La agencia de calificación Fitch confirmó este viernes, 14 de marzo de 2026 en Madrid, la nota de España en ‘A’ y dejó la perspectiva en estable, en buena parte por su pertenencia a la eurozona y por una evolución económica que, según el organismo, supera a la media comunitaria. La decisión se apoya en el crecimiento reciente y en previsiones favorables del PIB, en una gestión fiscal que considera moderada y en factores demográficos ligados a la migración. Al mismo tiempo, la agencia advierte de riesgos vinculados a la fragmentación política que podrían dificultar la aprobación de presupuestos en el horizonte electoral.
Fitch señala que España cerró 2025 con un crecimiento del 2,8% del PIB y proyecta para este año un avance del 2,5%, frente a una expansión prevista para la eurozona del 1,3%. Para 2027 la agencia mantiene una previsión de crecimiento alrededor del 2%. En su nota, la calificadora subraya que la entrada significativa de migrantes ha sido un elemento determinante en la recuperación económica, apuntando además a la regularización prevista de más de 500.000 personas como un factor estructural.
En materia fiscal, la agencia valora que el déficit público se mantiene en niveles contenidos y espera que cierre el año en torno al 2,4% del PIB, con una ligera subida hasta el 2,6% en 2027. Fitch prevé asimismo que la ratio de deuda sobre el PIB siga descendiendo y que quede por debajo del 100% a finales de 2026, una evolución que, de materializarse, contribuiría a reducir la vulnerabilidad externa del país. Estas referencias a la consolidación fiscal y a la disminución de la deuda son pilares del escenario que sostiene la nota estable.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →No obstante, la agencia advierte de factores que pueden lastrar la nota si empeoran. Entre ellos menciona un aumento significativo de la deuda pública respecto al PIB, un deterioro del potencial de crecimiento y un recrudecimiento de tensiones políticas internas. En particular, Fitch alude al bloqueo político derivado de la fragmentación parlamentaria, que hace cada vez más improbable la aprobación de unas cuentas generales antes de las elecciones de 2027.
La dependencia creciente de decretos ley como medida para ejecutar políticas ante la imposibilidad de articular presupuestos estables preocupa a la agencia porque, según su análisis, puede «socavar la implementación de reformas estructurales» y añadir incertidumbre sobre el proceso de consolidación fiscal. Ese debilitamiento en la capacidad de adoptar reformas a largo plazo es, en su evaluación, un riesgo que podría traducirse en presiones sobre la calificación si se confirma. La nota indica que la inestabilidad normativa y la menor previsibilidad en el diseño de políticas económicas son aspectos a vigilar.
En paralelo, Fitch identifica condiciones que podrían mejorar la calificación si se materializan: un repunte del crecimiento potencial, una reducción sostenida de la deuda pública y una mayor estabilidad política que facilite la aprobación de reformas y presupuestos. La agencia sigue, además, la evolución del mercado laboral, la productividad y las finanzas autonómicas, áreas que impactan en la solidez de las cuentas públicas. La mezcla de impulso económico y retos institucionales marca, por tanto, el equilibrio de riesgos en su diagnóstico.
La valoración se enmarca en un contexto europeo donde la pertenencia a la eurozona sigue siendo un elemento estabilizador para los emisores soberanos, por la integración financiera y las redes de respaldo comunes. Fitch recuerda que ese anclaje institucional contribuye a la percepción de menor riesgo, aunque subraya que no elimina los desafíos domésticos. En este sentido, la agencia proyecta que si la política española logra avanzar en reformas y consolidación, el balance de riesgos podría inclinarse hacia mejoras en la nota.
El comunicado de la agencia llega en un momento en que el Gobierno y los partidos negocian en un panorama fragmentado y con la vista puesta en las elecciones de 2027, un horizonte que, según Fitch, condiciona la política presupuestaria y la agenda reformista. Para los analistas, la estabilización de la deuda y la persistencia del crecimiento convierten a la calificación actual en coherente con el perfil económico reciente, aunque mantienen la atención en la capacidad del sistema político para sostener las políticas necesarias a medio plazo. La próxima revisión dependerá de la evolución de estas variables clave.
¿Buscas una Inversión Segura?
Salado Golf & Beach Resort te ofrece la oportunidad de invertir en el Caribe con rentabilidad garantizada del 12% anual
Solicitar Información Ahora