viernes, 20 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA El Gobierno aprueba un paquete anticrisis de energía: rebajas fiscales, controles a las eléctricas y ayudas dirigidas a sectores clave
Galego Castelán

Los taxis de Ourense, entre la subida del combustible y un 20% menos de clientes: buscan en la electrificación una salida incierta

Los taxistas de Ourense encaran un inicio de año complicado: la combinación de la escalada de los carburantes y una notable caída de la clientela está erosionando la rentabilidad diaria de las licencias. Según denuncia Francisco Javier Álvarez, presidente del colectivo, la demanda ha caído alrededor de un 20% respecto al año pasado, una cifra que en la práctica se traduce en jornadas más largas, ingresos más bajos y decisiones difíciles sobre el futuro de muchos vehículos.

Caída de clientes y el golpe del carburante

La subida continuada del precio del combustible ha tensionado un sector que vive al filo del margen. No es la primera vez que los conductores hablan de «hacer números» para que el taxi no resulte una actividad deficitaria; sin embargo, el desplome de servicios —en torno al 20% según el representante del gremio— multiplica la presión. Lo que antes compensaba unos días ahora no alcanza para cubrir los costes fijos: seguro, mantenimiento y, sobre todo, el combustible.

En las calles de la ciudad, la sensación de menor movimiento es palpable: menos traslados a la estación, al hospital o entre turnos de trabajo. Ourense, con su tejido económico ligado a los servicios —especialmente el turismo termal que atrae visitantes todo el año— ha visto alterar ese flujo. A ello se suma una clientela que, con la inflación y el encarecimiento de la vida cotidiana, opta con más frecuencia por modos de transporte alternativos o por reducir desplazamientos.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

El impacto económico es directo. Muchos conductores cuentan pérdidas diarias que antes no existían; otros empiezan a plantearse cambios en la flota o turnos más largos para intentar compensar. El debate interno pasa por ajustes en la tarifa, que siempre es una medida delicada en una ciudad donde convivien usuarios habituales, turistas y desplazamientos sanitarios que no siempre se ajustan a los precios de mercado.

Ferrocarril, retrasos y el efecto ‘pico’ en las paradas

Si el combustible representa la presión constante, el desorden logístico en la llegada de viajes desde los trenes está generando un problema puntual pero severo. Los profesionales citan a la estación de Ourense-Empalme como ejemplo de un fenómeno que se repite: trenes que no llegan puntuales provocan que los desplazamientos se concentren en franjas cortas de tiempo, con paradas vacías durante largos periodos y luego oleadas de demanda que las flotas no pueden absorber.

“Estamos a lo mejor parados una hora o hora y media y después llegan a la vez, nos lían mucho”, reconoce Álvarez, resumiendo la frustración de los conductores. Esa irregularidad rompe la planificación del día a día: los taxistas permanecen ociosos sin ingresos y, cuando por fin llega la demanda, la atención se desborda, el tiempo de espera se dispara y la calidad del servicio se resiente. El cliente que llega tarde al destino, el taxista que pierde esa carrera y el siguiente pasajero que se marcha desencantado generan un círculo vicioso que reduce la confianza en el servicio.

Este fenómeno no es exclusivo de Ourense; sin embargo, en una ciudad de dimensiones medias y con un flujo ferroviario que concentra muchos viajeros en trenes regionales, el efecto es más agudo. Desde el sector apuntan a la necesidad de una mayor coordinación entre compañías ferroviarias y las asociaciones de taxis para escalonar servicios o habilitar sistemas de aviso que permitan una respuesta más eficiente.

Electrificación y medidas: entre la esperanza y la realidad

En busca de soluciones, la modernización de la flota aparece en el discurso como alternativa a medio y largo plazo. La introducción de vehículos eléctricos se plantea como una vía para reducir los costes operativos, mejorar la sostenibilidad y, a la postre, recuperar competitividad. Sin embargo, la transición choca con dos barreras claras: la inversión inicial, aún alta para muchos titulares de licencia, y la limitada red de puntos de recarga en el área metropolitana y la provincia.

Los taxistas de Ourense reclaman incentivos y planes de ayuda que faciliten la renovación. En Madrid y otras comunidades hubo programas específicos para favorecer la electrificación del taxi; en Galicia, y en Ourense en particular, el diálogo sobre subvenciones y ayudas debe intensificarse. El recientemente anunciado paquete estatal de 5.000 millones para mitigar el impacto del encarecimiento energético podría ofrecer algún margen, pero la esperada llegada de fondos no elimina la necesidad de medidas concretas y rápidas destinadas al sector.

Además de la renovación de vehículos, los conductores proponen soluciones más inmediatas: horarios coordinados en estación, habilitación de espacios de espera adecuados y campañas para recuperar clientes, especialmente durante los fines de semana y la temporada turística. En un escenario de crecimiento del turismo termal y de ocio en Ourense, mejorar la fiabilidad del servicio sería tanto una medida social como económica.

Las administraciones locales y autonómicas tienen en sus manos herramientas para actuar. Políticas de incentivo fiscal, ayudas directas para la compra de vehículos eléctricos, acuerdos con empresas de energía para desplegar puntos de recarga y una mesa de trabajo permanente con el sector del taxi podrían ser pasos efectivos. Mientras tanto, los taxistas siguen ajustando sus cuentas, revisando rutas y valorando alternativas, desde el carsharing hasta la sustitución gradual de coches.

En la práctica, la solución exigirá tiempo y coordinación. Los conductores de Ourense siguen siendo, para muchos ciudadanos, el recurso más inmediato cuando el transporte público no llega o cuando es necesario un traslado puntual. Proteger esa red de movilidad pasa por entender que detrás de cada licencia hay un salario, una familia y un vehículo que, si no se adapta, corre el riesgo de desaparecer. A falta de confirmación oficial sobre medidas concretas, el sector aguarda respuestas que conviertan la incertidumbre de hoy en la viabilidad de mañana.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

S

Sofía Martínez

Periodista gallega especializada en información local y política. Licenciada en Periodismo por la USC. Redactora jefe de Galicia Universal.

🏴 Galego