jueves, 19 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Mariscadores de Noia recogen 12 toneladas de marisco muerto tras los temporales y la campaña queda en suspenso
Galego Castelán

Teherán acusa a Estados Unidos e Israel de atacar South Pars y advierte de una «guerra económica total»

Las autoridades iraníes denunciaron este martes una ofensiva aérea que, según su versión, alcanzó instalaciones del gigantesco yacimiento de gas de South Pars, en la región costera de Asaluyé. Los servicios de emergencia trabajaron para controlar incendios en varias refinerías y en equipos del campo compartido con Qatar, mientras el mando militar iraní prometía represalias que podrían extenderse más allá del teatro bélico.

Incidente en South Pars: lo que se sabe y lo que queda por aclarar

Desde primeras horas de la tarde, responsables regionales informaron de fuertes explosiones en instalaciones energéticas de Asaluyé, un nodo clave para la producción de gas en el golfo Pérsico. El gobernador local aseguró que los bomberos y unidades de la zona económica especial estaban combatiendo el fuego y que, por ahora, no se habían registrado víctimas mortales. No obstante, las imágenes de la nube de humo sobre las plataformas y torres de compresión hicieron saltar las alarmas en Teherán y en mercados energéticos internacionales.

Fuentes militares iraníes atribuyeron el ataque a proyectiles procedentes de plataformas vinculadas a Estados Unidos y a Israel, y lo calificaron de una «violación» de la infraestructura energética nacional que no quedará sin respuesta. En ese contexto, el gobierno habló de que «las líneas rojas han cambiado» y avisó de que, a partir de ahora, la confrontación entraba en una fase de mayor intensidad, capaz de afectar a la cadena de suministro de hidrocarburos.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

«Los enemigos deben esperar la poderosa acción de las fuerzas armadas de la República Islámica», afirmó una declaración atribuida a mandos castrenses que prometieron atacar «la fuente de la agresión y al enemigo» cuando se presente la oportunidad.

Las autoridades civiles presentaron un discurso distinto al militar, intentando contener la alarma pública: explicaron que un comité de gestión de crisis estaba en marcha y que los servicios técnicos practicaban cortes controlados y evaluaciones de daños para evitar apagones y fugas. Aun así, el hecho de que South Pars sea el mayor yacimiento de gas del planeta y esté parcialmente explotado en consorcio con Qatar hace que cualquier incidente adquiera una dimensión estratégica global.

Antecedentes: una escalada más en una espiral de ataques y represalias

No es la primera vez en los últimos meses que la región vive episodios de alta tensión que ponen en riesgo infraestructuras energéticas. Tras una cadena de ataques selectivos, asesinatos de altos cargos y contraofensivas con misiles, las hostilidades han venido trepando en intensidad. Irán interpreta estas acciones no como incidentes aislados, sino como parte de una estrategia destinada a estrangular su economía y su industria energética.

La proximidad de South Pars al vasto y vecino yacimiento conocido en Qatar como North Field, que en conjunto forma el mayor reservorio de gas del mundo, convierte cualquier daño en la infraestructura iraní en una amenaza para los flujos de gas condensado y GNL destinados a mercados de Asia y Europa. A la hora de redactar estas líneas no existe una verificación independiente completa de los daños y las potencias implicadas no habían emitido comunicados oficiales que confirmaran autoría.

En Galicia, donde la economía regional está acostumbrada a seguir de cerca la evolución de los mercados energéticos por su industria y sus puertos, la noticia ha suscitado inquietud. La comunidad autónoma cuenta con centros industriales y refinerías que siguen con atención cómo se mueve el precio del gas y del petróleo; cualquier subida sostenida puede trasladarse a costes de combustible y a la factura industrial.

Repercusiones y riesgos: del mercado a la política internacional

El Gobierno de Teherán ya habla de una «guerra económica total» y advierte de que los efectos no se limitarán al territorio iraní. Según sus portavoces, las represalias podrán dirigirse contra infraestructuras energéticas en los países que hayan sido origen o apoyo logístico de los ataques, una ampliación de objetivo que eleva el riesgo de contagio hacia instalaciones en terceros estados y, por ende, pone en tensión vías de suministro globales.

En los mercados se temen ya movimientos de precios. La posibilidad de interrupciones en uno de los mayores yacimientos del planeta suele traducirse en subidas en los futuros del gas y del petróleo. Para España y para Galicia, importadores netos de GNL en los últimos años, el impacto puede ser doble: efecto en la factura energética doméstica y mayor presión sobre la competitividad industrial.

Diplomáticamente, la situación complica cualquier intento de bajar la temperatura. Washington y sus aliados, por un lado, y Teherán y sus respaldos regionales, por otro, parecen entrampados en una dinámica de acción y reacción que convierte en urgente la búsqueda de cauces de diálogo antes de que la retórica militar derive en operaciones más amplias. A falta de una confirmación independiente sobre la autoría del ataque, las acusaciones cruzadas ya alimentan sanciones, represalias puntuales y una percepción global de riesgo en los corredores energéticos.

Por el lado local, en Galicia no son raros los análisis de riesgo geopolítico en despachos de empresas y administraciones portuarias; Ferrol, A Coruña y Vigo siguen con interés la evolución del conflicto, no solo por los posibles efectos sobre los precios, sino porque una crisis prolongada obligaría a reconfigurar rutas y abastecimientos de materias primas. La industria gallega, históricamente sensible a las oscilaciones energéticas, observa con nerviosismo cada titular que sale del golfo Pérsico.

Queda por ver si la amenaza de «represalias contundentes» se materializa en acciones concretas que puedan golpear instalaciones en terceros países o si, por el contrario, la escalada se limita a intercambios controlados y señales de advertencia. En cualquier caso, la fragilidad del entramado energético mundial, donde un campo compartido entre dos Estados altera condiciones en continentes lejanos, vuelve a quedar en evidencia. Mientras tanto, las llamas de Asaluyé y el humo sobre South Pars son un recordatorio de que la energía, además de ser una mercancía, es un vector geopolítico.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

P

Pablo Rivas

Periodista deportivo con amplia experiencia en la cobertura del fútbol y deporte gallego. Redactor de la sección de Deportes.