viernes, 15 de mayo de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA El Metal vuelve a la calle: «migajas no»
Galego Castelán

El Metal vuelve a la calle: «migajas no»

El Metal vuelve a la calle: migajas no

Más de 2.000 trabajadores del sector del Metal se han movilizado este jueves en Vigo para exigir un convenio colectivo digno, tras cuatro años de bloqueo en las negociaciones. La protesta, que recorrió las calles de la ciudad desde la estación de Guixar hasta la Alameda, se ha desarrollado paralela a una huelga general en el comercio del metal. El pulso se intensifica: este viernes, a las 9.00 horas, sindicatos y patronal se reúnen en Rande, en el ISSGA, con la amenaza latente de llevar la movilización a Navalia si no hay avances reales. «No vamos a aceptar migajas», han advertido desde CIG, CC.OO. y UGT.

Los hechos

La manifestación partió desde Guixar bajo una pancarta que rezaba “Por un convenio justo en el Metal de Pontevedra” y congregó a delegados sindicales, trabajadores de talleres, fábricas y astilleros de toda la comarca. Entre los asistentes, destacaron las presencias de Xulio Fernández (CIG), Adolfo Otero (CC.OO.) y Narciso da Silva (UGT), quienes han insistido en que la convocatoria de este viernes no es más que una “pequeña victoria” en una batalla que está lejos de ganarse. A las puertas del ISSGA, en Redondela, se espera que la patronal presente una propuesta que, según los sindicatos, debe incluir salarios dignos, subrogación, jornada continua y medidas contra el estrés térmico.

En el ambiente, tensión y determinación. “La lucha continúa”, ha repetido Fernández, quien ha subrayado que un convenio de cuatro años sin avances “no es una solución, es una broma”. Las centrales han advertido de que, si la propuesta empresarial no es “seria”, el próximo escenario de protesta será Navalia 2026, la feria internacional del sector naval que se celebrará del 19 al 22 de mayo en el Ifevi. “Ya sabemos dónde tenemos que estar el día 19”, ha afirmado, sin ambages. Basta con mirar la convocatoria: este viernes no solo están en juego mejoras salariales, sino el futuro del sector en Galicia.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Ofertas de alojamiento

Ahorra un 25% en tu estancia — hasta un 25% de descuento

Ver en Hotels.com → Publicidad
Conoce más →

A pesar de la contundencia del mensaje, la jornada transcurrió con normalidad en lo relativo al orden público, si bien se registraron algunos incidentes aislados. En las calles Camelias y Venezuela, cuatro contenedores fueron incendiados con petardos, y varios más desplazados a la calzada en Urzáiz. Asimismo, hubo un corte en la PO-548 a la altura de Valga, donde quemaron neumáticos a primera hora. Fuentes municipales consultadas por este periódico indicaron que las intervenciones policiales fueron mínimas y que no se registraron detenciones.

¿Necesitas hosting para tu web?

Hosting rápido y seguro en España desde 2,95€/mes. Soporte 24/7 en español.

Ver planes de hosting →

Contexto y antecedentes

El conflicto del convenio del Metal en Pontevedra arrastra ya más de cuatro años de negociaciones estancadas, una eternidad en un sector clave para la economía gallega, especialmente en zonas como Vigo, Nigrán o Baiona. Conviene recordar que este sector emplea a miles de trabajadores directos e indirectos, muchos de ellos en talleres de reparación, componentes y subcontratas del naval. Lo cierto es que la patronal ha ofrecido en encuentros previos incrementos salariales del 2,5% anual, una cifra que los sindicatos califican de “ridícula” en un contexto de inflación sostenida y encarecimiento del coste de vida.

En los últimos convenios sectoriales de otras comunidades, como Andalucía o Cataluña, se han logrado acuerdos con subidas superiores al 8% acumulados en tres años, además de avances en condiciones laborales. Aquí, en cambio, la respuesta empresarial ha sido opaca, y en algunos momentos, ausente. No es menor el dato: mientras las empresas del sector facturan cientos de millones, los trabajadores ven congelados sus derechos. “No es solo salario. Es dignidad”, resumió un delegado de un taller de Bouzas durante la marcha. La paralización de la negociación, iniciada en 2022, ha alimentado un desgaste moral que ahora se traduce en movilización callejera.

Perspectiva y futuro

El escenario del ISSGA este viernes no es neutral. Es un campo de presión donde sindicatos y patronal miden fuerzas. Si la propuesta empresarial no incluye mejoras sustanciales, los sindicatos ya han anunciado que intensificarán las acciones, con huelgas escalonadas y, sobre todo, con la ocupación simbólica del espacio de Navalia. La feria, que reúne a armadores, astilleros y proveedores de toda Europa, sería un escenario de máxima visibilidad para exponer el malestar del sector. Ahí está la clave: la protesta no busca solo atención, busca rendición de cuentas.

Un responsable del sector, que pidió el anonimato, reconoció en conversación con este periódico que “hay miedo en algunas empresas a que el movimiento se desborde, pero también hay quienes subestiman la determinación de los trabajadores”. En ese contexto, la unidad entre CIG, CC.OO. y UGT adquiere un valor estratégico. “Este sector no se acojona, pero todos unidos”, sentenció Narciso da Silva. Y no parece casualidad que, por primera vez en años, los tres sindicatos hayan coordinado movilizaciones sin fisuras. Demasiado tiempo.

Impacto en Galicia

El conflicto del Metal no es un asunto sectorial menor. Es un termómetro de la salud laboral en Galicia, especialmente en una comunidad donde el empleo industrial depende en gran medida del sector naval y sus derivados. Vigo, con su tejido de pequeños talleres, su puerto y su historia industrial, es el epicentro de esta lucha. Pero el eco llega a Ferrol, donde también hay tensiones en el naval, y a A Coruña, donde los sindicatos ya han mostrado su apoyo a la convocatoria. La cifra habla por sí sola: 2.000 personas en la calle en plena semana laboral no es un gesto, es una advertencia.

¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el sector para que se le escuche? La respuesta no solo dependerá del viernes, sino de la capacidad de los trabajadores para mantener la cohesión y la presión. Navalia podría convertirse en el escenario de una batalla simbólica sin precedentes. Pero también plantea una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo más puede sostenerse un modelo donde los beneficios no se reparten, y donde la negociación colectiva se convierte en una guerra de desgaste? El silencio de la patronal ya no es solo negligente. Es peligroso.

Te puede interesar:

Turismo de GaliciaRutas, playas y gastronomía

Albergue en SarriaCamino de Santiago desde Sarria

Imperial PerlasJoyería y complementos

¿Planeas visitar Galicia?

Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas

Buscar alojamiento en Hotels.com

Acumula sellos · Consigue noches gratis

Publicidad
Turismo en Galicia: Qué ver en Vigo | Qué ver en A Coruña | Qué ver en Pontevedra

Compartir esta noticia

M

Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

Únete a la conversación

Regístrate gratis con tu email para comentar en las noticias. Tu opinión importa.