL DE LAMPREA

No es una empanada exactamente, pero es un pariente cercano y, si tienes oportunidad de probarlo, no deberías dejar escapar la ocasión.

Se trata del timbal de lamprea, un plato para el que algunos apuntan un origen medieval y que es ya una rareza que ya sólo se encuentra en este pueblo del Camino Portugués a Santiago y por encargo.

Te harán falta al menos dos acompañantes (yo te recomendaría incluso tres, y si te falta alguno siempre podemos hablarlo, que con este plato yo me pierdo) y reservarlo con antelación en Chef Rivera, uno de los grandes clásicos de la cocina gallega.

Eso sí: sólo entre finales de enero y comienzos de abril. Pero no sólo los timbales son interesantes en esta comarca.

En Calo, más o menos a mitad de camino hacia Santiago, la Panadería Xurxo prepara una empanada de pulpo soberbia. No dudes: pide la grande. No va a sobrar, créeme.

CEDEIRA: PASTELONES Y EMPANADAS ABIERTAS

No sé qué tiene Cedeira, un pequeño pueblo marinero al norte de Ferrol, pero ha conseguido conservar su tradición gastronómica como pocos lugares en Galicia.

Percebes, marrajo, rape a la cedeiresa y, además de las clásicas, dos tipos de empanada diferentes y únicos.

Pastelón de atún de Arribi © Arribi

Por un lado, están las empanadas abiertas, lo más parecido al cruce entre una empanada convencional y una pizza, para entendernos, que suelen hacerse de raya y que algunas panaderías preparan por encargo.

Mucho más fáciles de encontrar son los pastelones, una variante que se prepara con una masa de tipo hojaldrado, mayor porcentaje de relleno que en las empanadas convencionales y menos zaragallada, el sofrito de cebolla y pimientos que se añade en el interior.

El sitio perfecto para probarlo es el horno artesano Arribi, en la orilla sur del pueblo, que está en funcionamiento desde 1875.

LA BOLA DE NATA DE LA COMARCA DEL EUME

Entre A Coruña y Ferrol está la Fraga do Eume, un bosque autóctono de castaños y robles que tapiza el valle del río Eume hasta su desembocadura y que es uno de esos rincones mágicos de los que los gallegos presumimos sin sacar demasiado pecho, para evitar que se masifiquen y seguir disfrutándolos nosotros.

En la parte alta del valle, en la aldea de A Capela, puedes comprar la bola de nata, otra más de esas empanadas sin tapa que se preparan por esta zona del norte.

Las bolas de nata de la panadería Vilas de Mouros: todo un descubrimiento © Vilas de Mouros

No es un postre dietético, así que es perfecto para el regreso de una caminata por la Fraga, pero esa combinación de masa de pan, nata, azúcar y el calor del horno te hará lamentarte por no haberla descubierto antes.

Las de la panadería Vilar de Mouros son de las mejores. Si paras allí puedes probar también sus excelentes empanadas de masa de pan. Y no te quedes con sólo una: pregunta por las de pollo adobado con pimientos asados o por las de sardinas.

Vale la pena parar también en Pontedeume. Y no sólo porque es uno de los pueblos con más encanto de esta parte de la costa o porque aquí está Centroña, la cala conocida como el Caribe Gallego.

En la confitería Obradoiro, además de buenas empanadas, preparan por encargo la costrada, una especie de empanada por pisos cuyos orígenes se pierden en el tiempo ¿Qué tal una de capas de lomo de cerdo, jamón y pollo?

XOVE, VIVEIRO Y LAS EMPANADAS DEL NORTE

Viveiro, con su puerta renacentista, sus calles antiguas y sus impresionantes tartas tradicionales es una parada obligatoria en la comarca de A Mariña, la costa cantábrica gallega

¿Habíamos dicho que para este viaje es mejor que te dejes la dieta y los remordimientos en casa? Si te los has traído lo mejor es que los aparques momentáneamente, te acerques al mercado y busques el puesto de Más que Pan, un obrador que elabora en el vecino pueblo de Xove.

La costrada de Confitería Obradorio © Confitería Obradorio

Su empanada de parrochitas (sardinas pequeñas) está muy bien, pero siempre tiene una buena selección que te hará dudar.

Luego sólo queda que entres en la Confitería Vale, y pruebes la Colineta o la Torta de Viveiro. Y después de eso seguro que entiendes por qué decíamos lo de los remordimientos.

EMPANADA DE TORTILLA EN MONDOÑEDO, EL PUEBLO DONDE TODO ES DIFERENTE

Modoñedo está envuelto en leyendas desde hace siglos. Si callejeas por el pueblo te hablarán de la decapitación del Mariscal Pardo de Cela, de cómo Álvaro Cunqueiro inventó aquí el realismo mágico antes de que lo hicieran en América Latina, del Mago Merlín o de las Cuevas del Rei Cintolo.

Más que de sobra para un pueblo de apenas 4.000 habitantes. Así que aquí tampoco las empanadas podían ser convencionales.

Las hay, sí (las del horno Crespo, por ejemplo, de la que rellenan con conejo se cuentan maravillas), pero si paras en A Voltiña, un restaurante al pie de la carretera de Foz, podrás probar algo único: la empanada de tortilla.

MUNDO OURENSE

Ourense suele ser la gran olvidada. La menos poblada de las provincias gallegas es, al mismo tiempo, la más grande. Quizás por eso ha conservado tradiciones gastronómicas centenarias y quizás por eso también muchas de ellas siguen siendo secretos bien guardados.

Empanadas de la taberna O Pepiño, en el corazón de Allariz © O Pepiño

Algunas, como la empanada de costrelas de A Rúa, están casi en peligro de desaparición. Se trata de una empanada que se rellena de costilla de cerdo con hueso y a medio guisar.

La carne termina de hacerse en el horno. Luego sólo hay que destapar la empanada, repartir la tapa entre los comensales para que la usen como pan y cortar raciones.

Otro tanto ocurre con la de forquellas, una empanada que se rellena de embutidos tradicionales en Entrimo, uno de los pueblos de la Serra do Xurés y que también resulta difícil de conseguir fuera de los días de fiesta.

Y lo mismo podemos decir de las empanadas de acelga y patatas de la comarca de Valdeorras. Si te acercas por la zona puedes probar suerte en la panadería Santigoso, en el centro del pueblo.

Pero no nos vamos a ir de la provincia sin probar una empanada en una taberna.

Las de O Pepiño, en el corazón de Allariz, son un buen ejemplo de una familia de empanadas de más extendida a más gruesa y suelen tenerlas de bacalao o de carne.

Parada de lo más recomendable en Ourense © O Pepiño

BANDEIRA, LA CAPITAL DE LA EMPANADA

Sé que la afirmación creará polémica, pero Bandeira, a unos 30 Km de Santiago hacia el interior, bien podría ser la capital de la empanada de Galicia.

Aunque sólo fuera porque aquí se celebra cada verano una de las fiestas más veteranas y multitudinarias dedicadas a esta receta.

En este caso lo suyo es irse de hornos y pasar por Panadería Paulino, en la aldea de Rellas, por Hermanos Bouzada, en Paradavella o, si se prefiere probar en restaurante, acercarse hasta el restaurante O Refuxio, en Merza, donde siempre tienen una excelente empanada del día.

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