El RC Celta viaja esta noche a Lyon con la expectativa contenida y la convicción de su entrenador de que el partido se ganará más con cabeza que con corazón. Desde el palco del Groupama Stadium, Claudio Giráldez pidió valentía a sus jugadores y aseguró que el equipo sabe “cómo podemos hacerles daño” al Olympique de Lyon, en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Liga Europa.
El plan: presión medida y aprovechar la contra
En la conferencia previa, el técnico porriñés insistió en que la eliminatoria tendrá un marcado cariz táctico. El Celta afronta el encuentro tras 42 compromisos esta temporada de los que, según destacó el propio entrenador, solo ha perdido 10. Esa estadística no es baladí: sirve para subrayar que, más allá del romanticismo europeo, el club viguesista llega a Lyon con un bagaje competitivo que permite soñar con el pase.
Giráldez explicó que la estrategia pasará por mejorar la presión respecto al encuentro de ida, en Balaídos, donde el Olympique mandó en la posesión y redujo las opciones de transitar rápidamente al contragolpe. Precisamente fue en una de esas fugaces salidas cuando Javi Rueda abrió el marcador en la primera cita europea entre ambos equipos. El preparador céltico se mostró convencido de que por ese mismo camino puede llegar la renta que dé acceso a los cuartos de final: orden defensivo y una finalización certera.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →“Tenemos las ideas claras de cómo podemos hacerles daño en la presión. Para mí será un partido más táctico que emocional”, sentenció Giráldez, que además pidió a sus hombres mantener la identidad de juego pese a las limitaciones de la plantilla. La petición de valentía no fue retórica: el técnico desea un bloque compacto que arriesgue en el pressing alto en momentos concretos y que luego sea letal en los metros finales.
“Veo al equipo convencido y tenemos muchos argumentos para confiar en los chicos”, afirmó el entrenador, reclamando también una “pizca de suerte” en las acciones decisivas.
Ausencias, recuperaciones y la sombra de la expulsión
El entrenador no podrá contar con Borja Iglesias —expulsado en el minuto 52 en el partido de vuelta en Balaídos— ni con Mingueza, además del lesionado Miguel Román. La baja del ariete dejó un tramo final del duelo doméstico sin la posibilidad de ver a un Celta en plenitud, según el propio Giráldez, y ahora obliga a recomponer el ataque en un escenario exigente.
En contrapartida, hay noticias esperanzadoras: Jutglà ha superado la conmoción sufrida tras un golpe ante el Betis y está “en condiciones de jugar”, dijo el técnico. El catalán, con recursos para entenderse tanto por dentro como por fuera, puede liderar la ofensiva; mientras tanto, la presencia de Iago Aspas es la incógnita, ya que el entrenador valora reservar al moañés para una eventual recta final que decante la eliminatoria, como ocurrió en otros duelos europeos donde su capacidad de resolución resultó decisiva.
Giráldez, además, consideró incluso positivo que el Olympique recupere piezas ofensivas que estuvieron ausentes en Vigo —nombres como Fofana, Moreira y Sulc—. “A veces es mejor enfrentarse a los rivales cuando tienen a los mejores jugadores”, recordó, poniendo como ejemplo la visita del Real Madrid a Balaídos en la que, pese a las bajas del conjunto blanco, terminó llevándose el triunfo.
Ambientación y la afición como arma
Desde primera hora se vio la implicación de la grada: cerca de 3.000 seguidores desplazados acompañarán al equipo gallego a Lyon. El esfuerzo de la parroquia viguesa no pasó inadvertido para Giráldez, que calificó como “un orgullo ver el seguimiento que tenemos de la afición” y afirmó su deseo de devolverles una alegría en forma de resultado positivo.
La presencia masiva de aficionados recuerda otras noches europeas en las que Balaídos y las gradas del norte han tirado del equipo. Sin embargo, y a diferencia de aquellos encuentros en los que el ímpetu popular suplió carencias, el Celta pretende hoy un equilibrio: no dejar que la emoción dicte cambios bruscos de plan y, al mismo tiempo, alimentarse del respaldo para sostener una propuesta táctica intensa.
En el interior del vestuario, según fuentes próximas al club, la mezcla es de ilusión y frialdad profesional. La expedición, formada por técnicos, jugadores y la directiva, viajó consciente de la dificultad del escenario: el Groupama Stadium no regala nada, especialmente cuando los locales recuperan sus hombres de mayor perfil ofensivo.
Qué se juega el Celta y qué viene después
Superar al Lyon supondría un salto de dimensión para un proyecto que busca consolidarse en Europa y que, además, aportaría un colchón anímico de cara al tramo final de la temporada liguera. No solo se trata de avanzar en la competición continental; la clasificación otorgaría al plantel la sensación de que la propuesta de Giráldez funciona en escenarios exigentes fuera de Vigo.
Si la eliminatoria se decide en los últimos minutos —como es muy posible dada la igualdad entre ambos conjuntos— la gestión de recursos será clave: la decisión sobre si lanzar a Iago Aspas desde el principio o reservarlo como factor X puede marcar el desenlace. El técnico ha dejado claro que la idea es mantener la identidad pese a las bajas, y que habrá que ser pacientes y exactos en la toma de decisiones dentro del área rival.
Más allá del resultado concreto, el partido en Lyon será una prueba de fuego para comprobar la capacidad del Celta de adaptarse a diferentes lecturas tácticas. La eliminatoria exige no solo convencimiento técnico, sino también inteligencia para alterar el ritmo cuando el rival lo demande y contundencia para aprovechar las ocasiones que aparezcan.
En la retina de la afición quedarán, en todo caso, las sensaciones de una campaña con un buen número de encuentros disputados y solo 10 derrotas, una estadística que alimenta la esperanza. Esta noche, en el césped francés, se sabrá si el ejercicio de press y contra programado por Giráldez basta para dar la sorpresa o si, como en otras citas europeas, pequeñas decisiones y una pizca de fortuna decidirán el pase.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora





