Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dijo este lunes desde el Despacho Oval que sería «un gran honor» para él «tomar Cuba», en el marco de la creciente tensión bilateral por el bloqueo de suministros energéticos a la isla. La comparecencia tuvo lugar en Washington y se produjo cuando la isla sufre un nuevo apagón nacional y una crisis económica agravada desde 2024. El mandatario defendió además que su Administración mantiene contactos con representantes cubanos mientras describe al país como «en ruinas».
En su intervención, Trump combinó mensajes de amenaza y de presumible superioridad económica, al afirmar que podría «liberar» o «tomar» la isla y que, si lo deseara, haría con ella «lo que quisiera». La declaración se produce en un momento de máxima sensibilidad: La Habana ha registrado cortes masivos de electricidad y el Ejecutivo estadounidense impuso en enero un bloqueo al suministro de crudo que, según la isla, ha paralizado sectores clave.
El presidente acusó a Cuba de ser una «nación fracasada» por falta de recursos y destacó, en contraste, la fertilidad y belleza del territorio. También hizo alusión a amigos cubanos que, según él, han prosperado en Estados Unidos, con lo que buscó subrayar tanto la debilidad del régimen como la supuesta superioridad del modelo estadounidense.
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Durante la rueda de prensa, Trump insistió en la posibilidad de intervenir la isla de forma «amistosa» o por la fuerza, y pronosticó la caída del Gobierno de La Habana en un futuro próximo por el deterioro económico y social. Sus palabras renovaron las amenazas que había esbozado en semanas anteriores sobre tomar control del país caribeño si la situación no cambiaba.
«Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella.»
El tono beligerante coincide con una política de presión sobre La Habana que incluye sanciones y restricciones al petróleo, medidas que Washington defiende como necesarias para forzar cambios políticos y aliviar el sufrimiento del pueblo cubano. Para La Habana, en cambio, el bloqueo energético ha sido un elemento central en la agravación de la crisis.
Diálogo y cortes eléctricos en la isla
La administración estadounidense, según Trump, mantiene conversaciones con autoridades cubanas, un punto que la propia isla reconoció hace unos días. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó contactos encaminados a «soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos», aunque el tiempo y alcance de esas conversaciones no han sido detallados públicamente.
«Soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos»,
La conversación oficial se produce en paralelo a una situación interna complicada en Cuba: este lunes la isla registró otro apagón nacional, el sexto en dieciocho meses, que las autoridades atribuyen a la profunda crisis energética iniciada en 2024. Los cortes de luz han afectado a hospitales, transporte y producción, aumentando el malestar social.
Los analistas recuerdan que, además de las sanciones, Cuba enfrenta problemas estructurales preexistentes en su red eléctrica y en su economía que dificultan una recuperación rápida. La combinación de deterioro físico de infraestructuras y restricciones externas ha llevado a un escenario de escasez de combustible y de suministro eléctrico recurrente.
En el ámbito internacional, las declaraciones de Trump han generado preocupación en gobiernos y organismos que temen una escalada en las tensiones entre Washington y La Habana. Diversas capitales han abogado tradicionalmente por soluciones diplomáticas que eviten un enfrentamiento que podría desestabilizar aún más la región.
Fuentes diplomáticas sostienen que, aunque exista diálogo a bajo nivel, las diferencias fundamentales sobre sanciones, legitimidad del Gobierno cubano y garantías para la población civil dificultan acuerdos rápidos. La comunidad internacional seguirá atenta a las señales de ambas partes, en particular a cualquier medida adicional que afecte el suministro de energía o la movilidad de personas en la isla.
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