miércoles, 25 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA El Concello ignoró durante seis meses la prequiebra de la empresa que ejecuta la reforma de la avenida de Portugal
Galego Castelán

Freire desvela en Vigo el diseño del velero sostenible de Greenpeace: 75 metros, DynaRig y capacidad polar

Greenpeace y el astillero vigués Freire Shipyard han dejado ver por primera vez cómo será el velero sostenible encargado por la ONG para investigación y campañas. El proyecto, que ya se está construyendo en Vigo desde julio de 2025, presenta una eslora de 75 metros, dos mástiles con sistema DynaRig, una superficie vélica de 2.000 metros cuadrados, helipuerto y equipos para operaciones científicas en zonas polares. La entrega, según la documentación disponible, está prevista para el próximo año, aunque a falta de confirmación oficial sigue habiendo detalles por concretar.

Diseño y características técnicas

Las imágenes difundidas por las empresas implicadas muestran un perfil elegante, con dos mástiles rectilíneos y velas rígidas que recuerdan soluciones modernas aplicadas ya en yates de tecnología alta. El sistema DynaRig, suministrado por Southern Spars, es el núcleo del proyecto y permite un manejo automático de grandes superficies vélicas, optimizando la propulsión a vela para reducir el consumo de combustibles fósiles.

Además del aparejo, el buque incorpora paquetes de baterías y paneles solares, una grúa pórtico en la popa para lanzar drones y equipos de medición, capacidad para bajar al agua embarcaciones auxiliares y espacios para vehículos operados remotamente (ROV) y sumergibles. Según las notas técnicas compartidas por North Technology, propietario de las marcas North Windships y Southern Spars, el diseño responde a una ambición doble: minimizar la huella energética y ofrecer una plataforma científica versátil.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

También se anuncia clasificación como buque de clase hielo, lo que le permitirá operar en aguas polares y participar en campañas de investigación avanzadas. La ONG ya había señalado que la embarcación podrá navegar hasta 30.000 millas náuticas al año, un dato que habla tanto de autonomía como de capacidad operativa a largo radio.

Un encargo con pasado y raíces viguesas

Que un proyecto así se fragüe en Vigo no es casualidad. Freire Shipyard lleva décadas construyendo unidades de investigación y embarcaciones especializadas, y la ciudad ha ido tejiendo una industria naval con músculo técnico. Cabe recordar la presencia constante de la feria Navalia en el calendario local, cita que en 2024 aceleró contactos y facilitó la concreción del encargo de Greenpeace unos días después de su clausura.

La oficina de ingeniería naval Dykstra, responsable del concepto inicial (la misma que trabajó en el Rainbow Warrior III), figura de nuevo en el equipo de diseño. La puesta en común de astilleros, ingenierías y fabricantes de velas rígidas muestra la capacidad de Vigo para ensamblar cadenas de valor complejas: desde el diseño conceptual hasta la producción de mástiles y elementos compuestos.

Para la economía local el contrato tiene efectos concretos. Más allá del empleo directo en el astillero, el pedido activa talleres auxiliares y proveedores de materiales avanzados, un movimiento que en los últimos años ha servido para sostener actividad en la ría de Vigo cuando otros segmentos del naval han pasado por recesiones. A falta de cifras oficiales del propio astillero, fuentes del sector estiman que este tipo de proyectos pueden implicar centenares de puestos a lo largo de la cadena productiva.

Repercusiones y retos operativos

El atractivo mediático y simbólico del velero es innegable: una embarcación con velas rígidas y energías limpias encaja con la narrativa de una ONG que busca reducir la dependencia de combustibles fósiles en su flota. Greenpeace llegó a afirmar en la presentación del proyecto que el barco «ha sido diseñado para realizar la transición a energía 100% verde tan pronto como sea técnica y logísticamente posible». Esa ambición, no obstante, se enfrenta a realidades prácticas.

«Ha sido diseñado para realizar la transición a energía 100% verde tan pronto como sea técnica y logísticamente posible», señaló la organización en su comunicado.

Operar en zonas polares implica certificaciones, provisión de combustible para contingencias, y mantenimiento de sistemas complejos como el DynaRig o las baterías de alto rendimiento. El equilibrio entre autonomía a vela y capacidad científica —incluyendo laboratorios, equipos de muestreo y soporte para sumergibles— plantea desafíos de integración que exigirán pruebas en mar que solo el tiempo y las campañas podrán resolver.

En el plano financiero, la ejecución del proyecto también invita a preguntas. Construir un velero de estas características no es barato, y la sostenibilidad operativa exige modelos de financiación que mezclen donaciones, campañas y colaboraciones científicas. Greenpeace gestiona habitualmente proyectos propios, pero la escalada tecnológica y los costes de mantenimiento en entornos extremos obligan a buscar socios y sinergias con instituciones científicas y gobiernos.

Finalmente, desde la perspectiva ambiental, el buque puede servir como herramienta útil para investigaciones sobre cambio climático y protección de mares, siempre que su uso no se limite a un valor simbólico. La historia marítima de Vigo demuestra que los buques de investigación bien concebidos pueden dejar una huella duradera: basten los ejemplos de unidades construidas en la ría que luego han alimentado estudios oceanográficos durante décadas.

Sea cual sea el calendario definitivo, el proyecto pone a Vigo otra vez en el mapa de la innovación naval sostenible. A falta de confirmación oficial sobre la fecha exacta de entrega y el calendario operativo definitivo, lo cierto es que el astillero de los hermanos Freire refrenda su posición como proveedor capaz de proyectos singulares. Habrá que seguir de cerca las pruebas de mar y los primeros cruceros científicos para comprobar si el velero cumple las promesas técnicas y, sobre todo, si logra equilibrar ambición ecológica con viabilidad operativa.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

S

Sofía Martínez

Periodista gallega especializada en información local y política. Licenciada en Periodismo por la USC. Redactora jefe de Galicia Universal.

🏴 Galego