Lo que estaba anunciado terminó cumpliéndose con creces. Las precipitaciones previstas para este domingo dejaron en la comarca de A Mariña un reguero de inundaciones que volvieron a poner en evidencia la fragilidad de algunas infraestructuras hidráulicas y de saneamiento de la zona. Foz fue uno de los municipios más castigados, con calles convertidas en auténticos ríos improvisados ante la imposibilidad de los sistemas de drenaje para absorber semejante volumen de agua en tan pocas horas.
Quien conozca la geografía lucense sabe que A Mariña no es ajena a los temporales. Pero hay jornadas en las que la predicción meteorológica se queda corta y la naturaleza impone su ley sin contemplaciones. La gota fría o el frente atlántico —las etiquetas meteorológicas importan poco al ciudadano que ve cómo el agua le llega a la puerta de casa— descargó con una violencia inusual sobre el litoral. La cifra habla por sí sola y confirma la severidad del episodio.
Dieciséis litros que desbordaron el litoral
En Foz, el agua acumulada durante la jornada dominical alcanzó los 16,3 litros por metro cuadrado. Una cantidad que, a simple vista, podría parecer manejable para cualquier sistema urbano moderno, pero que en la práctica se tradujo en anegamientos de calles, sótanos y garajes de diversas localidades del municipio costero. A nadie se le escapa que cuando casi veinte litros caen en forma de chaparrones torrenciales y concentrados en un margen de pocas horas, el alcantarillado convencional simplemente colapsa. El agua busca su camino, y lo encuentra arrastrando cuanto encuentra a su paso. No es la primera vez que Foz se enfrenta a una situación de estas características, lo cual plantea serias dudas sobre la capacidad de adaptación de la red de pluviales en municipios gallegos sometidos a episodios cada vez más extremos.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Más allá de Foz: la comarca bajo aviso
Difícilmente se puede entender lo ocurrido en Foz sin mirar al resto de la comarca. Y es que el temporal no golpeó únicamente a este municipio. La misma gota fría que anegó las calles del litoral foceño descargó con aún más fuerza en concellos vecinos, donde los registros pluviométricos llegaron a marcar la nada despreciable cifra de 23,7 litros por metro cuadrado. Conviene recordar que A Mariña es una comarca con una orografía particular, donde la combinación de sierras costeras y valles profundos genera un microclima propicio para la retención de humedad y la formación de este tipo de fenómenos convectivos.
Servidores VPS en España
VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.
Ver servidores VPS →No es menor el dato de que la lluvia se cebara con especial intensidad en una zona de por sí húmeda. La población local está acostumbrada a la pertinaz lluvia gallega, esa que cae con paciencia infinita durante meses enteros, pero los temporales torrenciales del domingo representan otra naturaleza bien distinta. Las inundaciones en localidades como Foz demuestran que el problema no es solo la cantidad de lluvia caída, sino la velocidad con la que el terreno la absorbe —o, más bien, su incapacidad para hacerlo—.
El factor del cambio climático en los temporales costeros
Pocas veces como en los últimos años resulta tan evidente que los patrones meteorológicos tradicionales se han alterado de forma sustancial. La clásica alternancia entre temporales atlánticos suaves y semanas de sequía ha dado paso a un escenario mucho más errático. Lo cierto es que Galicia asiste con preocupación a una sucesión de episodios extremos que parecen ir en aumento.
Te puede interesar:
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Alojamientos en Galicia — Hoteles, casas rurales y apartamentos
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad