Hay quien dice que en San Xoán se quema lo viejo para renacer. Y lo cierto es que pocas noches como la del 23 al 24 de junio reflejan tanto la alma gallega. Con la llegada del solsticio de verano, Galicia se enciende —nunca mejor dicho— en una celebración que mezcla tradición, magia y comunidad.
A nivel nacional, el 24 de junio es sinónimo de playa, petardos y verbenas. Pero en Galicia la cosa va mucho más allá. Lo cierto es que el San Xoán gallego conserva un carácter ritual y comunitario que en otras zonas se ha diluido. De hecho, la Xunta lleva años promocionando estas tradiciones como recurso turístico, con un éxito notable: el año pasado, los alojamientos rurales y urbanos colgaron el cartel de completos en toda la comunidad. Un 12 % de ocupación más que en las mismas fechas de 2019, tres veces más que la media nacional.
El aroma inconfundible de las cacharelas
A lo largo y ancho de la costa y el interior, las cacharelas —hogueras— comienzan a crepitar al caer el sol. En algunos municipios como A Coruña o Vigo, la fiesta se prepara durante semanas. Las cifras no mienten: se estima que esta noche arderán más de 2.000 hogueras en toda la comunidad, un 25 % más que en cualquier otra región española. Una barbaridad con aroma a leña y a fiesta.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Pero San Xoán no sería lo mismo sin ese olor que lo impregna todo: el de las sardinas asadas. Los gallegos se reúnen en la playa o en el barrio, con sus parrillas portátiles, y comparten la cena. Una cena que, eso sí, se alarga hasta la madrugada. Ahora bien, ¿quién se resiste a unas sardinas con cachelos y un buen ribeiro? La respuesta es sencilla: casi nadie.
¿Necesitas hosting para tu web?
Hosting rápido y seguro en España desde 2,95€/mes. Soporte 24/7 en español.
Ver planes de hosting →La tradición manda saltar la hoguera. Primero los más atrevidos, luego los niños, y al final… hasta las abuelas. Lo cierto es que este rito, que simboliza la purificación, es común en todo el norte, pero en Galicia tiene una retranca especial: se salta siempre en número impar, «para escorrentar as meigas», dicen los más viejos del lugar.
Rituales mágicos y augurios de verano
San Xoán es, ante todo, una noche de magia. La sabiduría popular gallega, heredada de celtas y romanos, asegura que las hierbas recogidas esta noche multiplican sus propiedades curativas. El romeu, la herba luisa o la malva se dejan en agua durante la noche para lavarse la cara a la mañana siguiente. Garantiza salud y belleza para todo el año, según la creencia. Un ritual que, sorprendentemente, sigue vivo entre los más jóvenes, quizás por esa mezcla de morriña y misterio.
Los más nostálgicos hablan con cariño de las meigas y los conxuros que acompañaban estas fechas. De hecho, en muchas aldeas todavía se enciende la queimada al filo de la medianoche, recitando el famoso conxuro: «Mouchos, curuxas, sapos e bruxas…». El espectáculo de las llamas azules del aguardiente, mezclado con granos de café y azúcar, pone la banda sonora a esta noche mágica. Cabe recordar que este conxuro es único de Galicia y refleja una cultura que ni romanos ni cristianos consiguieron borrar del todo.
«San Xoán es la noche en que el mundo material y el espiritual se tocan. Aquí no es solo fiesta, es identidad», explica un portavoz de la Asociación Cultural O Castro, que organiza una de las cacharelas más antiguas de la provincia de Pontevedra.
Y si uno se acerca a la costa, el ritual se completa con nueve olas. A medianoche, muchos se bañan en el mar y saltan nueve olas para atraer la buena suerte. Una tradición que, cabe recordar, no existe en otras comunidades y que da a San Xoán en Galicia un sello único. Los más escépticos sonreirán con retranca, pero lo cierto es que pocos se resisten a probar.
Un legado que se reinventa
San Xoán no es solo una noche de descontrol. En los últimos años, las instituciones gallegas han reforzado su apuesta por proteger estas tradiciones. Solo en la provincia de Pontevedra, más de 300 hogueras cuentan con permisos municipales, y los concellos destinan partidas para garantizar la seguridad. Aun así, la esencia sigue siendo popular: son los vecinos, las peñas y las familias quienes mantienen la llama, nunca mejor dicho.
En una época de redes sociales y tendencias efímeras, la fiesta de San Xoán demuestra una resiliencia sorprendente. Quizás porque apela a algo ancestral. O porque, como dicen en mi terra, «o que ten que arder, arderá». Y esta noche, Galicia volverá a arder.
Te puede interesar:
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Imperial Perlas — Joyería y complementos
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad
Únete a la conversación
Regístrate gratis con tu email para comentar en las noticias. Tu opinión importa.