Jaime Mayor Oreja, expresidente del Partido Popular en el País Vasco y actual presidente de la Fundación Neos, sostuvo este viernes en Santiago de Compostela que «Europa hoy es irrelevante porque destruye sus raíces», durante la presentación de su nuevo libro en la sede de la RSEAPS. El exdiputado europeo participó en la capital gallega dentro de una gira que arrancó en Madrid con el libro titulado «Una verdad incómoda», y vinculó sus críticas a la evolución política y cultural de Occidente. Sus declaraciones, pronunciadas el 13 de marzo de 2026, pretendieron ofrecer una lectura global del momento histórico y de la crisis de valores que, según él, atraviesa Europa y España.
Mayor Oreja explicó que, a su juicio, la Unión Europea ha promovido procesos de «socialización de la nada» que, en la práctica, socavan las raíces culturales y nacionales de los pueblos europeos. En la charla, defendió la idea de que el proyecto comunitario ha perdido su capacidad de defender una identidad sustancial y que, en su lugar, se han impuesto relatos que evitan confrontar verdades incómodas. Para el político, esa tendencia se complementa con lo que calificó como una «crisis de la comodidad»: sociedades que priorizan administrar bienestar por encima de debatir y defender principios fundacionales.
Durante la intervención también abordó el conflicto vasco y las consecuencias políticas de la violencia de ETA. Mayor Oreja sostuvo que la sociedad española no ha «derrotado» plenamente al terrorismo porque, en su opinión, el relato dominante ha blanqueado o reinterpretado hechos que no deben olvidarse. Afirmó que los procesos negociados con actores políticos y sociales terminaron legitimando a quienes, sin matar, lograron ocupar espacios de poder, y advirtió que esa dinámica puede conducir a resultados electorales impensables hasta hace poco.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →En un pasaje especialmente controvertido, el exministro aseguró que, en un horizonte de «un año o año y medio», ETA podría gobernar en el País Vasco si se mantienen las tendencias actuales. Argumentó que partidos como Bildu o las formaciones que surgieron del independentismo vasco no son meros herederos políticos, sino partes de un proyecto que, dijo, surgió como movimiento cultural y político en las décadas posteriores a 1950 y que terminó siendo una fuerza con capacidad de transformación estratégica. Estas afirmaciones, presentadas como análisis firme, contradicen la visión de quienes consideran que la violencia de ETA quedó definitivamente superada y que los cambios operados en el mapa político vasco obedecen a procesos de normalización democrática.
El político también cuestionó la narrativa de los llamados «procesos de paz» al sostener que, en muchos casos, sirvieron para otorgar legitimidad a grupos radicales bajo la condición de que suspendieran la violencia. Según Mayor Oreja, esa fórmula representó un chantaje que transformó la relación entre sociedad y terroristas: paz pública a cambio de reconocimiento político. Esta lectura recrudece el debate sobre memoria histórica, verdad y justicia en España, y revive tópicos sobre cómo deben evaluarse las transiciones políticas tras periodos de violencia.
Más allá del conflicto vasco, el exparlamentario abordó la dimensión cultural de lo que considera el declive occidental. Habló de una «civilización del fin de semana», término con el que describió una actitud de confort que prioriza el consumo y la gestión del bienestar por encima de la defensa de valores. En su diagnóstico, esa comodidad se combina con una pérdida de la orientación moral y con la aceptación de relatos que no responden a hechos concretos, lo que para él constituye un factor de descomposición social y política.
Su paso por Santiago formó parte de una gira en la que pretende trasladar a audiencias locales una tesis crítica sobre la dirección de Europa y de España. El autor insistió en que muchas de las «verdades incómodas» que recoge en su libro molestan a quienes han construido narrativas públicas distintas a las suyas, y defendió la necesidad de reabrir debates sobre identidad, memoria y límites del poder político. Aunque sus afirmaciones generan polémica, Mayor Oreja reclamó la libertad de exponer un diagnóstico que, según dijo, responde a su experiencia como parlamentario europeo y militante político.
El contenido de la presentación en la RSEAPS y las previsiones que hizo sobre el futuro político en el País Vasco prometen alimentar la discusión pública en torno a la memoria del terrorismo, la legitimidad de los actores políticos surgidos en el último cuarto de siglo y el papel que, en su opinión, Europa ha tenido en estos procesos. La gira del autor continúa abierta, y sus próximos actos servirán para calibrar hasta qué punto sus advertencias calan en distintos sectores de la sociedad y la política española.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora