viernes, 20 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Víctor Docampo asumirá como nuevo jefe de Bombeiros de Pontevedra en medio de una plantilla al 23% de bajas
Galego Castelán

Santiago pierde casi 700 empresas en ocho años y el comercio local encadena cierres

Santiago cierra 2025 con 8.751 sociedades activas, lo que supone un descenso de 660 empresas respecto a 2018 según la actualización del Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística. La caída no es uniforme: el sector de Comercio, transporte y hostelería soporta el golpe más duro, con una pérdida neta de 486 establecimientos, un goteo de cierres que se ha hecho visible en el Ensanche y en las calles comerciales del centro histórico.

Los números y los cierres que duelen en la ciudad

El desglose sectorial revela cambios que no son inocuos para la vida urbana. Comercio, transporte y hostelería pasan de 3.154 empresas en 2018 a 2.668 en 2025. Actividades profesionales y técnicas caen de 2.038 a 1.865 —una merma de 173 sociedades—, mientras que Industria se reduce en 98 empresas (405 frente a 307) y Construcción en 230 (901 frente a 671). Sólo la categoría de Educación, sanidad y servicios sociales muestra un avance, aunque leve: de 1.021 a 1.040 compañías.

La pérdida de micro y pequeñas empresas tiene consecuencias visibles: escaparates que bajan la persiana en calles céntricas, locales vacíos que tardan en recolocarse y un tejido comercial más vulnerable a cambios estacionales. En la última semana de diciembre cerraron de forma definitiva comercios bien conocidos del Ensanche —entre ellos Mimolett, en la rúa Xeneral Pardiñas, y Olivares Shoes & Bags, en República do Salvador—, hitos que los vecinos interpretan como síntomas de una tendencia que se acelera.

CONTENIDO PATROCINADO

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

El comportamiento global sitúa a Santiago como la tercera ciudad gallega por número de sociedades, por detrás de Vigo (21.112) y A Coruña (19.100), y ligeramente por delante de Ourense (8.096) y Lugo (7.635). Pese a ese ranking, la dinámica interna de pérdida de empresas plantea dudas sobre la capacidad de la capital para mantener su tejido productivo más pequeño y local.

Por qué se cierran empresas: factores estructurales y coyunturales

Detrás de los números hay causas diversas y, en parte, conocidas. Comerciantes del Ensanche y representantes de asociaciones apuntan a la combinación de subida del coste de la vida, presión de los alquileres comerciales, el avance del comercio electrónico y la competencia de grandes operadores como factores que erosionan la rentabilidad del pequeño comercio. La liberalización de las rebajas a lo largo del año, según representantes del sector, ha acabado por ser un «castigo» para quienes basan su negocio en márgenes ajustados.

Desde Raigame, la asociación de vecinos del Ensanche, el presidente Xosé Manuel Durán había advertido ya a comienzos de enero que lo ocurrido en los últimos meses —cierre de más de cien comercios en 17 meses según la Unión de Profesionales, Trabajadoras e Traballadores Autónomos (UPTA)— dibuja «una tendencia moi preocupante» con consecuencias para toda la ciudad: pérdida de empleo, menos vida en el barrio y el riesgo de que se modifique la fisonomía comercial del centro.

«Hai uns meses o presidente da UPTA alertaba moi seriamente das consecuencias do peche de máis de 100 comercios nos últimos 17 meses en Santiago de Compostela… é unha tendencia moi preocupante», dijo Xosé Manuel Durán.

Comerciantes con décadas en la ciudad se quejan del aumento de los costes energéticos, de las tasas y de la fiscalidad que, junto con el encarecimiento de la financiación hasta hace poco y la incertidumbre de la demanda turística en momentos puntuales, han reducido los períodos de equilibrio necesarios para consolidar negocios. Comercio Punto Compostela, que agrupa a establecimientos del centro, subraya además la creciente «carestía de la vida» como hándicap para el consumo local; la percepción de que comprar es cada vez más caro está trasladando decisiones de compra al on-line o a superficies con precios más competitivos.

Antecedentes recientes y comparativa regional

La pérdida de tejido empresarial en Santiago no surge de la nada. La ciudad ha vivido en los últimos años tensiones derivadas de la vivienda turística, la reconfiguración del espacio público y la evolución del turismo del Camino que, aunque aporta visitantes y consumo, también concentra la actividad en zonas concretas y temporadas limitadas. Es habitual escuchar a hosteleros quejándose de una estacionalidad que reduce el rendimiento de sus inversiones y a comerciantes que ven cómo el flujo de clientes cambia su patrón tradicional.

Comparada con otras capitales gallegas, Santiago mantiene una posición importante en términos absolutos, pero la evolución interanual deja ver que otras urbes han sabido atraer o mantener empresas en mayor medida. La reducción en sectores como la industria y la construcción, históricamente vinculados a la creación de empleo estable, añade una capa de preocupación: menos empresas en esos ámbitos implican menos contratos de larga duración y menos oportunidades para empleos técnicos locales.

El perfil de la ciudad —capital administrativa y núcleo turístico— condiciona además las respuestas posibles. Mientras algunos sectores muestran capacidad de adaptación, otros dependen de medidas de carácter local y autonómico para sostener la actividad: políticas de alquileres comerciales, promoción del consumo de proximidad, estímulos fiscales temporales o programas de apoyo a la digitalización del comercio de barrio.

Repercusiones y pasos a seguir

Para los próximos meses, la pregunta es si Santiago logrará frenar la hemorragia. Las asociaciones vecinales y comerciales reclaman medidas concretas y urgentes: moratorias en determinados impuestos municipales, ayudas para modernización digital de pymes, campañas de impulso al comercio local y una regulación más protectora sobre prácticas comerciales que perjudican al pequeño empresario. A falta de una respuesta oficial contundente por parte del Concello, el diagnóstico del sector es claro: sin intervención o sin un cambio sensible en la demanda, la tendencia podría prolongarse.

Más allá de las políticas públicas, la resiliencia del tejido productivo dependerá también de la capacidad de adaptación de los propios negocios —nuevos formatos, alianzas, digitalización— y de la movilización ciudadana a favor del consumo de proximidad. La pérdida de 660 empresas en ocho años no solo es una cifra administrativa; es, para muchos barrios, la diferencia entre una calle viva o una avenida con locales cerrados. En Santiago, donde la vida urbana se mezcla con peregrinajes y administración, encontrar un equilibrio que sostenga al comercio local será determinante para el paisaje económico y social de la ciudad en los años venideros.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

P

Pablo Rivas

Periodista deportivo con amplia experiencia en la cobertura del fútbol y deporte gallego. Redactor de la sección de Deportes.

🏴 Galego
Salir de la versión móvil