lunes, 16 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Valor sentimental y F1 dejan a Sirat sin premios en los Oscar 2026
Galego Castelán

Las 3 averías más comunes tras el invierno que pueden costarte hasta 1.400 euros

Las 3 averías más comunes tras el invierno que pueden costarte hasta 1.400 euros

Con la llegada de la primavera muchos conductores en España comienzan a detectar problemas en sus vehículos que no se manifestaron durante los meses fríos. Un análisis realizado entre octubre de 2025 y marzo de 2026 por la plataforma de diagnóstico automotriz Carly, a partir de 513.671 diagnósticos en España, señala tres averías que aumentan su incidencia tras el invierno por culpa del frío, la humedad y los trayectos cortos. Estas fallas, que se detectan sobre todo al retomar un uso habitual del coche, pueden acabar en reparaciones que en los casos más graves superan los costes habituales. La combinación de temperaturas extremas y periodos prolongados con el vehículo parado explica por qué emergen semanas después los problemas más severos.

El estudio de Carly, que examina datos procedentes de talleres y diagnosis remotas, identifica la frecuencia y el coste medio de las intervenciones que se disparan al terminar la temporada invernal. La muestra incorpora modelos diésel y gasolina de distintas gamas y apunta a patrones repetitivos: componentes expuestos a bajas temperaturas y sistemas eléctricos sometidos a estrés por ciclos cortos de uso. La compañía subraya que muchos de esos fallos no aparecen de forma inmediata y que, cuando lo hacen, requieren de una diagnosis detallada para determinar su alcance real.

La primera avería más habitual son los problemas de arranque en frío, presentes en el 64 % de los casos detectados, especialmente en vehículos diésel. Los síntomas van desde arranques difíciles a la imposibilidad de poner en marcha el motor después de noches de bajas temperaturas, y pueden deberse a bujías de incandescencia defectuosas, fallos en el sistema de precalentamiento o averías en la unidad de control. En los casos más leves la reparación se limita al cambio de una bujía o un fusible con un coste contenido, pero cuando el problema afecta a la electrónica de control los presupuestos se disparan; los ejemplos recogidos en el informe oscilan entre los 366 euros y los 1.389 euros.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

El frío agrava este tipo de averías porque incrementa la viscosidad de los líquidos, reduce la capacidad de la batería y somete a componentes como las bujías o los actuadores a esfuerzos térmicos que acaban por deteriorarlos. Los trayectos cortos, muy habituales en invierno, impiden que el motor alcance su temperatura óptima y que los sistemas de regeneración y precalentamiento funcionen correctamente, lo que favorece la acumulación de averías que sólo se hacen evidentes con el uso continuado.

La segunda categoría que aumenta tras el invierno son los fallos en el sistema de refrigeración auxiliar, detectados en el 68 % de los diagnósticos analizados. Se incluyen problemas en bombas de agua auxiliares, termostatos, ventiladores y sensores que regulan la temperatura del motor y de circuitos auxiliares. La obstrucción por suciedad, las fisuras en mangueras por el frío y la congelación puntual de anticongelantes diluidos o envejecidos son causas frecuentes que pueden derivar en sobrecalentamiento y, si no se atienden a tiempo, en daños costosos en el motor.

La tercera línea de averías que destaca el informe está relacionada con el circuito eléctrico y los sistemas de climatización, donde se incluyen desde baterías que pierden capacidad hasta fallos en sondas, relés y pequeñas centralitas que controlan la calefacción y los ventiladores. Aunque muchos de estos problemas son recurrentes a lo largo del año, el descenso de temperaturas y la humedad incrementan la probabilidad de corrosión en contactos y de condensación en componentes electrónicos, provocando cortocircuitos intermitentes y errores en el diagnóstico que requieren mano de obra especializada.

En términos económicos, la plataforma recuerda que si bien muchas intervenciones son sencillas y económicas, la sustitución de módulos electrónicos o unidades de control puede elevar la factura de forma importante, acercándose en algunos casos a la referencia más divulgada: hasta 1.400 euros en reparaciones complejas. Por ello, Carly y talleres consultados recomiendan realizar una revisión básica al final del invierno: comprobación de batería, nivel y calidad del anticongelante, estado de mangueras y escobillas, y limpieza de contactos eléctricos.

Los expertos subrayan la utilidad de un diagnóstico temprano para evitar que un defecto menor derive en una avería mayor. Acudir a un taller de confianza y conservar la documentación de mantenimientos y reparaciones ayuda a negociar garantías y reclamaciones con seguros o servicios de asistencia. También recomiendan conducir el vehículo con regularidad, especialmente tras periodos de inactividad, y atender cualquier señal de alarma en el salpicadero sin demora.

Para los conductores gallegos, donde la humedad y las variaciones térmicas son habituales, estas recomendaciones cobran especial relevancia antes de iniciar desplazamientos prolongados en primavera y verano. Un mantenimiento preventivo sencillo y una diagnosis precoz pueden evitar sorpresas costosas y garantizar que el vehículo afronta la nueva temporada en condiciones seguras y fiables.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

P

Pablo Rivas

Periodista deportivo con amplia experiencia en la cobertura del fútbol y deporte gallego. Redactor de la sección de Deportes.