Donald Trump aseguró este miércoles en Nueva York, en una entrevista breve con el portal Axios, que el conflicto contra Irán progresa favorablemente y que espera que termine pronto porque, según él, queda “poca cosa” por atacar. El presidente ofreció la declaración en un encuentro de apenas cinco minutos y volvió a recalibrar el calendario que había ofrecido sobre la campaña militar. La comunicación llega en la duodécima jornada desde el inicio de la operación conjunta con Israel, en un momento de elevada tensión en el Golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz. Sus palabras, destinadas a subrayar el control de Estados Unidos sobre la evolución del conflicto, contradicen la preparación de aliados y servicios de inteligencia a plazos más largos.
En su intervención, Trump insistió en que las fuerzas estadounidenses y sus aliados han realizado más daño del previsto y que, por eso, la campaña está “muy adelantada” respecto a su calendario original. También defendió que, si él decidiera poner fin a las hostilidades, estas terminarían en cualquier momento, una afirmación que subraya su papel central en las decisiones militares. El presidente ajustó de nuevo la duración estimada de la ofensiva: tras haber hablado de “cuatro o cinco semanas” en días previos, ahora dijo que se habían calculado “seis semanas” para el efecto total. Esa variabilidad en sus plazos ha generado incertidumbre sobre la duración real de la operación y las expectativas internacionales.
La acción militar, bautizada por la Casa Blanca como “Operación Furia Épica” y lanzada hace doce días en coordinación con Israel, ha incluido ataques selectivos contra objetivos iraníes, según la versión oficial estadounidense. Fuentes citadas por Axios, tanto estadounidenses como israelíes y bajo anonimato, han indicado que están preparando al menos dos semanas adicionales de operaciones contra Irán. Ese escenario contrasta con las declaraciones públicas del presidente y anticipa una escalada sostenida que podría prolongarse más allá de las previsiones iniciales.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →El propio ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó este miércoles que su país proseguirá la campaña “sin límite de tiempo” hasta alcanzar todos los objetivos y asegurar una victoria decisiva, según recogieron medios internacionales. Las declaraciones de Katz refuerzan la percepción de una coordinación estrecha entre Washington y Tel Aviv, pero también subrayan el riesgo de una contienda prolongada. Analistas consultados por distintos medios advierten del coste humanitario y geopolítico de una guerra de mayor duración, aunque por ahora no hay señales de una intervención terrestre a gran escala.
En la conversación con Axios el presidente confirmó además que la Marina estadounidense ha hundido 16 embarcaciones con capacidad para sembrar minas en el Estrecho de Ormuz, el paso estratégico por el que transita alrededor de una quinta parte del petróleo mundial. Según la Casa Blanca, la inteligencia norteamericana detectó intentos iraníes de desplegar minas, aunque no determinó con exactitud su número, que se considera limitado. El uso o la amenaza del uso de minas ha sido una de las principales preocupaciones para el tráfico comercial y ha elevado las medidas de seguridad naval en la región.
En un mensaje difundido en la red X, el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central de EEUU, definió la misión estadounidense en el Golfo como la eliminación de la capacidad iraní para proyectar poder y acosar la navegación comercial. En ese vídeo el responsable militar aseguró que la capacidad de combate de Estados Unidos está creciendo mientras la de Irán se reduce, una lectura destinada a justificar las operaciones en curso. La Casa Blanca ha reforzado su presencia naval y aérea en la zona para proteger el tráfico marítimo y disuadir nuevas agresiones.
La mezcla de anuncios públicos optimistas, ajustes en los plazos y alertas de los servicios de inteligencia ha generado una atmósfera de incertidumbre entre aliados y mercados. El propio Trump había hecho declaraciones similares el lunes, poco antes del cierre de las bolsas, reclamando avances rápidos; la reiteración de mensajes contrastantes con estimaciones anónimas de mayores preparativos militares añade presión sobre responsables políticos y operadores económicos. Mientras tanto, las rutas comerciales y las compañías petroleras siguen la evolución con atención por el impacto potencial en el precio del crudo y el transporte marítimo.
En síntesis, la retórica presidencial busca transmitir control y finitud del conflicto, pero la realidad sobre el terreno y las previsiones de fuentes militares apuntan a una posible extensión de las operaciones. Con Estados Unidos e Israel alineados y dispuestos a mantener la presión, la comunidad internacional observa la evolución con cautela, consciente de que los plazos y objetivos siguen siendo fluidos y que cualquier incidente en puntos sensibles como Ormuz puede complicar aún más el cuadro regional.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora