lunes, 23 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA La Semana Santa en Galicia arrancará con lluvia en el norte y se estabilizará hacia la mitad de la festividad
Galego Castelán

La huelga de médicos de Primaria en Vigo entra en su cuarta semana entre encierros y más de 26.000 consultas suspendidas

La protesta indefinida de los facultativos de Atención Primaria en Vigo cumple cuatro semanas este lunes con concentraciones y un encierro en el nuevo centro de salud Olimpia Valencia, mientras la Consellería de Sanidade mantiene un pulso con los médicos. Según datos oficiales, el seguimiento en el Área Sanitaria de Vigo ronda el 7%, pero el impacto en la actividad programada ya se hace sentir: hasta el 18 de marzo se habían suspendido 59.632 consultas en Galicia, de las que 26.586 correspondían a Vigo.

Encierros y reuniones fallidas: la nueva fase de la protesta

Los profesionales citados para concentrarse ante el Olimpia Valencia llegaron a primera hora y mantuvieron un encierro que, según los convocantes, agrupó a varias decenas de médicos. La acción coincidió con una convocatoria de la Consellería de Sanidade a la central O’Mega a las 11.00, una cita que llega después de una única reunión previa entre el departamento que dirige Antonio Gómez Caamaño y los promotores del paro, la cual tuvo lugar el día en que el presidente de la Xunta inauguró el centro de la calle Lalín.

Los manifestantes acusan a Sanidade de una «nula voluntad negociadora» tras la reunión que la Consellería mantuvo el viernes con la CIG, que, en paralelo, ha convocado una huelga de tres días —el 26 de marzo, el 9 de abril y el 23 de abril— para todas las categorías de Atención Primaria. A pesar de la presencia de sindicatos en la movilización, los médicos que participan insisten en que se trata de «un movemento médico» que no busca vincularse a una sola organización.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

La visita del alcalde, Abel Caballero, a los concentrados puso un marco político al acto. Fue un gesto con carga simbólica en una ciudad donde la sanidad y la presión asistencial son temas recurrentes en la agenda pública. Los facultativos, sin embargo, reclaman soluciones técnicas y organizativas, más que apariciones políticas, y mantienen el encierro hasta que obtengan avances concretos.

Las reclamaciones en la mesa: cupos, PACs y personal

La protesta pivota sobre tres demandas que los médicos califican de «irrenunciables». Exigen agendas de 30 pacientes al día para médicos de familia y de 20 para pediatras, la medición real de la demanda en los Puntos de Atención Continuada (PAC) y un ajuste de plantillas que impida que cada profesional asuma «un número infinito» de consultas diarias. Son cifras y criterios que, dicen, permitirían recuperar tiempo para cada paciente y cuidar la salud mental de los propios médicos.

«Queremos tiempo para atender a nuestros pacientes y tenemos que velar por nuestra salud mental», dijo la doctora Susana Vázquez Hermida.

El mayor escollo en la negociación es el tratamiento de las urgencias que llegan una vez superados esos cupos diarios. «¿Derivamos todo al hospital por las mañanas?», preguntan los médicos, y proponen, como alternativa pragmática, abrir los PACs en horario matinal con la correspondiente dotación de personal, ofreciendo la cobertura de forma voluntaria y remunerada para quien quiera asumirla. Además, advierten que, sin medidas que mejoren condiciones, se intensificará la fuga de profesionales hacia otros destinos o hacia la medicina privada.

Desde la Consellería, hasta la fecha, se han mantenido contactos fragmentados. Fuentes cercanas a la negociación señalan que hay interlocuciones con algunos colectivos, pero la organización O’Mega y el comité de huelga, así como la plataforma Médicos Unidos por sus Derechos, denuncian que no les han sido convocados formalmente como comité de huelga, una omisión que ha tensado aún más las relaciones.

Impacto asistencial: citas suspendidas y quirófanos en espera

Las cifras aportadas hasta el 18 de marzo permiten medir el efecto inmediato de la protesta: en toda Galicia se dejaron de realizar 59.632 consultas por la huelga en Primaria, y Vigo concentra casi la mitad de esa cifra con 26.586 actos suspendidos, el 44,6% del total regional. En un área urbana y periurbana como la viguesa, con PACs que atienden a poblaciones dispersas en el rural y barrios densos en la ciudad, esas cancelaciones generan tensiones en la continuidad asistencial.

La presión se extiende a la actividad hospitalaria. En el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (CHUVI) los anestesistas y otros especialistas mantienen la renuncia a realizar horas extra de tarde —las llamadas «peonadas»— desde el 9 de marzo. Estas jornadas suplementarias se emplean habitualmente para reducir listas de espera en intervenciones no urgentes; su suspensión, por tanto, incrementa la demora acumulada y complica la programación quirúrgica.

La Consellería ha entablado conversaciones con colectivos que han presentado su escrito de renuncia a las peonadas, pero, según los médicos movilizados, no ha convocado al comité de huelga de O’Mega ni a la plataforma Médicos Unidos por sus Derechos, a pesar de las solicitudes formales. Ese vacío institucional alimenta la sensación de bloqueo que denuncian los profesionales.

Perspectivas y posibles salidas

La situación apunta a semanas de tensión, con la posibilidad cierta de escaladas puntuales si no hay un deshielo negociador. Los médicos han avanzado medidas de presión adicionales —más encierros, la participación en las huelgas convocadas por la CIG y el mantenimiento de la renuncia a peonadas— que podrían prolongar el trastorno asistencial. Al mismo tiempo, la Consellería se enfrenta al dilema de conciliar la respuesta política con soluciones técnicas viables para la Atención Primaria.

Mirando a medio plazo, hay dos elementos que condicionarán la resolución del conflicto: la capacidad de las partes para establecer indicadores objetivos de carga asistencial (qué suponen realmente 30 o 20 citas diarias en términos de tiempo clínico) y la posibilidad de instrumentar refuerzos de plantilla que permitan abrir PACs en horario matinal sin desviar recursos de otras áreas críticas. En un territorio como Galicia, con problemas de envejecimiento poblacional y de distribución desigual de la oferta sanitaria, esas medidas no son sólo reivindicaciones locales, sino parte de un debate estructural más amplio.

La ciudadanía de Vigo, que ya ha visto cancelaciones masivas de consultas, aguarda soluciones prácticas. A falta de que se convoque de forma efectiva al comité de huelga y se abran mesas con mandato claro, el riesgo es que la atención primaria salga debilitada y que el deterioro de la accesibilidad termine por trasladarse al hospitalario, donde las listas de espera pesan sobre pacientes y profesionales por igual.

Si hay algo que la movilización ha dejado claro es que las soluciones requieren tanto voluntad política como concreción técnica. La pelota, por ahora, está en el tejado de la Xunta. Y en Vigo, la sanidad primaria seguirá siendo un termómetro sobre el que medir la salud de la política regional en los próximos meses, mientras los médicos piden, con una mezcla de agotamiento y determinación, el tiempo que dicen necesitar para mirar de frente a sus pacientes.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

S

Sofía Martínez

Periodista gallega especializada en información local y política. Licenciada en Periodismo por la USC. Redactora jefe de Galicia Universal.

🏴 Galego