La plantación se desarrolló a lo largo de toda la mañana con la participación de empleados, voluntarios locales y colaboradores de la Obra Social de la entidad. La elección de Paradapiñol responde al severo impacto que el fuego tuvo en la comarca, donde el incendio superó las 6.000 hectáreas y cruzó el río Sil, alcanzando zonas de Quiroga y alterando bosques y hábitats. Además de daños materiales, las llamas arrasaron masas de robles y castaños y afectaron a especies cinegéticas y carnívoras propias de la zona.
Los organizadores subrayan que la intervención persigue estabilizar suelos, frenar la pérdida de materia orgánica y contribuir a la recuperación paulatina de la cubierta vegetal. La siembra de árboles autóctonos también pretende favorecer la conectividad de los corredores forestales y recuperar refugios para la fauna afectada por las llamas.
La plantación y las especies empleadas
En total se colocaron 700 ejemplares entre castaños, cerezos, higueras, manzanos, perales y endrinos, especies adaptadas al clima y al suelo de la Ribeira Sacra. La selección responde a criterios de restauración ecológica y de utilidad para la fauna y para la estructura del bosque a medio y largo plazo. Los trabajos incluyeron preparación del terreno, instalación de tutores y protecciones para evitar la depredación de los primeros años.
Esta acción en Quiroga es la primera reforestación del año dentro del Plan de Acción y se suma a cinco intervenciones previas realizadas entre octubre y noviembre pasados. Esas actuaciones tuvieron lugar en Vilamartín de Valdeorras, Manzaneda, el Parque Natural del Invernadoiro y el Monumento Natural de Las Médulas, entre otros puntos dañados por los incendios.
Los responsables de la Obra Social destacan la necesidad de combinar la reforestación con medidas preventivas y de vigilancia para reducir la probabilidad de nuevos episodios extremos. La recuperación de la cubierta vegetal es, según plantean, una pieza más dentro de un plan integral que abarca desde la prevención hasta la reconstrucción socioeconómica.
Apoyos económicos y medidas de prevención
El Plan de Acción contra los incendios que impulsa la entidad incluye, además de la reforestación, un paquete de medidas sociales y económicas para las zonas afectadas. Entre ellas figura la donación de 1 millón de euros para la adquisición de material de vigilancia y prevención, así como la cesión de equipos tecnológicos avanzados a la Xunta de Galicia para reforzar el sistema de detección y seguimiento de incendios.
Asimismo, la entidad activó desde los primeros días líneas de financiación específicas dotadas con 150 millones de euros para ayudar a familias, agricultores y empresas dañadas por las llamas. Estas facilidades crediticias se complementan con programas de formación y proyectos de investigación orientados a mejorar la gestión forestal y reducir la vulnerabilidad frente a incendios futuros.
Las iniciativas combinan intervenciones inmediatas sobre el terreno con estrategias de mayor alcance: mejora de infraestructuras rurales, promoción de prácticas de gestión sostenible y apoyo técnico para proyectos locales de recuperación. Los promotores insisten en la necesidad de coordinación con las administraciones y las comunidades para que las actuaciones tengan continuidad y eficacia.
La jornada en Quiroga revela la dimensión social de estas iniciativas: más allá de la plantación en sí, busca movilizar capacidades locales y sensibilizar sobre la importancia de conservar los ecosistemas de la Ribeira Sacra. Las entidades organizadoras han anunciado que continuarán priorizando actuaciones en las zonas más dañadas durante los próximos meses, con nuevas convocatorias de voluntariado y proyectos de restauración a escala comarcal.