Un seísmo de 7,4 grados sacudió este lunes la ciudad colombiana de Pereira, una de las más castigadas por el terremoto. A casi ocho mil kilómetros de distancia, en la localidad coruñesa de As Pontes, un vecino de origen colombiano vivió más de diez horas de incertidumbre absoluta hasta lograr confirmar que sus padres habían salido con vida de uno de los episodios geológicos más violentos de los últimos tiempos en el país sudamericano.
El silencio insufrible del otro lado del océano
Quien tenga familia en el extranjero conoce bien ese frío repentino que recorre el cuerpo cuando los teletipos internacionales empiezan a parpadear con noticias de catástrofes. En este caso, el relato de la angustia comenzó a correr con la noticia del devastador movimiento telúrico. Pereira, el epicentro de las preocupaciones familiares, amaneció entre escombros y el caos propio de una tragedia de esta magnitud. Demasiado tiempo. Cada minuto sin comunicación telefónica se antoja una eternidad cuando la naturaleza desata su furia sin previo aviso.
A nadie se le escapa la crudeza de la situación. Mientras los medios de comunicación comenzaban a difundir las primeras y desoladoras imágenes de la ciudad, desde As Pontes las gestiones para localizar a los familiares se multiplicaron. La persona afectada, avecindada en el norte de Galicia desde hace aproximadamente un año y medio, tiró de ingenio y de contactos para suplir la falta de comunicación directa con la zona catastrófica. Redes sociales, llamadas interrumpidas y mensajes sin respuesta conformaron el paisaje de una mañana que parecía no tener fin.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →El azar y la geografía del susto
Difícil imaginar el peso de la incertidumbre. La casualidad quiso que, en el preciso instante del seísmo, ambos progenitores se encontraran en sus respectivos lugares de trabajo, inmersos en una rutina que el temblor partió en dos. El padre se hallaba impartiendo clases en un centro educativo de la ciudad, un espacio que, como ocurre en estas emergencias, requirió un desalojo inmediato y urgente de todo el alumnado para evitar males mayores.
Hosting WordPress gestionado
Servidores optimizados para WordPress. LiteSpeed, SSL gratis y backups diarios.
Hosting WordPress →No es menor el dato de la ubicación materna. La madre trabajaba en una panadería situada en un barrio de Pereira especialmente castigado por la violencia del movimiento sísmico. Hablamos de una zona donde varios inmuebles colapsaron definitivamente, sepultando bajo los escombros décadas de vida comunitaria. Conviene recordar aquí la magnitud real de la tragedia urbanística: no hablamos de simples daños estructurales, sino de edificios completos que se vinieron abajo ante la fuerza de la tierra. Que el establecimiento donde se encontraba la madre resistiera el embate es ya calificado desde Galicia como un verdadero milagro. La arquitectura, tantas veces olvidada en los códigos de construcción de zonas sísmicas, marca la delgada línea entre la vida y la muerte en estos contextos.
Una comunidad conectada por la emergencia
Las redes sociales, que tantas veces reciben críticas por su uso frívolo, demostraron una vez más su enorme valor como herramienta de supervivencia emocional e informativa en crisis graves. Hasta lograr la ansiada confirmación de que ambos familiares estaban fuera de peligro, el vecino afincado en As Pontes tuvo que tejer una compleja red de contactos para recabar pistas sobre el paradero de sus seres queridos. La confirmación final llegó gracias a la cadena de solidaridad digital.
Pocas veces el instinto de supervivencia emocional resulta tan evidente como cuando la tragedia golpea a los nuestros desde la distancia. El caso de esta familia, dividida entre la geografía gallega y la colombiana, resume a la perfección la realidad de una comunidad migrante que se ve obligada a procesar el trauma desde la lejanía, anclada a una pantalla de teléfono y rezando por un simple «estoy bien». Es la otra cara, muchas veces invisible, de cualquier catástrofe natural que ocupa nuestros informativos.
La g
Te puede interesar:
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Imperial Perlas — Joyería y complementos
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.com
Acumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad
Te puede interesar:
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Imperial Perlas — Joyería y complementos
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad