Funcionarios del centro penitenciario de Monterroso evitaron este domingo dos incidentes graves: por la mañana socorrieron a un interno que estaba sufriendo una sobredosis y, por la tarde, interceptaron a otro recluso cuando intentaba abandonar las instalaciones. Ambos sucesos se produjeron en la misma jornada en la prisión lucense y obligaron a movilizar recursos sanitarios y de seguridad.
Según el sindicato profesional que informó de los hechos, el interno afectado por la sobredosis fue localizado en su celda, donde cumple condena en régimen de aislamiento. Los trabajadores de la cárcel lo trasladaron inmediatamente a enfermería y, ante la gravedad de su estado, se decidió el traslado en ambulancia medicalizada a un centro hospitalario bajo custodia de un funcionario.
Al cierre de la jornada, el preso permanecía ingresado en el hospital. La intervención rápida del personal de la prisión evitó que el cuadro derivase en un desenlace fatal, según apuntaron desde la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), que felicitó a los trabajadores implicados.

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Conoce más →Atención sanitaria y custodio en el traslado
Los protocolos de vigilancia sanitaria y evacuación se activaron de forma inmediata cuando los agentes observaron los primeros síntomas de intoxicación. En prisiones, la rapidez en la atención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, explican fuentes del colectivo profesional.
El traslado en ambulancia medicalizada incluyó la presencia de personal sanitario especializado y la custodia de un funcionario penitenciario durante todo el trayecto. Esa medida busca compatibilizar la asistencia médica con las obligaciones de seguridad sobre el interno.
La APFP destacó la coordinación entre los servicios del establecimiento y la respuesta eficaz de la plantilla ante una situación crítica. El recluso había ingresado hace unos meses en Monterroso procedente de otro centro penitenciario.
Intento de fuga frustrado por la tarde
Ya por la tarde, un segundo incidente puso a prueba a la plantilla: un trabajador detectó la ausencia de un recluso que había reingresado el sábado tras ser trasladado para la celebración de un juicio en otra provincia. Horas después, el interno trató de escalar la valla del patio del módulo y dirigirse hacia los muros exteriores de la prisión.
Los funcionarios observaron la maniobra y trataron de impedir la salida. Según el relato oficial, el joven —de unos 23 años— consiguió alcanzar el exterior tras sortear el cerramiento, pero fue interceptado y detenido instantes después por la propia plantilla del centro.
«Inestimable ayuda de la Guardia Civil»
En la detención participaron, además, agentes de la Guardia Civil cuya colaboración fue calificada como «inestimable» por la APFP. El interno, que cumple condena por hurtos y robos, fue inmediatamente reducido y puesto a disposición para los trámites correspondientes.
El sindicato aprovechó para poner de relieve la «profesionalidad de la plantilla» y alertó sobre la llegada de reclusos cuyas categorías o perfiles no se ajustan al régimen del centro. Monterroso es una prisión de tipo C, diseñada para internos con grados de progresión compatibles y con un perfil de comportamiento determinado.
La presencia de internos procedentes de otros centros, a veces con antecedentes o necesidades distintas, plantea desafíos organizativos y de seguridad que, según la APFP, requieren atención continua por parte de la administración penitenciaria.
Fuentes del establecimiento señalan que ambos sucesos serán reflejados en los partes internos y que los incidentes de este domingo están siendo analizados para extraer lecciones operativas. La coordinación entre servicios sanitarios, custodios y fuerzas del orden fue clave para resolver las situaciones sin mayores consecuencias.
El episodio pone de manifiesto la doble función que asumen los trabajadores penitenciarios: garantizar la seguridad del centro y atender la salud de los internos. La intervención rápida en la sobredosis y la detención del prófugo evitaron que la jornada terminara con un desenlace más grave.
Por el momento, el preso que sufrió la intoxicación continúa hospitalizado y el recluso que intentó fugarse permanece bajo custodia en el establecimiento a la espera de las diligencias correspondientes.
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