Rossy de Palma, en el Muelle Uno. / Gregorio Marrero
Su trayectoria atraviesa buena parte de la cultura española de las últimas décadas: desde La Movida madrileña hasta el cine de Pedro Almodóvar, pasando por la moda internacional y el arte contemporáneo. Pero Rossy de Palma rehúye las lecturas solemnes sobre su propia carrera. Prefiere hablar de intuición, curiosidad y libertad. A sus 61 años, asegura estar viviendo «la adolescencia de la vejez», una etapa que quiere dedicar por completo a sus propios proyectos.
Su filmografía recorre casi toda la cultura española desde los años ochenta: la Movida, el cine de Almodóvar, la moda, París… ¿Es consciente de ese recorrido?
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →No lo había pensado así. Pero sí es verdad que estoy muy agradecida de haber vivido dos mundos: el analógico y el digital. Y sobre todo de haber vivido ese momento después de la dictadura, cuando explotó la libertad. Fue una época muy especial, muy de improvisar, de «aquí te pillo, aquí te mato». Yo me construí muy libre por dentro, con mucha audacia y sin pedir permiso. Siempre he pensado: si los derechos son tuyos, ¿para qué los vas a pedir? Los coges y ya está. Tengo muchos mantras así: «El que no llora no mama», «no hay lugar indigno sino comportamiento indigno»… Esa transversalidad me ha acompañado siempre.
A lo largo de su carrera ha trabajado con muchas figuras importantes. ¿Cómo se ha relacionado con ellas?
Tengo la suerte de no ser muy mitómana. Eso ayuda mucho, porque ves a la persona y no lo que representa. Ves al ser humano. Además tengo una cualidad de la que me vanaglorio un poco: conmigo la gente se quita mucho el caparazón. He hecho amistades muy profundas con personas con las que a lo mejor he trabajado solo tres días. Luego pasan cinco años y cuando vuelves a verlas parece que no ha pasado el tiempo. Soy millonaria en amistades, millonaria. Y eso es un privilegio.
Su relación con el arte empezó muy pronto.
Sí, yo empecé escribiendo poesía con seis años. Eran unos dramas tremendos (ríe). Siempre digo que la poesía ha sido mi madre. Luego el dadaísmo y el surrealismo han sido mis profesores de vida. El arte me permitió habitar una fantasía porque a veces la realidad no me gustaba demasiado… y ahora me gusta incluso menos.Pero el arte tiene algo maravilloso: no hay edad, no hay género, no hay fronteras. Es un territorio donde puedes ser libre.
A pesar de ese desencanto con la realidad, habla mucho de la belleza.
Claro, porque sigue estando ahí. A mí todavía me emociona una rosa, una puesta de sol o un amanecer. Las flores me alucinan. Pienso en cómo una semilla se abre en la oscuridad de la tierra y luego aparece esa belleza. Hay tanta hermosura alrededor… Yo, por ejemplo, abro el balcón en Málaga y veo palmeras. Donde hay palmeras, soy feliz.
¿Tiene nostalgia de otras épocas?
No soy nostálgica. Tengo una parte melancólica por la poesía, pero no me gusta quedarme anclada en el pasado. Lo que hay que celebrar es el presente, el aquí y ahora.
Ha cumplido 61 años y menciona que está en una nueva etapa.
Sí, porque durante muchos años he vivido respondiendo a lo que me pedían. Y ahora he decidido que esta década es la pubertad de la vejez [Ríe]. Estoy en plena adolescencia de la vejez. Quiero dedicarme a mí misma. Voy a hacer mi primera exposición como artista plástica en Canarias, donde mostraré fotos y autorretratos que nunca había enseñado. También quiero volver a la música, a la danza y a la performance. Antes de abandonar el mundo artístico me gustaría cerrar el círculo con todo eso.
Pero sigue trabajando como actriz.
Sí, estoy en ‘Amarga Navidad’ de Pedro Almodóvar y también en ‘Día de caza’, donde trabajo con Carmen Machi y Blanca Portillo. Son proyectos muy interesantes porque hablan mucho de la contemporaneidad: de esas personas con poder que son cínicas, tramposas, hipócritas… y que desprecian al otro. Lo estamos viendo todos los días.
Se suele decir que en los años ochenta había más libertad. ¿Está de acuerdo?
No del todo. Yo creo que no éramos más libres: éramos más inconscientes. Ahora hay más conciencia. Antes se decían cosas con mucha frivolidad que hoy sabemos que pueden ser ofensivas. El lenguaje cambia y hay que actualizarse. Puede que haya cosas nuevas que no me identifiquen del todo, pero entiendo que son necesarias.
Alguien decía hace poco que es usted una actriz “inimitable”.
Bueno, eso sí puede ser verdad [Ríe]. Yo nunca me he cuestionado demasiado cómo soy. Soy así. Pero también te digo una cosa: yo respeto mucho a las actrices, actrices. Por ejemplo, Carmen Maura. Ella es una actriz con mayúsculas. Yo no me considero exactamente una actriz. Soy más bien una artista intérprete. Puedo actuar, pero también puedo hacer performance o cualquier otra cosa.
No soy muy rigurosa ni muy estudiosa. Tengo una cosa muy taoísta: hago el vacío y desaparezco un poco. Entonces el personaje llega y lo habita. Trabajo mucho con la intuición. Me gusta lo accidental.
En alguna ocasión ha dicho que los artistas no deben creerse el arte.
Claro. Es como si el cable se creyera la electricidad. Nosotros no somos el arte: somos conductores. Cuanto menos importancia te das, mejor fluye.
En los últimos años ha hablado también de momentos de duda sobre el papel del arte.
Sí. Con todo lo que está pasando en el mundo hubo un momento en que me sentí muy mal. Pensaba: ¿para qué sirve lo que hacemos? Pero luego la gente se te acerca y te dice: «Cómo me reí contigo», «Me hiciste feliz con esa película». Y te das cuenta de que el entretenimiento también es importante. Eso reconcilia mucho.
¿Y qué siente cuando alguien le dice eso?
## Rossy de Palma: “No creo que antes fuéramos más libres, éramos más inconscientes”
## La inimitable intérprete, eterna chica Almodóvar, recibe esta noche el Premio Málaga del Festival
## Soy millonaria en amistades, millonaria. Y eso es un privilegio
## Yo no me considero exactamente una actriz. Soy más bien una artista intérprete
## TEMAS
## Denuncian que Netflix borró una histórica pintada de las Mocidades Galeguistas en Celanova durante un rodaje
## El Girona pone las tablas en el último instante ante un Levante que ve frustrado su sueño de acercarse a la salvación
## Irán lanza una nueva ola de ataques contra los países del Golfo
Fuente original: Faro de Vigo | Publicado: 07/03/2026 18:13
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora