Los veinticinco duelos entre el CB Breogán y el FC Barcelona en Lugo, primero en el Pabellón Municipal y después en el Pazo, están colmados de grandes gestas y también alguna decepción. Pero todas ellas bajo un denominador común: las batallas siempre han sido desiguales entre un gigante, que arriba desde la próspera y cosmopolita Ciudad Condal, y un chico, que lo recibe desde la humilde y bimilenaria urbe del Oeste peninsular.
Primeros enfrentamientos y recuerdos imborrables
El primer enfrentamiento entre ambos se produjo la temporada 1970-71, cuando el club del león comenzó a bailar entre los grandes. El 17 de enero, en un pabellón «absolutamente lleno», los locales le plantaron cara al cuadro catalán, en el que jugaron nombres tan importantes como Antonio Flores o Aíto García Reneses, aunque cayeron por 72-80.
Antonio Seral, una auténtica institución del club lucense, donde además de jugador fue directivo y miembro del cuerpo técnico, formaba parte de aquel mítico plantel. El zaragozano de nacimiento aunque lucense de adopción se acuerda perfectamente de aquel choque «competido e igualado».
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Conoce más →«Todo se luchó muchísimo y recuerdo el gran partido que cuajó Manolito Díaz (acabó con 18 puntos)», señala.
Sin embargo, el máximo anotador aquel día fue Alfredo Pérez (30), que acabó el curso como máximo anotador de Primera División con un promedio de 27 puntos, una auténtica barbaridad para esa época.
El propio Seral subraya que aquella campaña estuvo empañada por la prematura muerte de la joven promesa Manuel Merino (22 años) en un trágico accidente de tráfico, en la que él mismo resultó herido de gravedad. «A nivel personal fue un año bueno al principio, pero a partir accidente todo cambió. Tardé unos meses en recuperarme», recuerda.
De la adversidad al resurgir en la ACB
El Breogán jugó contra el Barça otros cinco partidos en Primera y todos se saldaron con derrota. Tras una etapa negra en la cual la entidad estuvo a punto de desaparecer en dos ocasiones, el club resurgió como un ave fénix y consiguió llegar al paraíso de nuevo, que ahora se denominaba ACB.
En las dos primeras campañas (1984-86), el club brilló aupado tanto por gente de la casa —Manel Sanchez, Tito Díaz y Suso Fernández— como de sus americanos —los dos ‘Jimmys’, Wright y Allen, Pellon, King…— y disputó 4 partidos contra el Barcelona, 2 de la Liga regular y otros dos de play off por el título.
Los visitantes, en una época en la que contaban con jugadores de la talla de Epi, Sibilio, Solozábal o Trumbo, dominaron todos ellos con claridad —por ejemplo el 82-137 de la eliminatoria jugada en abril de 1986—.
Curiosamente, en los años sucesivos en la máxima categoría solo coincidieron una vez —curso 1990-1 (60-77)—, pues la ACB se organizaba en grupos par e impar, A-1 y A-2… Desde la campaña 1993-94 hasta hoy, ya con un grupo unificado, lucenses y barceloneses se midieron en 14 ocasiones, en las que 4 veces la victoria se quedó en casa.
Victorias históricas y noches para el recuerdo
La primera vez que esto aconteció, que sin duda fue la más sonada, se produjo el 25 de septiembre de 1999. El Breogán de Paco García arrasó al Barça por 90-66 en ‘el partido de César Sanmartín‘, como es conocido aquel día.
El alero barcelonés dejó una primera parte para los anales de la historia celeste, en la que anotó 22 puntos en tan solo 8 minutos tras rubricar unas extraordinaria serie de 5/5 en triples, 2/2 en tiros de dos y 2/2 desde la línea del 4,60.
Sanmartín concluyó finalmente con 33 puntos en un choque en el que asimismo brillaron José Miguel Antúnez (22) y el gigante holandés Serge Zwikker (12), que con sus 2,19 metros es el mayor rascacielos que vistió la celeste, aunque su gloria en Lugo fue efímera. Y el Barcelona no era un enemigo menor, pues acabó como líder de la Liga regular.
La segunda hazaña no tardó demasiado en llegar. Solo dos campañas después, en la 2001-02, el Goliat catalán de Navarro, Jasikevicius o Karnisovas hincó de nuevo la rodilla en el Pazo.
En esa ocasión sobresalieron en el cuadro celeste, que también capitaneaba Paco García, Devin ‘Maravilla’ Davis (26 puntos) —uno de los mejores extranjeros en la historia del club—, Chus Lázaro (20) y el propio Sanmartín (18), que le tenía tomada la medida al equipo de su tierra natal.
Nuevamente, no hubo que aguardar demasiado para que la afición celeste alcanzase el nirvana. La temporada 2004-05 el Breogán-Barcelona (95-85) dejó una mítica imagen que todavía perdura en la retina de sus fieles: el increíble mate de Charlie Bell en las propias narices de Bodiroga.
El asombroso escolta de Flint acabó el duelo con 30 puntos en un curso para el recuerdo no solo del equipo del león, dirigido entonces por Moncho López, sino de toda la ACB.
Concluyó con una media de anotación de 27 puntos y, además del mentado, rubricó otros partidos espléndidos: el duelo de anotación frente a Rakocevic, del Pamesa, que ganó por 40-30; o sus 8/13 desde más allá del arco en Tenerife.
El milagro más reciente y el futuro inmediato
Hubo que esperar dos décadas para contemplar otra victoria del conjunto de Lugo, que fue tan épica como inesperada porque el Breogán estaba en descenso.
Fue la pasada temporada, cuando los de Veljko Mrsic cuajaron un maravilloso partido un 10 de noviembre de 2024, muy intenso atrás y con argumentos en su ofensiva, para doblegar al todopoderoso coloso catalán (77-70).
Resplandecieron aquella tarde-noche del milagro Moore (22 puntos), Hilliard (18) y Vila (12 y 7 rebotes). No obstante, la cabeza del técnico croata rodó solo dos semanas después.
Mañana (12.15 horas) habrá otra historia en celeste y azulgrana.
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