El brent alcanza los 80 dólares ante temores de interrupción del suministro por la guerra en Oriente Medio y el estrecho de Ormuz
Las Bolsas europeas han registrado caídas superiores al 2% en la jornada del lunes tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana. La escalada de tensiones en Oriente Medio ha provocado un fuerte repunte en el precio del petróleo, con el barril de brent disparándose un 6,7% hasta alcanzar los 77,75 dólares a media sesión, después de haber rozado los 82,37 dólares durante la madrugada. El miedo a una interrupción del suministro energético a través del estrecho de Ormuz ha desatado la volatilidad en los mercados financieros globales.
El barril de crudo del mar del Norte para entrega en mayo se negociaba antes de las 12:00 GMT en el mercado de futuros de Londres con un incremento del 6,7% respecto al cierre del viernes, aunque la sesión se caracterizó por una alta volatilidad en los precios energéticos. Durante las primeras horas de negociación, el brent llegó a tocar un máximo de 82,37 dólares, lo que supuso un incremento superior al 13%, niveles que no se veían desde finales de junio del año pasado. Los inversores reaccionaban así a las advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní sobre la inseguridad del tránsito marítimo por Ormuz.
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Conoce más →La apertura de las principales plazas bursátiles europeas reflejó el nerviosismo de los inversores ante el conflicto. Madrid lideró las caídas con un descenso del 3,20%, seguida de Fráncfort con un 2,23%, Milán con un 2,07%, París con un 1,75% y Londres con un 0,60%. El Euro Stoxx50, índice que agrupa a las empresas europeas de mayor capitalización, abrió con una caída del 2,19%. Mientras tanto, el euro se debilitaba frente al dólar, cotizando a 1,170 unidades de la divisa estadounidense.
Strait of Hormuz traffic drops sharply amid regional escalation
Vessel activity in the Strait of Hormuz has shifted materially following recent US strikes on Iran and the subsequent regional escalation. According to real-time traffic analysis, transits through the chokepoint… pic.twitter.com/COoh0W9jfk
A pesar de la preocupación generalizada por el bloqueo potencial del estrecho de Ormuz, la exposición energética de España a esta vía marítima resulta relativamente limitada. Según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), solo el 5% del petróleo y el 2% del gas que importó España en 2025 transitó por este punto estratégico del comercio mundial.
Esta exposición se reduce principalmente a las entregas de crudo procedentes de Irak, que en el último año supusieron un 4,8% del total de las importaciones españolas. Las compras de petróleo iraquí se incrementaron en 2025 un 55% en comparativa interanual, alcanzando los 2,9 millones de toneladas. Sin embargo, este volumen resulta muy reducido si se compara con los 9,3 millones de toneladas que llegaron directamente desde Estados Unidos, que repitió como principal suministrador de crudo a España por tercer ejercicio consecutivo, aportando un 15,2% del total.
En comparativa interanual, las entregas procedentes del país norteamericano se redujeron un 9%. Este descenso, unido a la propia caída que registraron las importaciones totales en el último año, hizo que Estados Unidos perdiera ligeramente cuota respecto al 15,9% que ostentaba en 2024. El listado de principales suministradores de crudo a España lo completaron Brasil, con un 13,6% del total pese a haber retrocedido un 8,5%, y México, que cayó un 10,5% pero consiguió una cuota del 12,3%.
En relación con el gas natural, la exposición española al estrecho de Ormuz resulta aún menor que en el caso del petróleo. Las importaciones desde Catar, que deben transitar por esta vía, bajaron durante el pasado ejercicio un 43,2%, hasta los 6.403 gigavatios hora (GWh), lo que representa apenas un 1,7% del total de las importaciones gasistas españolas.
Esta cuota se encuentra muy por debajo del 34,5% que concentra Argelia, primer origen del gas importado por España en 2025 con 107.179 GWh de gas natural y 21.325 GWh de gas natural licuado (GNL). En segunda posición se sitúa Estados Unidos, que incrementó sus entregas en más de un 97% en comparativa interanual, alcanzando los 111.660 GWh y adelantando así a Rusia, que pasó de tener un peso del 20,8% en 2024 al 11,4% con unos 42.629 GWh, según muestra el boletín estadístico de Enagás.
Cabe recordar que la descarga de buques metaneros con GNL ruso no se incluyó en las sanciones aprobadas por Bruselas contra Rusia por su invasión de Ucrania, a diferencia del veto a las importaciones de carbón, petróleo y diésel. España es el país de la Unión Europea con el mayor número de plantas regasificadoras, lo que también le convierte en un puerto de entrada de gas para sus vecinos europeos. Bruselas tiene previsto proponer una legislación para eliminar gradualmente las importaciones de petróleo ruso de aquí a finales de 2027.
Los últimos datos disponibles muestran una influencia todavía inferior del gas catarí en lo que respecta al comienzo de 2025. El mes de enero cerró sin registros de importaciones de este vector energético procedentes de Catar. En esta ocasión, Estados Unidos arrebató a Argelia el liderazgo como primer origen del gas natural a España, con 15.259 GWh, lo que representa un 44,4% del total, mientras que el país norteafricano concentró el 29,4% de las entregas, con 10.092 GWh.
Aunque no existe confirmación oficial de que el paso del estrecho de Ormuz esté cerrado, la advertencia del sábado de la Guardia Revolucionaria iraní de que el tránsito marítimo no es seguro provocó en la práctica la suspensión o el desvío de rutas de grandes navieras. Empresas como la danesa Maersk y las japonesas Mitsui O.S.K. Lines, Nippon Yusen y Kawasaki Kisen han modificado sus itinerarios ante la incertidumbre.
Por el estrecho de Ormuz, que separa el golfo Pérsico y el golfo de Omán, transita alrededor del 20% del petróleo y una parte relevante del gas natural licuado que se comercia por mar, según datos de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA) y de la Onu. La paralización de la navegación por esta zona disparó los temores a una interrupción del suministro energético global, que no logró aplacar el anuncio de la OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, de que aumentará su producción en 206.000 barriles diarios.
Previamente a la apertura en Europa, las Bolsas asiáticas también registraron pérdidas significativas. El Nikkei de Tokio perdió el 1,35% y el Hang Seng de Hong Kong cayó un 2,14%. La Bolsa de Shanghái, por su parte, y pese a iniciar el día en rojo, consiguió terminar con ganancias del 0,47%. Los futuros de Wall Street adelantaban una sesión en rojo, con caídas superiores al 1%, que alcanzaban incluso el 2% en el caso del tecnológico Nasdaq.
Emma Wall, jefa de estrategia de Hargreaves Lansdown, advirtió de que «los ataques contra Irán y las represalias han elevado la volatilidad y llevado a los inversores a refugiarse en activos» como el oro, el dólar y el franco suizo. La experta subrayó que «la tensión en el estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre la oferta de crudo», aunque consideró que «esta perturbación se considera transitoria y los valores podrían volver a niveles normales si el conflicto se resuelve rápidamente».
Los analistas de Renta4 explicaron que, pese a la guerra desatada en Irán tras el ataque de Estados Unidos e Israel, las Bolsas europeas registran «caídas de intensidad limitada». «Al igual que las caídas en las bolsas son por el momento limitadas, también es limitado el refugio en oro», añadieron los expertos, ya que el metal amarillo avanzaba el 2,53% hasta los 5.411,48 dólares, mientras que la plata sumaba el 2,04% hasta los 95,66 dólares.
Saul Kavonic, responsable de investigación energética en MST Marquee, señaló que «el mercado no está entrando en pánico» y que la infraestructura petrolera «no ha sido un objetivo principal para ninguna de las partes». Robin Mills, director de Qamar Energy, dijo a su vez que, aunque el aumento de precios se seguirá notando, «todavía están por debajo de los de hace dos años, por lo que no estamos en una crisis petrolera completa».
El precio del gas también se disparó este lunes el 26,87%, hasta los 39,96 dólares. Los mismos analistas de Renta4 explicaron que el conflicto llevará a «un periodo de volatilidad e incertidumbre en el que habrá que calibrar cómo evoluciona la situación». En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono alemán a diez años alcanzaba el 2,657%. El bitcoin, por su parte, subía un leve 0,55% hasta los 66.029,44 dólares.
El estrecho de Ormuz es una vía marítima de importancia estratégica fundamental para el comercio energético mundial. Con apenas 34 kilómetros de anchura en su punto más estrecho, este canal separa el golfo Pérsico del golfo de Omán y constituye la única salida al mar de los países productores de petróleo del Golfo. A través de sus aguas transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel global, así como una parte significativa del gas natural licuado.
La República Islámica de Irán controla la costa norte del estrecho, mientras que Omán y los Emiratos Árabes Unidos gestionan la costa sur. Esta posición geográfica convierte a Irán en un actor clave para la seguridad energética mundial, ya que cualquier interrupción del tráfico marítimo por Ormuz tendría consecuencias inmediatas sobre los precios de la energía y el abastecimiento de numerosos países, especialmente los asiáticos, que dependen en gran medida del crudo de Oriente Medio.
Aunque el cierre del estrecho de Ormuz tendría consecuencias graves para el mercado energético global, existen algunas alternativas, aunque limitadas y más costosas. Arabia Saudí dispone del oleoducto East-West, que permite transportar petróleo desde los campos del este del país hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo, evitando así el paso por Ormuz. Esta infraestructura tiene una capacidad de unos 5 millones de barriles diarios.
Los Emiratos Árabes Unidos también cuentan con el oleoducto Abu Dhabi Crude Oil Pipeline, que conecta los campos petroleros con el puerto de Fujairah en el golfo de Omán, con capacidad para transportar 1,5 millones de barriles diarios. Sin embargo, estas alternativas no pueden compensar completamente el volumen que transita habitualmente por Ormuz, estimado en unos 21 millones de barriles diarios, por lo que cualquier interrupción prolongada provocaría tensiones significativas en el mercado petrolero internacional.
## El petróleo se dispara un 6,7% y las Bolsas europeas caen más del 2% tras el ataque a Irán
## Impacto limitado de Ormuz en las importaciones españolas
## Dependencia mínima del gas catarí a través de Ormuz
## Enero cierra sin importaciones de gas desde Catar
## La paralización de navieras dispara los temores sobre el suministro
## Reacción de los mercados asiáticos y perspectivas en Wall Street
## Analistas esperan volatilidad limitada si el conflicto no escala
## ¿Qué es el estrecho de Ormuz y por qué es tan importante?
## ¿Qué alternativas existen si se cierra el estrecho de Ormuz?
Fuente original: El Progreso | Publicado: 02/03/2026 10:49
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