miércoles, 1 de abril de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA La factura de la cohesión: 52,5 millones para sostener buses
Galego Castelán

A Pasaxe: lo que deja la caída de un viaducto envejecido

A Pasaxe: lo que deja la caída de un viaducto envejecido

Durante años, miles de conductores pasaron por A Pasaxe con una mezcla de rutina y resignación: tráfico denso, incorporaciones complicadas y una infraestructura que pedía renovación a gritos. El derribo ya completado del antiguo viaducto marca, por tanto, algo más que una operación técnica. Supone un giro en la manera de entender los accesos a uno de los puntos sanitarios más sensibles del área coruñesa. La noticia no es solo que una estructura desaparezca; la noticia es qué modelo de movilidad nace después.

Un derribo que abre un debate, no solo un carril

En los anuncios institucionales suele destacarse la rapidez de ejecución, y en este caso se insiste en que los tiempos han ido por delante de lo previsto. Es una buena señal, sin duda, pero conviene no quedarse en el titular de la “obra adelantada”. El verdadero examen empieza ahora: limpieza de materiales, revisión de seguridad y, sobre todo, capacidad para que la circulación recupere la normalidad sin trasladar el atasco de un punto a otro. En infraestructuras urbanas, correr no siempre equivale a resolver.

La experiencia de muchas ciudades españolas enseña lo mismo: cuando cae una gran pieza viaria, aparece una oportunidad para corregir errores históricos. En A Pasaxe, el reto no es únicamente restablecer el paso de vehículos. También está en juego la legibilidad del entorno para ambulancias, transporte público y conductores ocasionales que llegan por primera vez a un complejo hospitalario. Un acceso sanitario no puede depender de la suerte en hora punta.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

Seguridad, mantenimiento y transparencia: el triángulo clave

El fin de la demolición no cierra la obra; la transforma. La fase posterior —retirada de restos, adaptación del firme y comprobaciones técnicas— suele ser menos vistosa, pero resulta crítica para evitar reaperturas precipitadas. Cada actuación de este tipo deja una lección evidente: el mantenimiento preventivo cuesta dinero, sí, pero el retraso en intervenir cuesta mucho más, en tiempo perdido, en desvíos y en incertidumbre para miles de personas.

También conviene hablar de transparencia pública. Cuando una administración comunica avances, debería acompañarlos de información útil para el día a día: rutas alternativas claras, impacto por franjas horarias y calendario realista de normalización del tráfico. La ciudadanía entiende que una demolición genera molestias; lo que no acepta es la ambigüedad constante. En un corredor tan sensible, informar bien es tan importante como ejecutar bien.

“Las obras no se miden solo por la fecha de fin, sino por cómo mejoran la vida diaria cuando se retira la maquinaria”, resume un responsable municipal ligado a movilidad.

El impacto social de una obra en el acceso al hospital

A Pasaxe no es una vía cualquiera. Es una puerta de entrada para pacientes, personal sanitario, proveedores y familiares. Por eso, cada corte, desvío o reducción de carril se traduce en consecuencias concretas: turnos que comienzan con retraso, citas ajustadas al minuto y trayectos de emergencia con margen mínimo. En ese contexto, completar el derribo reduce incertidumbre, pero no elimina automáticamente los problemas acumulados durante años.

Además, existe una dimensión metropolitana que a veces se subestima. El tráfico que converge en A Coruña desde municipios limítrofes no desaparece porque cambie un tablero elevado. Si no hay coordinación entre administraciones para sincronizar semáforos, priorizar buses y mejorar la señalización en accesos, el alivio puede ser parcial. La ingeniería civil resuelve estructuras; la política de movilidad resuelve comportamientos de red.

Después de la obra: una oportunidad para no repetir el pasado

La retirada del viaducto debería servir para algo más ambicioso que “volver a como estábamos”. El debate de fondo es si la ciudad aprovechará este punto de inflexión para ordenar los accesos y planificar una movilidad más segura y eficiente.

Te puede interesar:

Directorio de Turismo en GaliciaRestaurantes, hoteles y planes

Alojamientos en Galicia3.100+ opciones

Turismo en Galicia: Qué ver en A Coruña

Compartir esta noticia

C

Carmen Dorado

Periodista especializada en cultura y sociedad gallega. Colaboradora habitual en medios digitales del noroeste peninsular.

Únete a la conversación

Regístrate gratis con tu email para comentar en las noticias. Tu opinión importa.

🏴 Galego