El hombre que resultó alcanzado por un disparo el pasado miércoles en la Rúa Primavera de Lugo recibió el alta tras pasar cuatro días ingresado en el Hula. A su salida, sus allegados reclamaron con vehemencia que las fuerzas de seguridad localicen y detengan al presunto autor, un hombre identificado como Noé, al que acusan de haber apretado el gatillo dentro del portal de su vivienda. «Si no hay Justicia, habrá venganza», advirtieron algunos de los familiares, que vinculan el suceso con rencillas entre dos clanes de etnia gitana.
Los hechos y la búsqueda del sospechoso
Según fuentes próximas a la investigación, la víctima presentó una herida de bala en la pierna izquierda y, tras ser atendida en urgencias, fue interrogada por la Policía Nacional. No obstante, no formalizó la denuncia hasta recuperarse de las lesiones y reafirmar su versión: señaló a Noé como autor del disparo. El hombre al que acusan, que huyó tras la reyerta, permanece en paradero desconocido y la Policía ha establecido un dispositivo de búsqueda para localizarlo.
La investigación se complica por las versiones encontradas. Mientras la familia del herido insiste en que fue Noé quien disparó durante la disputa, allegados del sospechoso sostienen que el autor real fue el hermano de la víctima, que habría apretado el gatillo para incriminar a Noé y así asegurarse su ingreso en prisión. Esa versión, de ser confirmada, añadiría una capa más de complejidad a un caso ya de por sí tenso.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Fuentes policiales consultadas subrayan que el arma podría haberse accionado dentro del portal del domicilio de Noé, lo que sitúa la escena del suceso en un espacio reducido y con posibles testigos directos. Por eso la Policía Nacional ha pedido a los allegados del fugado que no lo encubran y que faciliten su entrega a las autoridades para evitar que la situación derive en quiebras del orden público o en actos de autotutela.
«Es mejor que lo coja la Policía antes de que lo encontremos nosotros. Esto no va a quedar así»,
esa fue una de las frases pronunciadas a las puertas del hospital por quienes acompañaban al herido al recibir el alta. Otro de los mensajes repetidos fue la promesa de estar presentes el día de la detención para «pedir Justicia» en la sede del juzgado del titular, Armando Durán, lo que anticipa una presión social considerable sobre el proceso judicial.
Antecedentes y las tensiones entre los clanes
La reyerta no surge en el vacío. Los dos clanes implicados arrastran rencillas que, según una de las familias, estallaron cuando Noé habría intentado mantener una relación con una menor, motivo por el que miembros de la otra familia acudieron a su vivienda para recriminarle el hecho. En cambio, la otra versión apunta a una disputa por una denuncia previa: dicen que a Noé le exigieron retirar una denuncia que él había interpuesto el pasado agosto, tras un incidente anterior en el que recibió un disparo por haber iniciado una relación con la exmujer de un miembro del otro clan.
Ese antecedente —un episodio que acabó con detención y prisión del autor en su momento— alimenta la sensación, en determinados barrios de Lugo, de que las rencillas se heredan y se enquistan. No es la primera vez que en la provincia se producen enfrentamientos entre familias con dinámicas de honor y represalias que la Policía y la Justicia tienen dificultades para desactivar rápidamente.
La constatación de que el último disparo se produjo en el portal familiar añade una dimensión íntima al conflicto: no solo hay heridos, sino que la violencia irrumpe en el espacio doméstico, lo que suele enrarecer más las vías de resolución pacífica y obligar a los investigadores a trabajar contra el reloj para recabar pruebas y testimonios creíbles.
Riesgo de vigilantismo y próximos pasos judiciales
Las advertencias públicas de venganza elevan la inquietud de las autoridades. La Policía Nacional insiste en que la única vía legal para dar respuesta a los hechos es la detención y el proceso penal correspondiente, y subraya que cualquier acto de autotutela agravaría la situación, con posibles delitos adicionales. En paralelo, la instrucción deberá determinar si existe delito de tentativa de homicidio, lesiones graves o algún otro tipo penal, y sobre todo establecer la cadena de custodia de pruebas —huellas, arma, testimonios— que permitan imputar con solvencia a quien corresponda.
La familia del herido ha anunciado su intención de acudir en masa cuando el supuesto autor sea llevado ante el juzgado de Armando Durán, gesto que, según fuentes judiciales, puede convertirse en una presión extra para las partes y para la propia administración de justicia. Los magistrados, acostumbrados a casos sensibles en Lugo, tendrán que calibrar medidas de protección y de orden público para evitar que la comparecencia en sede judicial sea un nuevo foco de conflicto.
Más allá de la instrucción penal, este episodio plantea preguntas sobre la prevención: cómo se abordan en la ciudad de Lugo las tensiones interfamiliares que, por motivos de honor, celos o disputas sentimentales, terminan en violencia armada. En barrios donde la convivencia es frágil y las relaciones comunitarias complejas, policías locales y servicios sociales son piezas clave para desactivar crisis antes de que escalen.
Para la víctima y su entorno, la prioridad es clara: que la Policía localice y detenga a Noé cuanto antes. Para las autoridades, la leección es doble: resolver el caso con garantías procesales y, al mismo tiempo, evitar que la justicia se convierta en un escenario de confrontación. Si algo ha dejado en evidencia este suceso en la Rúa Primavera es que, en ausencia de respuestas rápidas y creíbles, la tentación por parte de algunos de tomar la ley por su mano puede resultar demasiado grande.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora