martes, 10 de marzo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA Del mostrador a la plaza: así valoran los compostelanos la nueva ubicación para la expedición de documentos
Galego Castelán

António Costa se desmarca de Von der Leyen y aboga por «garantizar que el mundo siga basado en reglas»

António Costa se desmarca de Von der Leyen y aboga por "garantizar que el mundo siga basado en reglas"

António Costa, presidente del Consejo Europeo, se separó este martes del diagnóstico formulado la víspera por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y reclamó en Bruselas que la Unión Europea defienda un orden internacional basado en normas y cooperación. En la apertura de la Conferencia Anual de Embajadores de la UE, Costa urgió a mantener y reformar las instituciones multilaterales ante los cambios geopolíticos, subrayando la necesidad de evitar la fragmentación global. Sus palabras cobraron especial relevancia porque llegaron un día después de que Von der Leyen pusiera en duda la capacidad del sistema actual para proteger los intereses europeos. El debate, celebrado el 10 de marzo, dejó en evidencia las tensiones internas sobre la estrategia exterior de la Unión.

Durante su intervención, Costa defendió con firmeza las soluciones colectivas y la cooperación internacional como la vía para preservar la paz y el derecho internacional. Contrapuso esta opción al recurso de las esferas de influencia, que según él sustituirían el Derecho por la política del poder, una dinámica que, estimó, la UE debe combatir. El portugués pidió además que la Unión despliegue una política exterior «multidimensional» que combine diplomacia, sanciones, cooperación económica y apoyo humanitario. La apelación a la comunidad internacional vino acompañada de un llamado explícito a reformar la ONU, sin sustituirla.

Costa, que fue primer ministro de Portugal antes de asumir la presidencia del Consejo, no esquivó la crítica indirecta a aliados tradicionales. Señaló que la nueva realidad internacional es compleja: citó violaciones de la paz por parte de Rusia, alteraciones en el comercio por China y lo que describió como desafíos al orden internacional por parte de Estados Unidos. Al hacerlo puso el foco en la necesidad de reglas compartidas, no en el predominio de una sola potencia. Esa advertencia fue la parte más polémica de su discurso, porque apunta a la dificultad de articular una posición europea autónoma sin romper los vínculos transatlánticos.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

En relación con el conflicto en Oriente Próximo, Costa mostró inquietud por la escalada y responsabilizó a Irán, en su opinión, de algunas causas profundas que han alimentado la crisis. A la vez, defendió que el unilateralismo no es solución y pidió a Teherán y a grupos alineados como Hezbolá que cesen sus ataques, incluyendo los dirigidos a Estados miembros de la UE como Chipre. Subrayó el riesgo de una espiral que podría afectar directamente a Europa, por ejemplo mediante perturbaciones en el estrecho de Ormuz que tendrían consecuencias económicas graves. El mensaje combinó condena y llamado a la contención para evitar una mayor desestabilización regional.

El posicionamiento de Costa se produjo como réplica implícita a las palabras de Von der Leyen en el mismo foro, en las que la presidenta de la Comisión advirtió de que la UE no puede apoyarse ya «sine qua non» en un sistema internacional que considera menos fiable. Von der Leyen había planteado la necesidad de alternativas para defender los intereses europeos frente a nuevas amenazas, una tonalidad que muchos interpretaron como un giro hacia una mayor autonomía estratégica. Costa, en cambio, abogó por preservar y adaptar las reglas del sistema multilateral en lugar de sustituirlo por nuevos marcos. La discrepancia pone de relieve el equilibrio delicado entre realismo geopolítico y apuesta por la ley internacional.

El mensaje del presidente del Consejo llegó en un momento en el que Europa debate su papel en un mundo multipolar y frente a retos en varias direcciones. Para Costa, el objetivo central es «garantizar que el mundo siga basado en reglas y en la cooperación», una fórmula pensada tanto para proteger intereses económicos como para defender los valores que la UE proclama. Sus propuestas incluyen reforzar alianzas con actores internacionales y apostar por la reforma de instituciones globales, empezando por la Organización de las Naciones Unidas. Reforzar la diplomacia y coordinar respuestas multilaterales fueron conceptos recurrentes en su intervención.

En el auditorio de los embajadores comunitarios se percibió la búsqueda de un punto medio: la UE debe mostrar capacidad de reacción y autonomía sin renunciar a la cooperación transversal que ha sido la base del orden posterior a la Segunda Guerra Mundial. La discusión entre Costa y Von der Leyen refleja, en buena medida, la tensión entre quienes piden pragmatismo geopolítico y quienes insisten en preservar el marco normativo existente. Expertos consultados por diplomáticos europeos estiman que la divergencia no es insalvable, pero sí exigirá trabajo de coordinación entre instituciones comunitarias y gobiernos nacionales. La gestión de esa diferencia será clave para diseñar la próxima agenda exterior de la Unión.

La conferencia en Bruselas reunió a representantes diplomáticos en un momento de alta volatilidad internacional, y las intervenciones de sus principales responsables han dejado clara una advertencia: Europa debe decidir si refuerza las normas que han regulado la convivencia mundial o si opta por caminos alternativos que podrían conducir a más fragmentación. Costa cerró su intervención apelando a los principios de la Carta de Naciones Unidas y al derecho internacional como herramientas indispensables para proteger los derechos humanos y evitar nuevas conflagraciones. El debate, lejos de cerrarse, promete marcar la discusión estratégica de la UE en los próximos meses.

¿Buscas una Inversión Segura?

Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual

Solicitar Información Ahora

Compartir esta noticia

R

Redacción

Periodista de Galicia Universal.