Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Hijos de Rivera, visitó por primera vez un estudio de televisión el 17 de marzo de 2026 en A Coruña para participar en el programa Land Rober Máis Show de la Televisión de Galicia. Allí habló sobre los orígenes familiares de la empresa, la expansión nacional e internacional y ofreció anécdotas personales que ilustran la transformación de la marca. La intervención atrajo atención por tratarse del primer debut televisivo del empresario y por las referencias al arraigo gallego de la compañía. El encuentro sirvió también para reivindicar la identidad de la marca frente a propuestas comerciales externas.
El presentador Roberto Vilar subrayó que era la primera vez que Rivera comparecía en un plató de televisión, un detalle que marcó el tono del programa y potenció el carácter testimonial de la entrevista. Vilar elogió además el vínculo emocional que la cerveza genera entre quienes están fuera de Galicia y su tierra. La visita combinó humor, recuerdos familiares y una puesta en escena ligada a la cultura cervecera de la región.
Rivera repasó la evolución de la compañía desde la fábrica de hielo impulsada por su bisabuelo hasta la consolidación de Estrella Galicia como una de las cervezas más reconocidas de España. Explicó cómo esos inicios condicionaron la expansión posterior y cómo la empresa ha sabido mantener una narrativa ligada a sus raíces mientras crece fuera de Galicia. También hubo lugar para bromas sobre la competencia y el mercado.
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Conoce más →De la emigración a la fábrica de hielo
El presidente relató que su familia emigró a Cuba y México antes de regresar a Galicia y montar una fábrica de hielo, un negocio anterior a la producción cervecera. Esa actividad facilitó posteriormente el salto a la elaboración de cerveza, en un proceso que Rivera describió como gradual y marcado por el aprendizaje. El relato sirvió para situar a la empresa en una trama familiar y empresarial con varias generaciones implicadas.
En el plató hubo también comentarios sobre la convivencia entre marcas cerveceras históricas y la competencia contemporánea. Rivera reconoció que existe rivalidad comercial, aunque la definió como un pique del mercado más que como una hostilidad permanente entre familias productoras. El tono fue distendido y autocrítico, propio de una entrevista de entretenimiento que busca humanizar al empresario.
«Hay pique; algunas familias cerveceras son tradición, pero después en el mercado nos pegamos»
Anecdotas y decisiones de marca
Rivera recordó sus primeros años en la compañía y cómo, al incorporarse, las ventas se concentraban en el norte de Galicia: vendíamos el 100% en esa área, dijo, y cuando bajaba a Vigo escuchaba que la gente pedía «una turca». La anécdota sirvió para ilustrar el punto de partida humilde antes de la expansión nacional y la internacionalización que ha seguido desde entonces.
Comentó también episodios de su desembarco en Madrid, donde celebraba cada pequeño avance con invitaciones improvisadas a desconocidos que tomaban una cerveza en bares de la capital. Esas escenas, según Rivera, le parecían entonces sencillamente extraordinarias y le ayudaron a calibrar la aceptación de la marca fuera de su territorio original.
«No trabaja ya con nosotros», bromeó Rivera al recordar la recomendación de una consultora que aconsejaba poner ‘Estrella’ en grande y minimizar ‘Galicia’ para no parecer una firma regional.»
El presidente rechazó esa idea empresarial con un argumento de orgullo: no quería desprenderse de la referencia a Galicia porque, en su opinión, la identidad regional forma parte del valor de la marca. En el programa subrayó la importancia de conservar ese vínculo, que para la compañía es un activo tanto emocional como comercial.
Además de las anécdotas y las reflexiones sobre marca, el espacio incluyó una prueba práctica: Rivera tuvo que tirar una caña en directo, una acción simbólica que conectó la conversación con la experiencia sensorial de consumir la cerveza. La secuencia buscó mezclar entretenimiento y comunicación corporativa de forma natural.
«La primera es Estrella y la segunda 1906», planteó Rivera al resumir la jerarquía de sus productos y la estrategia de posicionamiento de la casa.
La aparición del máximo responsable de Hijos de Rivera en un formato de entretenimiento pone de relieve la estrategia de algunas empresas familiares gallegas de recuperar la cercanía con el público a través de relatos personales. Más allá de las cifras y la expansión, la entrevista destacó por su capacidad para mostrar la historia detrás de una marca que hoy es visible en numerosos mercados.
En definitiva, la comparecencia sirvió para combinar marketing y memoria: Rivera aprovechó para explicar decisiones empresariales, reivindicar la identidad gallega de su cerveza y ofrecer pinceladas personales que humanizan la trayectoria de una compañía en plena fase de internacionalización.
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