sábado, 21 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Galicia instalará equipos para medir el metano de los eructos y las flatulencias de las vacas en Mabegondo
Galego Castelán

Encontró la Ingeniería Aeroespacial en la guía y acabó en As Burgas: cómo la información práctica decide itinerarios

Cuando Bruno García hojeó la guía de estudios que acompaña al periódico se topó con una opción que no había barajado: la Ingeniería Aeroespacial en la Escola de Enxeñaría do Espazo de la Universidade de Vigo, campus de Ourense. A punto de terminar la carrera, este barcelonés de 2004 admite que aquel hallazgo fortuito marcó su destino académico. Vive en As Burgas, valora la tranquilidad de la ciudad y el acceso por carretera y tren con el resto de Galicia, y ya tiene clara la aspiración profesional: trabajar en el sector de las aeronaves.

Del papel a la decisión: la guía como brújula

No es la primera vez que una publicación informativa funciona como guía para la elección universitaria, pero el caso de Bruno ilustra la importancia de la visibilidad de ofertas concretas. Llegó a Ourense sin una vocación definida, con buenas notas en bachillerato y un interés por la física y las matemáticas, y encontró en una sola lectura una puerta que hasta entonces no había considerado. «Mi madre me dio la guía y me enteré de que podía estudiar Aeroespacial en Ourense», recuerda. Esa pequeña intervención familiar y ese folleto con descripciones de grados y ciclos bastaron para que optara por mudarse al sur de la provincia.

La experiencia de Bruno no se reduce al descubrimiento; su permanencia responde también a factores locales. Describe As Burgas como una ciudad cómoda para vivir y estudiar, con precios de alquiler menos tensos que en Vigo o A Coruña, y con conexiones por la A-52 y la estación de tren que facilitan el enlace con el eje atlántico. Para jóvenes de fuera, esa combinación de coste de vida, calidad docente y posibilidades de prácticas pesa tanto como el plan de estudios.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

«Sabía que me quería dedicar al ámbito científico, pero estaba un poco perdido. Mi madre me dio la guía y me enteré de que podía estudiar Aeroespacial en Ourense»

El testimonio de Bruno es uno entre una veintena de relatos que aparecen en la edición que mañana llegará con el periódico: estudiantes de grados y ciclos formativos que explican cómo las prácticas, las salidas de campo y los talleres transformaron una opción vaga en una elección con horizonte profesional.

La práctica como factor decisivo

En la Galicia formativa coexisten campus universitarios con centros de Formación Profesional cada vez más conectados con empresas. Lo que escuchan los alumnos en las aulas toma forma en talleres y empresas. Elías Esmerodes, de Ingeniería Forestal, confiesa desde Lugo que son las salidas al monte y las prácticas las que consolidan el aprendizaje. Desde Vigo, Almudena Suárez, de Ciencias do Mar, destaca las visitas a acuarios y playas como momentos clave para entender la disciplina: «es donde más aprendes», dice.

La Formación Profesional también aporta historias parecidas. En Boqueixón, alumnos del ciclo superior de Gandaría e Asistencia Animal trabajan en pequeñas granjas y laboratorios donde aplican técnicas de manejo y bioseguridad. En A Coruña, estudiantes del Liceo La Paz que cursan enseñanzas para docencia recuerdan su primera práctica con grupos de infantil: sensación de inexperiencia que se convierte, con repetición y acompañamiento, en confianza y vocación.

Son ejemplos que respaldan una idea sencilla pero poderosa: la oferta formativa que combina contenidos teóricos con experiencias reales acorta la incertidumbre y mejora la inserción laboral. Por eso las prácticas no deben ser un añadido, sino el corazón de muchos títulos y ciclos, especialmente en ramas técnicas y científicas.

Contexto y retos para la oferta educativa gallega

Galicia ha venido impulsando la diversificación de su oferta universitaria y de FP para responder a sectores estratégicos: aeroespacial, naval, biotecnología y economía azul son nombres que aparecen en planes autonómicos y en iniciativas público-privadas. Campus periféricos como el de Ourense intentan equilibrar la concentración en Vigo y A Coruña y atraer alumnado con titulaciones singulares y con proyectos de I+D orientados a la industria.

Sin embargo, el desafío sigue siendo operativo. La demanda de prácticas de calidad crece y depende de la capacidad de empresas y centros para ofrecer estancias significativas. Faltan convenios estables en algunos sectores y un seguimiento que convierta la experiencia formativa en oportunidades laborales. Además, la visibilidad de los ciclos de FP todavía padece estereotipos; la normalización de estas vías como alternativas válidas de éxito profesional requiere más difusión de casos concretos y de resultados.

Las administraciones tienen margen para actuar: ampliar la red de acuerdos entre centros y empresas, facilitar incentivos para estancias formativas y apostar por infraestructuras que conecten investigación y tejido productivo. En paralelo, las universidades deberían intensificar la comunicación de sus ofertas especializadas —como aquella que atrajo a Bruno— y explicar en términos prácticos qué puertas abren para quien las elige.

A nivel local, Ourense y otras ciudades gallegas deben jugar sus bazas: mejorar la oferta de vivienda estudiantil, potenciar servicios culturales y deportivos, y consolidar un ecosistema que haga atractivo estudiar y quedarse a trabajar. La retención de talento joven en el interior gallego pasa, en buena medida, por convertir lo que hoy es una ciudad dormitorio en un lugar donde desarrollar carrera profesional.

La historia de Bruno resume una lección para padres, orientadores y responsables educativos: disponer de información clara y testimonios veraces puede ser decisivo. No siempre hacen falta grandes campañas, a veces basta con una guía bien hecha, itinerarios accesibles y prácticas de calidad. Si eso se mantiene y se amplía, más jóvenes podrán encontrar, como él, una profesión adecuada sin renunciar a la estabilidad y a la vida en ciudades como As Burgas.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

S

Sofía Martínez

Periodista gallega especializada en información local y política. Licenciada en Periodismo por la USC. Redactora jefe de Galicia Universal.

🏴 Galego