La Asociación Veciñal Aldea de cultura/" title="Bordóns">Bordóns ha denunciado que el Concello de Sanxenxo les negó el permiso para fijar su domicilio social en la Casa da Cultura de San Pedro de Bordóns, tras presentar la solicitud el pasado 2 de marzo de 2026. Según el colectivo, la negativa impide formalizar la dirección oficial necesaria para tramitar ayudas destinadas a la mejora del local, una cuestión que la entidad hizo pública el 14 de marzo. El conflicto ha abierto una polémica sobre el uso de inmuebles municipales como sedes de asociaciones vecinales en el municipio. Los vecinos sostienen que la decisión contrasta con la práctica de otras entidades que sí figuran inscritas en edificios públicos.
La petición de la agrupación se presentó con el fin de consolidar una dirección administrativa que les permita cursar la documentación vinculada a una subvención ya concedida por la Deputación de Pontevedra. Esa ayuda forma parte del programa Provincia Activa 2026 y está destinada a la adquisición de mobiliario para la Casa da Cultura, un espacio comunitario que el colectivo utiliza habitualmente para asambleas y actividades. Para completar el expediente, la Deputación habría exigido un documento municipal que autorice el uso del inmueble, según explican desde la asociación.
En la respuesta oficial remitida por la Alcaldía se indica que no es posible acceder a la solicitud porque los inmuebles de titularidad municipal no pueden constituirse como domicilio social de entidades externas al Concello. Esa comunicación, según relatan los vecinos, cierra la puerta a inscribir la sede en la Casa da Cultura y a formalizar la autorización que les permite justificar el destino de la subvención. La explicación administrativa, subrayan, choca con la experiencia cotidiana de las asociaciones locales que emplean esos espacios para su actividad.
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Conoce más →Desde la asociación sostienen que, además de la carta de la Alcaldía, existe desconcierto sobre los requisitos documentales exigidos por la Deputación. La presidenta del colectivo habría recibido, según cuentan, la indicación del concejal de que ese papel no era necesario, una versión que desde el grupo cuestionan. El concejal en cuestión, Marcos Guisasola, dijo personalmente a la responsable que no hacía falta ese documento, según relatan los vecinos, pero la asociación asegura haber confirmado con la propia Deputación y con la Xunta que la acreditación municipal sí figura entre los requisitos.
Los representantes vecinales consideran incoherente el criterio municipal porque, según comprobaron en el Registro de Asociaciones de la Xunta de Galicia, varias entidades del término municipal de Sanxenxo aparecen registradas con domicilio en inmuebles públicos. Entre los ejemplos citados figura la Asociación Mulleres Rurais Santa Catalina de Portonovo, que figura en registros oficiales con sede en un edificio municipal. Para los vecinos de Bordóns, esa disparidad en el tratamiento contribuye a la sensación de que su parroquia sufre un trato desigual frente a otras zonas del municipio.
La Casa da Cultura de San Pedro de Bordóns funciona como punto de encuentro para la parroquia: allí se celebran asambleas, se organizan talleres y se proyectan cursos para vecinos de distintas edades. La asociación ha explicado que, sin una dirección oficial, se dificulta gestionar actividades, contratar servicios o justificar material adquirido con fondos públicos. La pérdida o demora en la recepción del mobiliario comprometido por la subvención podría condicionar el calendario previsto para las actividades culturales del verano.
El Concello, por su parte, se remite al principio jurídico y administrativo de protección del patrimonio municipal para justificar la negativa, alegando que la inscripción de sedes sociales en bienes de titularidad pública podría generar problemas de gestión o responsabilidad sobre esos inmuebles. Fuentes municipales consultadas por la asociación sostienen que esa interpretación es la norma general, aunque admiten que cada caso puede requerir valoraciones específicas en función del uso y del tipo de entidad solicitante.
Ante el bloqueo, la Asociación Veciñal Aldea de Bordóns estudia las vías para insistir en la autorización o, en su caso, recurrir la resolución para no perder la ayuda de la Deputación. El episodio pone de relieve las tensiones entre la normativa sobre bienes municipales y las necesidades de las asociaciones rurales para consolidar espacios de actividad cultural y social. Los vecinos esperan una aclaración por parte del Concello que permita regularizar la situación y garantizar el mantenimiento de la Casa da Cultura como centro de servicio comunitario.
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