El líder de Vox, Santiago Abascal, junto al candidato de la formación a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán / PALOMA ESCARPA – EUROPA PRESS
Hubo un tiempo, al poco de abandonar la Moncloa en el año 2004, en el que José María Aznar vio con cierta simpatía la figura de un entonces joven político vasco, diputado del Partido Popular (PP) en el Parlamento de Vitoria, hijo a su vez de un histórico de los populares en Álava, y de idéntico nombre de pila. Hasta el punto de que decidió aceptar su oferta para prologarle un libro al joven dirigente en cuestión, que respondía al nombre de Santiago Abascal. La obra, en pleno auge del lehendakari Juan José Ibarretxe y su célebre plan, se tituló: "La falsa de la autodeterminación. El Plan Ibarretxe: el asalto del País Vasco y España". Y naturalmente el prólogo de quien hasta hacía poco había ocupado la Presidencia del Gobierno fue utilizado como reclamo por la editorial Altera.
Si alguien hubiera pronosticado entonces que el joven político en cuestión lideraría una formación distinta al PP por su derecha y que se convertiría en la tercera fuerza política de España, es posible que le hubieran tomado por un enajenado. Mucho más si encima hubiera vaticinado que Aznar se convertiría en uno de sus más severos detractores.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Pero eso es exactamente lo que ha ocurrido entre Aznar y Abascal. Las relaciones entre ambos hace mucho tiempo que están totalmente rotas, pero quizás nunca como esta semana se ha puesto más de manifiesto la brecha entre ambos. En pleno proceso de negociación de los gobiernos autonómicos de Extremadura y Aragón, después de que Génova haya asumido el mando de las mismas y tras mantener Alberto Núñez Feijóo y Abascal una larga conversación el pasado domingo, desvelada por el líder del PP en una entrevista en Onda Cero, Aznar ha provocado un nuevo choque con el líder de Vox, quien ya estaba bastante ofendido, según él mismo manifestó, con el documento o decálogo presentado por el primer partido de la oposición para abordar las negociaciones con la extrema derecha.
El expresidente señaló a "la derecha populista", y en esta ocasión mencionó a continuación expresamente a Vox, evitando cualquier tipo de ambigüedad o lenguaje críptico, como el que había empleado en anteriores ocasiones, la última la semana pasada en el Senado, durante la presentación de una biografía de Alexis de Toqueville editada por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que preside. El que fuera líder de la derecha entre 1989 y 2004 atribuyó a Abascal y los suyos la cualidad de pensar más en ellos mismos y en su proyecto que en España, palabras que no tardaron en encontrar respuesta en el presidente de Vox.
Abascal, en una de sus intervenciones casi diarias durante la precampaña en Castilla y León, arremetió directamente contra el ex líder del PP. "Yo le digo a Pedro Sánchez a la cara lo que no le dice nadie del Partido Popular", le espetó, recordando además las dos mociones de censura presentadas por Vox la pasada legislatura, una con él mismo de candidato y otra con el ex diputado comunista Ramón Tamames, y el hecho de que el PP no hubiera votado afirmativamente ninguna de ellas.
Pero además, en su diatriba, el líder de Vox no se olvidó de apelar al actual presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo: "Lo que me gustaría saber fundamentalmente si el señor Feijóo cree que Aznar dice la verdad o que Aznar miente otra vez. Y eso es importante para la relación que hemos de tener para dar alternativas en toda España". Una clara advertencia al líder de la oposición, quien desde que desembarcó hace cuatro años en Génova ha cultivado con especial mimo sus relaciones tanto con Aznar como con el otro ex presidente del Gobierno de su partido, Mariano Rajoy, cuya reciente apelación a la "moderación" fue también criticada por Abascal esta misma semana.
Lo cierto es que si Feijóo pensaba que su conversación con Abascal, la primera de cierta longitud que mantiene en mucho tiempo, y el documento presentado por el PP, podían enderezar la relación con su siempre correoso socio, la realidad indica lo contrario. Todo a las puertas de la campaña en Castilla y León, que evidentemente no es un elemento que ayude a relajar las tensiones entre dos competidores electorales, y a una semana de que la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, afronte su primer debate de investidura. Una votación que casi nadie confía en su partido que pueda salir adelante, aunque eso no sería definitivo para evitar una repetición electoral.
Suscríbete para seguir leyendo
## Aznar se erige como la principal voz crítica hacia Vox mientras Feijóo culmina su acercamiento
## José María Aznar y Santiago Abascal han protagonizado un nuevo cruce de declaraciones, evidenciando una brecha que se ha profundizado tras las negociaciones para formar gobiernos autonómicos en Extremadura y Aragón
Fuente original: Faro de Vigo | Publicado: 26/02/2026 06:22
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora