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El Celta se queda sin la fiesta en Balaídos: del 3-1 al 3-4 ante el Alavés en una segunda parte para olvidar

Celta 3 – 4 Alavés. Lo que comenzó como una celebración anticipada en Balaídos, con la ciudad ondeando la bandera de Vigo y la Reconquista aún en el ánimo de la afición, terminó en desazón: un partido que parecía sentenciado al descanso se le escapó al equipo local en apenas 40 minutos. La remontada visitante certificó una tarde de resaca para los celestes, incapaces de sostener la ventaja pese a los dos goles y la asistencia de su hombre en racha.

Del arranque perfecto a la desconexión total

En la primera media hora, el Celta ofreció la versión más alegre y eficaz que se le ha visto en semanas. Con la confianza heredada del triunfo europeo en Lyon y una grada entregada, Ferran Jutglà firmó un inicio para recordar: abrió el marcador en el minuto 19 tras un pase en profundidad de Javi Rodríguez, asistió a Hugo Álvarez ocho minutos después y cerró su doblete en el 37 con una conducción larga y un disparo de los que dejan al rival sin argumentos. Los aplausos corearon el apodo con el que algunos ya le rebautizan, «Blanch», y parecía que la tarde sería de confirmación de la buena racha.

La sensación de control se evaporó en el tiempo añadido del primer acto cuando Toni Martínez recortó distancias desde un centro lateral. Fue una pequeña grieta que, a la postre, se convirtió en falla estructural. A la vuelta del vestuario, el partido dio un giro completo: el Alavés, dirigido con precisión por Quique Sánchez Flores, sometió tácticamente a los locales y aprovechó errores defensivos que pocos esperarían de una zaga que a las cinco de la tarde ocupaba plaza de Champions.

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Ángel Pérez, en el minuto 50, aprovechó un exceso de confianza de Carlos Domínguez dentro del área para devolver la inquietud al marcador. La entrada en juego de la fractura se aceleró cuando la portería de Ionut Radu —modalmente tocado por un golpe muscular— sucumbió a un disparo lejano de Toni Martínez que igualó el encuentro y, cuatro minutos después, a un remate raso de Abde Rebbach que culminó la remontada. El 3-4 definitivo dejó a Balaídos en silencio, interrumpido solo por el murmullo de incredulidad.

Controversia arbitral y decisiones que pesaron

En el ecuador de la segunda parte se produjo una de las jugadas que podrían haber cambiado la historia: en el minuto 52, el colegiado Miguel Sesma Espinosa anuló un gol de Javi Rodríguez tras entender que hubo una falta previa al recuperar el balón junto a Rebbach. Ni el árbitro ni el VAR consideraron la acción válida; la decisión dejó a la grada sin reír en un momento clave y, para muchos, alimentó la sensación de que los pequeños detalles acabaron decantando la balanza hacia Vitoria.

Las dudas también vienen por el plan de equipo. Claudio Giráldez, técnico del Celta, optó por una rotación que funcionó a medias: la llamada «segunda unidad» respondió al inicio, pero se desinfló cuando el partido exigió dominio físico y concentración defensiva. Al finalizar, el propio entrenador no rehuyó responsabilidades y reconoció errores en la lectura del encuentro y en los cambios. La entrada tardía de Iago Aspas no fue suficiente para incendiar la remontada final, aunque sí dibujó algún destello de la garra que le caracteriza.

«Soy el principal responsable, me he equivocado en todo lo que he hecho en la segunda parte», reconoció Claudio Giráldez tras el pitido final.

Antecedentes, plantilla y el precio de la rotación

No es la primera vez esta temporada que el Celta paga una mala lectura tras una fase de euforia colectiva. Vigo ha vivido semanas intensas: entre festejos por la Reconquista, el impulso europeo y una racha de resultados que colocó al equipo en puestos altos, el calendario y la gestión de cargas se han convertido en un tablero complicado de resolver. Rotar futbolistas para preservar piernas puede paliar fatiga, pero también ha de garantizar solidez en momentos de presión; hoy la ecuación no salió.

En clave de plantilla, la lesión muscular que aquejó a Ionut Radu durante el golpe recibido se añade a la lista de preocupaciones. A falta de confirmación oficial sobre la recuperación, el club deberá calibrar riesgos: un portero tocado y un sistema defensivo que mostró fragilidad en el repliegue son asuntos que no pueden demorarse en la preparación para las próximas jornadas.

La actuación de Jutglà, a pesar del resultado, confirma que el delantero atraviesa un estado de forma notable: dos goles y una asistencia hablan por sí solos. El problema fue que su eficacia no bastó para contener el cúmulo de errores colectivos que facilitó la remontada alavesista.

El Alavés, por su parte, da un golpe de autoridad. La victoria en Balaídos no solo suma tres puntos vitales en la lucha por la permanencia, sino que muestra a un equipo con paciencia táctica y capacidad para aprovechar ventanas de debilidad del rival. Quique Sánchez Flores volvió a demostrar oficio en la lectura del partido y en la preparación física para el último tramo del encuentro.

Para la afición celeste, la sensación oscila entre la rabia y la resignación. La fiesta quedó a medias; las luces de Balaídos se encendieron y apagaron al compás de un partido que prometía y decepcionó. Será la prensa, los directivos y el propio vestuario quienes ahora tengan que calibrar consecuencias: desde la gestión del calendario hasta la toma de decisiones en el mercado si las dolencias físicas se confirman.

Mirando a corto plazo, el Celta debe recomponer ánimos y argumentos. La Liga no perdona los altibajos, y cada traspiés pesa cuando la aspiración es mantener la voz en la pelea por Europa. A falta de una semana para el próximo examen, el club tiene por delante la tarea de corregir los fallos defensivos y de recuperar la continuidad que sí mostró en la primera mitad. La ciudad, que celebró con entusiasmo la Reconquista y los éxitos recientes, espera que la resaca dure poco y que el equipo vuelva con más prudencia y claridad a su camino.

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Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

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