martes, 31 de marzo de 2026 | Galicia, España
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El riesgo invisible del mar: la tragedia que golpea a las percebeiras gallegas

El riesgo invisible del mar: la tragedia que golpea a las percebeiras gallegas

La extracción de percebe, un oficio marcado por el peligro constante

En la costa gallega, el sonido del mar no solo es sinónimo de vida, sino también de riesgo. La reciente muerte de una percebeira en Porto do Son, tras ser arrastrada por una ola mientras faenaba, pone de nuevo en primer plano la realidad de quienes extraen percebes en los acantilados y rocas de Galicia. Es una profesión que, pese a su importancia económica y cultural, rara vez recibe la atención suficiente en materia de seguridad laboral y reconocimiento social.

Percebeiras: guardianas de una tradición y víctimas del oleaje

El trabajo de las percebeiras —mayoritariamente mujeres en muchas zonas— se realiza en condiciones extremas. La bravura del Atlántico, las mareas imprevisibles y el terreno escarpado convierten cada jornada en un desafío. Aunque la formación y la experiencia ayudan a minimizar los riesgos, ningún conocimiento puede prever con certeza el comportamiento del mar. A menudo, una simple variación en la altura de la ola puede transformar una actividad cotidiana en una situación de vida o muerte.

No se trata de un accidente aislado. En el pasado, la comunidad de percebeiros y percebeiras de Galicia ha tenido que lamentar tragedias similares, recordando la urgente necesidad de reforzar la prevención y el apoyo a estos colectivos. No solo la pérdida humana es irreparable, sino que, además, cada accidente deja una profunda huella en familias y compañeros.

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La seguridad, una asignatura pendiente

A lo largo de los años, diferentes administraciones han puesto en marcha campañas de concienciación y cursos de formación para mariscadores y mariscadoras, incluyendo el uso de chalecos y dispositivos de localización, así como protocolos de actuación ante emergencias. Sin embargo, la percepción generalizada entre el sector es que todavía queda mucho camino por recorrer. El acceso a equipos de protección adecuados, la revisión de los puntos de faena más peligrosos y la mejora en la respuesta de los servicios de salvamento siguen siendo retos pendientes.

Un responsable municipal de Porto do Son reconoce que, pese a los esfuerzos realizados, «el mar siempre tiene la última palabra». Aun así, insiste en que la colaboración entre cofradías, administración y servicios de emergencia es clave para reducir el número de incidentes y mejorar los tiempos de respuesta ante cualquier percance.

El impacto social y emocional tras cada tragedia

Cada vez que una percebeira pierde la vida, la conmoción recorre no solo su localidad, sino todo el litoral gallego. Las cofradías, auténticos núcleos de la economía local, se ven golpeadas por el dolor y la incertidumbre. Los compañeros y compañeras, testigos directos de los riesgos inherentes a su actividad, a menudo cuestionan si el precio a pagar es demasiado alto. Además, las familias quedan marcadas por la pérdida, muchas veces con escasos recursos para afrontar las consecuencias.

Las concentraciones y muestras de solidaridad suelen ser habituales en los días posteriores a estos sucesos. Más allá de los gestos simbólicos, se reabre el debate público sobre la protección social de los trabajadores del mar y la necesidad de un mayor respaldo institucional.

Reflexión: ¿Es posible conciliar tradición y seguridad?

La extracción de percebe es mucho más que un trabajo: es una tradición transmitida de generación en generación, un símbolo de resistencia y una fuente de identidad para las comunidades costeras gallegas. Sin embargo, el precio a pagar por mantener viva esta actividad puede ser demasiado alto si no se refuerzan los mecanismos de protección y apoyo.

La última tragedia en Porto do Son obliga a mirar de frente una realidad incómoda: el mar, fuente de riqueza, puede convertirse en un enemigo mortal en cuestión de segundos. Solo una apuesta decidida por la prevención, la formación y la inversión en seguridad puede evitar nuevas pérdidas irreparables.

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Carmen Dorado

Periodista especializada en cultura y sociedad gallega. Colaboradora habitual en medios digitales del noroeste peninsular.

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