Un informe de la consultora PwC publicado el 11 de marzo de 2026 prevé que los ingresos globales del sector de las telecomunicaciones experimentarán un crecimiento sostenido hasta 2029 gracias al empuje de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos. El estudio atribuye ese avance a la creciente demanda de computación avanzada y a las inversiones en conectividad de alto rendimiento necesarias para soportar servicios de baja latencia. Aunque la cifra de crecimiento es moderada, el documento subraya que la evolución tecnológica obliga a adaptar modelos de negocio y a realizar inversiones selectivas. El informe, titulado Global Telecom Outlook, sitúa el foco en cómo la infraestructura debe responder a volúmenes de datos cada vez mayores.
Según PwC, los ingresos del sector pasarán de 1,15 billones de dólares (992.000 millones de euros) en 2024 a 1,32 billones de dólares (1,139 billones de euros) en 2029, lo que representa una tasa media anual del 2,8%. El informe matiza que, pese al incremento absoluto de la facturación, este crecimiento no compensa por sí solo las enormes inversiones que han realizado y siguen afrontando las operadoras para desplegar fibra y redes 5G. Ese contraste entre desembolsos y retorno esperado es una de las claves que señalan los autores del estudio. PwC insiste en que la naturaleza del gasto está cambiando: de extender redes a incrementar capacidades de computación y residencia de datos.
El documento pone en perspectiva una década de inversiones en “autopistas digitales” que han permitido el uso masivo de datos y servicios inteligentes, pero que no se han traducido todavía en un aumento proporcional del valor capturado por los operadores. Las empresas de telecomunicaciones han liderado el despliegue de fibra óptica y 5G, lo que ha elevado sustancialmente su perfil inversor en infraestructuras físicas. Ese esfuerzo, sin embargo, coincide con un mercado donde los ingresos por usuario no crecen al ritmo del tráfico. El resultado es una tensión financiera que obliga a buscar nuevas fuentes de monetización y eficiencia operativa.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →A pesar del alza en la facturación agregada, el informe advierte de una contracción continuada del ingreso medio por usuario (ARPU). En el segmento móvil el ARPU se reducirá desde 6,32 dólares en 2024 a 6,20 dólares en 2029, mientras que el de banda ancha fija permanecerá prácticamente estable, por debajo de los 20 dólares por usuario. Esta dinámica se produce en un contexto en el que el tráfico de datos se dispara por el auge del vídeo en streaming, los servicios digitales y el uso intensivo de aplicaciones basadas en inteligencia artificial. Esa presión sobre las redes obliga a que las inversiones no solo aumenten en capacidad, sino también en eficiencia energética y resiliencia.
La socia responsable del sector de Telecomunicaciones en PwC, Vanesa González, explica que el sector afronta una etapa decisiva en la que las operadoras pueden recuperar protagonismo en la cadena de valor digital si reformulan sus modelos de negocio. Según la consultora, la oportunidad existe pero requiere cambios operativos y apuestas por áreas de demanda emergente, como los servicios gestionados para IA o conectividad especializada para centros de datos. En ausencia de esa adaptación, las empresas corren el riesgo de ver erosionada su rentabilidad a pesar del crecimiento del tráfico.
PwC describe en su informe el arranque de un nuevo ciclo inversor global centrado en centros de datos, computación avanzada y conectividad de alto rendimiento. Grandes compañías, proveedores de servicios en la nube y administraciones públicas aceleran despliegues destinados a atender la creciente demanda de procesos de IA, que exigen baja latencia y altas capacidades de intercambio entre centros. Eso implica arquitecturas más densas y resilientes, interconexión más intensa entre instalaciones y soluciones de conectividad cada vez más especializadas. El cambio técnico es profundo y plantea exigencias distintas a las de la mera extensión de redes.
Para las operadoras, la transición abre un doble desafío: competir con los grandes proveedores de la nube y, al mismo tiempo, ofrecer infraestructuras y servicios de valor añadido que capten ingresos superiores a los actuales. El informe identifica una ventana estratégica para recuperar peso en la cadena de valor digital, siempre que las empresas acometan inversiones selectivas y transformaciones operativas orientadas a la nueva demanda. La alternativa, advierte PwC, es mantener un crecimiento moderado con márgenes sometidos a presión por la caída del ARPU.
La tendencia global también tiene implicaciones para España y para regiones como Galicia, donde existe interés por atraer proyectos de centros de datos y reforzar la conectividad como motor económico. Para que estas oportunidades se concreten se necesitará coordinación entre administraciones, disponibilidad energética competitiva y planificación territorial que contemple impacto ambiental y necesidades de fibra. En cualquier caso, el diagnóstico de PwC deja claro que el sector afronta un periodo de crecimiento moderado en cifras, pero de transformación estructural que condicionará su futuro a medio plazo.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora