lunes, 23 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA La AG-53 volverá a cortarse en Toén por obras en el viaducto; la circulación se restablecerá el 27 de marzo
Galego Castelán

Las rebajas fiscales empujan los precios por debajo de los 2 euros en varias estaciones gallegas, pero el alivio es desigual

Este domingo, coincidiendo con la entrada en vigor de la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno, los paneles electrónicos de muchas gasolineras gallegas mostraron por fin cifras por debajo de los dos euros por litro. La reducción del IVA del 21% al 10% y la disminución del impuesto especial sobre hidrocarburos han recortado la factura en el surtidor, aunque el descenso real trasladado a la clientela ha oscilado y, en muchos casos, ha sido menor de lo esperado.

Un domingo atípico en las áreas de servicio

Las estaciones de A Coruña y Pontevedra han sido las más visibles en la aplicación de las bajadas, gracias a la alta densidad de puntos de repostaje y a la competencia entre estaciones de bajo coste y abanderadas. En la autoestrada y los polígonos industriales, los monolitos han mostrado descuentos que, en la mayoría de los casos, se han movido entre 16 y 22 céntimos por litro; no obstante, en algunas estaciones el recorte ha alcanzado entre 20 y 28 céntimos.

En el interior, la realidad fue distinta. Lugo y Ourense, con una dispersión mayor de poblaciones y menos surtidores por kilómetro cuadrado, acusaron una traslación más parcial de la rebaja al consumidor. En la ruta entre Lugo y Ourense, por ejemplo, todavía se encontraban puntos donde el diésel rondaba los dos euros, según los datos que ofrece el Geoportal de Hidrocarburos, la herramienta utilizada por muchos conductores para localizar precios en tiempo real.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

La afluencia a las estaciones fue notable. Muchos conductores aprovecharon el primer día de la medida para llenar depósito o llevarse garrafas a casa, reproduciendo escenas ya vistas en episodios anteriores de elevada tensión en el mercado. «Llevaba desde finales de semana porque primero dijeron que no iba a haber rebajas, pero un compañero me avisó el viernes de que sí», relató Carlos García, conductor coruñés que repostó en una estación de O Temple.

«Vine hoy por la mañana porque ya estaba al límite y parece que sí que están más baratos y algo se ha notado al pagar, pero tampoco te creas que mucho»

Alicia, jefa de turno en una gasolinera de A Gándara, confirmó la sensación en las bombas: «Entre el buen tiempo y que la gente estaba pendiente de la bajada, algunos clientes ya nos preguntaban ayer por el tema; hoy tenemos bastante afluencia». La presencia de áreas logísticas y el comportamiento diferenciado entre marcas de bajo coste y cadenas tradicionales fueron determinantes para la magnitud del ajuste visible en cada localidad.

Decreto, estructura del precio y por qué no se nota todo el descuento

Las medidas publicadas en el BOE el sábado y acordadas en el Consejo de Ministros alteran la composición del precio final pagado por el consumidor. El precio en el surtidor se descompone en cuatro partidas: el IVA, el impuesto especial, la materia prima (el crudo y sus derivados) y los márgenes comerciales. Al recortarse la carga fiscal, el peso relativo de la materia prima y de los márgenes aumenta automáticamente, y eso ayuda a explicar por qué no siempre se transfiere íntegramente la diferencia al cliente.

Además, los operadores aplican descuentos distintos según su estrategia comercial. Las estaciones de bajo coste tienden a absorber la mayor parte del ajuste, mientras que las abanderadas, con costes y contratos logísticos diferentes, tardan más en reflejar la rebaja completa. En Lalín se llegó a repostar diésel a 1,639 €/l en la estación más barata, y en Xinzo de Limia se observó un descenso de 2,049 a 1,829 €/l, ejemplos que contrastan con surtidores aún próximos a los dos euros en otras comarcas.

Cabe recordar que antes del reciente aumento de precios vinculado a la guerra en Irán el diésel rondaba los 1,5 euros por litro. Desde entonces, las sucesivas crisis internacionales y la volatilidad del mercado han tensionado los márgenes y los costes logísticos, lo que limita el efecto de una rebaja fiscal puntual. Según fuentes del sector, la intensa subida del coste de la materia prima en meses precedentes hace que los descuentos fiscales no permitan de inmediato volver a niveles previos.

Impacto local y próximos pasos

En clave local, la medida ofrece un alivio tangible para hogares y transportistas, pero no elimina la incertidumbre. Los conductores más dependientes del vehículo, los autónomos del transporte y los agricultores —un tejido económico relevante en Ourense y Lugo— seguirán pendientes de la evolución del crudo y de la presión sobre los márgenes. Desde la administración se promete vigilancia para evitar que no se traslade la rebaja y se anuncian inspecciones, una respuesta que recuerda episodios previos donde la falta de control generó polémica.

La reacción de las petroleras también será determinante. Si el precio internacional del petróleo se mantiene o baja, es probable que las estaciones sigan aplicando descuentos adicionales. Si, por el contrario, el mercado vuelve a tensionarse, parte del alivio podría evaporarse en semanas. En ese sentido, sindicatos de transportistas y asociaciones de consumidores han solicitado medidas complementarias y mayor transparencia en los paneles de precios, para que el ciudadano pueda comprobar con facilidad el desglose de lo que paga.

Desde la perspectiva política, la decisión del Ejecutivo central pretende amortiguar el impacto de un factor externo —el conflicto en Oriente Medio— sobre la economía doméstica. No obstante, en Galicia hay quien recuerda medidas anteriores que no acabaron de calar en el bolsillo de la ciudadanía y reclama un plan más estructural que reduzca la dependencia energética y mejore la competencia en el sector.

Al cierre del domingo, la sensación general era de alivio moderado. Las rebajas han dejado a muchos conductores pagando menos que el sábado, pero la promesa de una caída sostenida hasta niveles precrisis aún está lejos. A falta de confirmación sobre la duración de las medidas y de la evolución del mercado internacional, la consigna para el consumidor es la misma que para la política: observar, comparar precios —herramientas como el Geoportal permiten hacerlo en tiempo real— y esperar que la bajada fiscal no quede en un alivio momentáneo sino que se traduzca en un descenso persistente en la vida diaria de los gallegos.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

S

Sofía Martínez

Periodista gallega especializada en información local y política. Licenciada en Periodismo por la USC. Redactora jefe de Galicia Universal.

🏴 Galego