miércoles, 11 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA El Gobierno estudia medidas para paliar daños de la guerra
Galego Castelán

El Atlético celebra una bacanal en el Metropolitano ante un Tottenham desmadejado

El Atlético celebra una bacanal en el Metropolitano ante un Tottenham desmadejado

Atlético de Madrid venció al Tottenham Hotspur por 5-2 en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, este martes 10 de marzo de 2026 en el estadio Metropolitano, en un partido que quedó resuelto en los primeros quince minutos por errores inexplicables del rival. Tres resbalones consecutivos del conjunto inglés, incluido uno del guardameta debutante, permitieron a los rojiblancos ponerse 3-0 y encarrilar una victoria que deja a los de Diego Simeone muy cerca de los cuartos. La abultada diferencia obliga ahora al Tottenham a buscar una remontada casi heroica en Londres dentro de una semana. El encuentro, además de por el marcador, pasará a la memoria por la inusitada fragilidad mostrada por el visitante en la fase inicial.

El vendaval local comenzó con un fallo decisivo a los seis minutos: el meta debutante del Tottenham sufrió un resbalón que aprovechó Marcos Llorente para abrir el marcador. Antes de que el público terminase de celebrarlo, el Atlético volvió a golpear; en el minuto 14 llegó un nuevo tanto y, acto seguido, un remate de Antoine Griezmann y una acción tras el saque de centro dejaron el 3-0 en apenas un cuarto de hora. La sensación de superioridad fue tal que lo deportivo pareció incluso secundario frente a la sucesión de errores rivales que abrieron la puerta a una goleada histórica en el Metropolitano.

La respuesta del técnico visitante, Igor Tudor, fue inmediata: apenas en el minuto 17 retiró al portero que debutaba y dio entrada a Guglielmo Vicario, buscando apagar el incendio y recuperar seguridad. La afición señaló con aplausos la sustitución, agradecida por la profesionalidad del fichaje, pero el italiano no tuvo mucho tiempo para asentarse; un cabezazo en su propia área y un segundo remate posterior terminaron por batirlo, evidenciando que el problema del Tottenham no era única y exclusivamente un guardameta desafortunado, sino una descoordinación colectiva.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

Con el marcador a favor, el equipo de Diego Simeone administró la ventaja sin renunciar a la intensidad y firmó un partido coral en el que la presión alta y la movilidad ofensiva desarmaron a los londinenses. Las transiciones rápidas y la contundencia en el último pase ofrecieron al Atlético ocasiones para ampliar la renta, que se materializaron antes del descanso y en la segunda mitad. El técnico rojiblanco pudo, además, preservar a algunos titulares pensando en la vuelta y en la exigencia de la competición doméstica, consciente de que el resultado ya inclinaba la eliminatoria a su favor.

Para el Tottenham, el 5-2 es un bálsamo relativo: las dos dianas visitantes muestran que el equipo tiene recursos, pero las lagunas defensivas y la debilidad en la salida de balón constituyen un lastre difícil de corregir en solo una semana. El club inglés, que llega a Madrid con una lista de bajas que lastran sus opciones, deberá ajustar urgentes conceptos tácticos y recuperar confianza si quiere invertir una situación que, hoy por hoy, parece muy cuesta arriba. La prensa británica ya ha señalado la necesidad de respuestas inmediatas tanto en el vestuario como desde el banquillo.

La grada del Metropolitano vivió una noche festiva, con afición y plantilla compartiendo la sensación de que la actuación fue redonda, aunque Simeone subrayó la importancia de no confiarse de cara a la vuelta. En sus declaraciones posteriores al partido, valoró el rendimiento colectivo y pidió centrarse en el trabajo del día a día, recordando que en Europa las eliminatorias exigen prudencia y concentración hasta el final. Por su parte, Tudor admitió en rueda de prensa que el equipo había sido “superado en momentos clave” y señaló la necesidad de corregir los fallos que costaron los goles tempraneros.

La eliminación, de no cambiarse el guion, se asoma como una posibilidad real para el Tottenham, que ahora tendrá que afrontar la presión de su afición y la atención mediática en la semana previa al partido de vuelta. El Atlético, en cambio, recibirá la visita de la vuelta con la tranquilidad que da un 5-2, aunque consciente de que en Europa nada está sentenciado hasta que el árbitro pita el último minuto. La cita en Londres, dentro de ocho días, promete tensión y la obligación para los visitantes de ofrecer una versión muy distinta a la vista en el Metropolitano.

Más allá del marcador, la contienda dejó preguntas sobre la gestión de plantillas y la capacidad de los equipos para superar golpes tempraneros. Para el Atlético supone una inyección de moral y un paso firme hacia los cuartos, mientras que el Tottenham se marcha con urgencia por resolver problemas estructurales. La Champions continúa y, como siempre, guarda sorpresas: la próxima semana en Londres se decidirá si la goleada de Madrid fue definitiva o si la eliminatoria reserva un giro inesperado.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

R

Redacción

Periodista de Galicia Universal.