martes, 27 de octubre de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Podcast: Resumen informativo del 26 de octubre de 2026
Galego Castelán

¿Adiós a la universidad gallega? La crisis silenciosa de la UDC

¿Adiós a la universidad gallega? La crisis silenciosa de la UDC

Editorial: la UDC en alerta — la crisis silenciosa de las universidades gallegas

La Consellería de Educación ha exigido medidas urgentes a la Universidade da Coruña (UDC) ante la delicada situación de sus cuentas. El aviso no es una sorpresa: las universidades gallegas llevan años arrastrando un problema estructural de financiación que ningún gobierno ha resuelto. Pero la alerta sobre la UDC es un síntoma de algo más profundo: el modelo universitario gallego está agotado, y si no se reforma en serio, el deterioro será irreversible.

La UDC no es un caso aislado. La Universidade de Santiago (USC) y la de Vigo (UVigo) arrastran problemas similares: infraestructuras envejecidas, plantillas precarizadas, una oferta de másteres que se multiplica sin criterio y una burocracia interna que consume recursos que deberían ir a la docencia y la investigación. La financiación por resultados, prometida por todas las consellerías de los últimos veinte años, nunca se ha aplicado realmente. Las universidades gallegas viven de parches presupuestarios anuales que no permiten planificar a largo plazo.

El problema de fondo es que Galicia no se ha tomado en serio la universidad como motor de desarrollo. Mientras las comunidades del norte de Europa invierten en sus campus como centros de innovación y talento, las universidades gallegas sobreviven con presupuestos ajustados, instalaciones que necesitan reformas urgentes y unos ratios de profesorado por alumno que empeoran curso tras curso. La consecuencia es previsible: los mejores investigadores se van, los estudiantes con recursos eligen universidades fuera de Galicia, y el sistema universitario gallego pierde competitividad año tras año.

La UDC paga ahora los platos rotos de décadas de desinversión. Pero la solución no pasa por un simple parche presupuestario. Hace falta un pacto universitario gallego que garantice una financiación plurianual estable, que vincule los recursos a objetivos de calidad y que simplifique la maraña burocrática que ahoga a los campus. Hace falta también que las universidades se atrevan a hacer cambios que llevan años aplazando: racionalizar la oferta académica, especializarse en áreas donde realmente puedan ser competitivas, y abrirse al tejido empresarial y social de su entorno.

La alerta sobre la UDC debería ser un aldabonazo para todo el sistema universitario gallego. Porque una universidad en crisis no es solo un problema de sus estudiantes y profesores. Es un problema de todo un país que necesita talento, innovación y conocimiento para competir en un mundo cada vez más exigente. Y si la universidad gallega no funciona, Galicia entera pierde.

Te puede interesar:

Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes

Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria

Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía

Turismo en Galicia: Qué ver en Vigo | Qué ver en A Coruña

Compartir esta noticia

R

Redacción Galicia Universal

La redacción de Galicia Universal elabora los contenidos del medio con herramientas de automatización bajo supervisión y responsabilidad editorial. Cómo trabajamos: /politica-editorial/