La batalla audiovisual ya no es solo cultural, también urbana
Durante años, muchas ciudades españolas compitieron por atraer turistas con campañas clásicas: playas, gastronomía, casco histórico y poco más. Hoy, esa disputa se libra también en plataformas y televisiones. En ese contexto aparece ‘Ardora’, una producción de sello gallego que coloca a A Coruña en primer plano y abre una pregunta de interés público: ¿qué gana realmente una ciudad cuando se convierte en relato audiovisual?
La conversación no debería quedarse en si una serie “enseña rincones bonitos” o si su promoción funciona en redes. Lo relevante es otra cosa: empleo temporal, tejido profesional local, modelo de ciudad y proyección exterior. Porque cada plano de una ficción tiene consecuencias materiales. Alguien alquila un piso para el equipo, alguien sirve menús, alguien contrata técnicos, alguien reorganiza el tráfico. No es solo cultura: también es economía cotidiana.
“Una serie puede ser entretenimiento para el espectador y, al mismo tiempo, una decisión estratégica para una ciudad”.
![]()
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →
Una oportunidad para romper la imagen única de la ciudad
Uno de los aspectos más interesantes de ‘Ardora’, por lo que ha trascendido públicamente, es su apuesta por mostrar perspectivas menos habituales de A Coruña. Ese detalle importa más de lo que parece. Muchas urbes acaban reducidas en pantalla a dos o tres postales repetidas hasta el cansancio. Resultado: una imagen simplificada, casi de folleto, que no hace justicia a su complejidad social, geográfica y humana.
Si una producción propone puntos de vista poco transitados, el efecto puede ser doble. Por un lado, amplía la mirada de quien vive fuera. Por otro, obliga a la propia ciudadanía a verse de otra manera. Ese espejo nuevo puede tener valor cívico: redescubrir barrios, revisar prejuicios y entender que una ciudad no se agota en su fachada más fotografiable.
El reto, claro, es no confundir diversidad visual con maquillaje. Mostrar “lugares distintos” no sirve de mucho si la historia evita las tensiones reales de cualquier municipio atlántico contemporáneo: vivienda, trabajo precario, presión turística estacional, envejecimiento o desigualdad entre zonas. Una ficción no tiene obligación de hacer sociología, pero tampoco debería convertirse en propaganda blanda.
Economía local: el impacto que sí debería medirse
Cuando se anuncia un rodaje, el foco mediático suele ir a actores o escenarios. Sin embargo, el verdadero termómetro del interés general está en la cadena productiva. ¿Cuánto empleo se genera en perfiles técnicos de aquí? ¿Se contrata a pymes del entorno o se externaliza casi todo? ¿La inversión deja capacidad instalada para futuros proyectos o es un impacto puntual que se evapora en semanas?
Un responsable municipal puede celebrar la visibilidad de la ciudad, pero la ciudadanía tiene derecho a exigir indicadores concretos. No basta con decir que “pondrá a A Coruña en el mapa”; A Coruña ya está en el mapa. Lo que hace falta saber es si esta ola audiovisual ayuda a consolidar un ecosistema profesional estable, con carreras de largo recorrido para guionistas, montadores, sonidistas, iluminadores o personal de arte formado en Galicia.
Ahí está la diferencia entre una noticia vistosa y una estrategia pública seria. Si ‘Ardora’ se integra en una política continuada —formación, facilidades administrativas transparentes, apoyo a empresas locales y coordinación con el sector educativo—, el beneficio puede multiplicarse. Si queda en titular de temporada, volveremos al punto de partida cuando termine la promoción.
Identidad, relato y responsabilidad
También conviene abordar un debate menos cómodo: quién decide qué Coruña se cuenta. Toda producción selecciona, recorta y prioriza. Eso es normal en cualquier lenguaje narrativo. Pero cuando una obra se presenta como muy vinculada a una ciudad…
Te puede interesar:
Directorio de Turismo en Galicia — Restaurantes, hoteles y planes
Alojamientos en Galicia — 3.100+ opciones