Fernando Franco, periodista vigués de larga trayectoria, falleció en Salamanca a los 75 años, según confirmaron fuentes próximas. Franco, nacido en 1951 en el Casco Vello de Vigo, dedicó más de cuatro décadas a retratar la vida municipal y social de la ciudad con un estilo personal marcado por la perspicacia y el humor. Tras una prolongada batalla contra una grave enfermedad, su muerte deja un notable vacío en la crónica local y en quienes le siguieron diariamente.
Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, inició su carrera en 1976 en la revista El Pope-Informe Gallego y se incorporó en 1981 al periódico que sería su casa durante décadas. En ese medio firmó centenares de piezas, perfiles y columnas que documentaron la evolución de Vigo y sus personajes. Conservó el oficio incluso tras la jubilación, manteniendo una columna diaria y otra dominical que le granjearon una fiel legión de lectores.
Su trabajo como cronista social combinaba la cobertura de la actualidad municipal con retratos íntimos de familias y figuras viguesas, siempre con una voz reconocible y de aguda observación. En los archivos del diario figuran más de 170 perfiles biográficos escritos en primera persona, piezas que muestran su capacidad para acercarse a los entrevistados y para contar historias pequeñas con calado histórico. Compañeros y lectores señalaron su solvencia profesional y su sentido del humor incluso en las páginas más amables.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Una voz que continuó tras la jubilación
Tras dejar la plantilla, mantuvo la sección más longeva del periódico con su columna diaria «Mira Vigo» y la entrega dominical «Sálvese Quien Pueda» en el suplemento Estela. Esas páginas, publicadas durante tres décadas, se convirtieron en cita obligada para quienes seguían la crónica social y municipal de la ciudad. Franco nunca abandonó la observación cotidiana; su escritura siguió siendo un termómetro de la vida olívica hasta sus últimos textos.
En su penúltima columna habló abiertamente de la enfermedad que padecía y valoró la atención que recibió en la sanidad pública española. A lo largo de ese texto explicó con naturalidad el proceso de tratamiento y dejó constancia de su confianza en el sistema sanitario pese a sus limitaciones. Ese gesto, cercano y transparente, fue leído por muchos como una lección de dignidad ante la enfermedad.
«Digo antes de nada que soy un declarado admirador de la … hace dos años que trato y me tratan por un cáncer»,
Reacciones y legado
El escritor Miguel Fernández, conocido también como Mikel O Ferdinand, expresó el sentimiento compartido por colegas y amigos al conocer la noticia:
«Se nos va una leyenda»
Compañeros de profesión recuerdan a Franco como un periodista comprometido con la ciudad y con la precisión informativa, capaz de combinar rigor y calidez humana. Su profesión se desarrolló en momentos de grandes transformaciones sociales y políticas, desde la Transición hasta la actualidad, y su crónica sirve ahora como documento para entender esas décadas en Vigo.
Además de sus columnas y reportajes, su sello quedó en los numerosos perfiles que construyeron un mosaico de voces locales. Su capacidad para narrar lo cotidiano convirtió en relevante a muchos protagonistas anónimos y ayudó a fijar memoria colectiva. Lectores y profesionales del sector destacan su honestidad intelectual y la elegancia de su prosa.
La muerte de Fernando Franco abre un periodo de recuerdo en la ciudad, donde su figura será evocado en conversaciones, en redes y en las páginas que él mismo ayudó a moldear durante años. Aunque no se han detallado aún los actos de despedida, su legado periodístico permanecerá como referencia para futuras generaciones de cronistas.
En un tiempo marcado por la rapidez informativa, la voz de Franco representó la paciencia del cronista que observa y cuenta con humanidad. Su obra, dispersa en columnas y perfiles, seguirá siendo consulta obligada para quienes quieran comprender la vida social de Vigo en las últimas décadas.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora