El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el 10 de marzo de 2026 que no descarta una intervención en Cuba si las negociaciones con La Habana fracasan, en declaraciones que relacionó con el grave deterioro económico y energético de la isla. Trump situó la amenaza en el contexto de los cortes de luz y las protestas recientes en La Habana y Matanzas, y dijo que Washington podría actuar incluso si ello implica una ocupación o toma de control de otro tipo. Estas manifestaciones se producen en un momento de tensión diplomática y humanitaria que, según el mandatario, dejaría a los cubanos con pocas alternativas. La advertencia fue formulada en medio de referencias a conversaciones discretas entre representantes de Estados Unidos y el Gobierno cubano.
El jefe de la Casa Blanca vinculó el estado de la isla al cese del suministro de petróleo venezolano, que según él ha agravado la escasez de energía y combustible. Trump señaló que la penuria energética y la falta de recursos han colocado a las autoridades cubanas en una situación crítica desde el punto de vista humanitario, y utilizó ese diagnóstico para justificar la posibilidad de una actuación más directa por parte de Washington. Al mismo tiempo, presentó la intervención como una opción que podría ser negociada o impuesta si no hay acuerdo.
El presidente mencionó además que, según su versión, las conversaciones están siendo llevadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien dialogaría con emisarios del régimen cubano en encuentros que no se han hecho públicos en La Habana. El vínculo de Rubio con la comunidad cubana de Florida y su origen familiar sirven, dijo Trump, para facilitar esos contactos. Los medios que siguen las gestiones han señalado la participación de interlocutores cercanos al poder en la isla, lo que, si se confirma, añadiría complejidad a cualquier acuerdo.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →En La Habana y Matanzas, la población ha sufrido cortes de luz reiterados durante las últimas semanas que han terminado por provocar protestas callejeras y cacerolazos espontáneos, según reportes. En la Universidad de La Habana se registró una manifestación estudiantil sin precedentes en la que intervinieron autoridades académicas y ministeriales, mientras que en otros puntos de la isla se reportaron actos de descontento por la situación económica. El viceministro primero de Educación Superior, Modesto Ricardo Gómez, reconoció las dificultades financieras que afectan al sistema universitario y atribuyó parte de sus efectos a las medidas internacionales recientes.
Trump también dijo que, una vez concluida la operación militar que atribuye a un frente con Israel en Irán, se podría acelerar la atención sobre Cuba, lo que invita a interpretar un calendario político que vincula distintas crisis internacionales. La referencia a otros escenarios bélicos y diplomáticos introduce un componente geopolítico que puede condicionar la respuesta de aliados y adversarios en la región. Analistas consultados señalan que la combinación de presión interna en la isla y mensajes amenazantes desde Washington aumenta la volatilidad del conflicto.
En Miami, la comunidad cubanoamericana vuelve a estar en el centro del tablero político; Trump subrayó su alianza con ese colectivo, que, según él, ha sido clave en su trayectoria y en su postura hacia el régimen de La Habana. El presidente defendió las relaciones personales y comerciales que mantiene con empresarios de origen cubano y dijo que esas conexiones respaldan su enfoque hacia la isla. Fuentes del entorno de la Casa Blanca se han mostrado cautelosas sobre la cronología de cualquier actuación concreta, pero no han descartado medidas de presión adicionales.
Desde La Habana no ha trascendido una respuesta oficial detallada a las declaraciones presidenciales, aunque la isla ha denunciado en reiteradas ocasiones lo que considera agresiones y bloqueos externos. La mención de emisarios ligados a familiares de dirigentes cubanos, incluida la posible participación de allegados de Raúl Castro, ha sido recogida por la prensa, pero las autoridades cubanas mantienen un perfil bajo en lo relativo a filtraciones sobre el contenido de las negociaciones. Esa opacidad complica la verificación independiente de las afirmaciones que llegan desde Washington.
La combinación de crisis económica, cortes prolongados de energía y una escalada retórica desde Estados Unidos sitúa a Cuba en un punto de máxima tensión con potenciales implicaciones regionales. Si bien una intervención directa implicaría riesgos políticos y militares considerables, la reiteración de la amenaza por parte de la Casa Blanca contribuye a aumentar la incertidumbre sobre el rumbo del país caribeño y sobre las posibilidades reales de alcanzar un acuerdo negociado en condiciones de relativa igualdad. La comunidad internacional observa con atención las próximas semanas, que podrían definir si la vía seguirá siendo diplomática o se encamina hacia un choque más directo.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora