Más de 2.000 trabajadores del sector del Metal han salido a la calle este jueves en Vigo para exigir un convenio colectivo digno, tras una nueva jornada de huelga que ha paralizado talleres y fábricas en toda la comarca. La movilización, convocada por CC.OO., CIG y UGT, ha recorrido las calles de la ciudad desde la estación de Urzáiz hasta la plaza de Galicia, con un mensaje claro: si la patronal no presenta este viernes una propuesta seria, la protesta llegará a Navalia. La tensión crece en Rande, donde este viernes a las 9.00 horas se celebrará una reunión clave en el ISSGA. Demasiado tiempo perdido.
Los hechos
El ambiente en la manifestación fue de determinación, no de derrota. A pesar del calor y de que el cielo amenazaba lluvia, los trabajadores del Metal, muchos con sus monos de trabajo, llenaron la avenida de Galicia. Entre ellos, los máximos responsables de los tres sindicatos: Xulio Fernández (CIG), Adolfo Otero (CC.OO.) y Narciso da Silva (UGT), que caminaron juntos, en señal de unidad. La movilización partió a las 12.00 horas desde Urzáiz y concluyó con un mitin en el que se reiteró el ultimátum: “No aceptaremos migajas”, aseguraron.
La jornada no estuvo exenta de tensión. A primera hora, un corte de carretera con neumáticos ardiendo se produjo en la PO-548 a la altura de Valga, y en Vigo se registraron incidentes menores: cuatro contenedores incendiados en las calles Camelias y Venezuela, y otros desplazados en Urzáiz. Las fuerzas de seguridad no intervinieron de forma contundente, pero las imágenes de humo y barricadas en barrios periféricos no pasaron desapercibidas. Fuentes municipales señalaron que “la protesta es legítima, pero el desborde no”.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →El pulso se traslada ahora al Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA), en Rande, Redondela, donde este viernes a las 9.00 se reanuda la negociación. Si la patronal no presenta una oferta que incluya subrogación, jornada continua y medidas contra el estrés térmico, los sindicatos ya han advertido: el próximo escenario será Navalia, la feria internacional del naval que tendrá lugar del 19 al 22 de mayo en el IFEVI. “Allí estarán todos los grandes empresarios. Y allí estaremos nosotros”, sentenció Fernández.
Hosting WordPress gestionado
Servidores optimizados para WordPress. LiteSpeed, SSL gratis y backups diarios.
Hosting WordPress →Contexto y antecedentes
Esta no es una lucha aislada. El convenio colectivo del Metal en Galicia lleva más de 14 meses estancado, a pesar de que el sector ha crecido un 8% en empleo desde 2023 y las exportaciones navieras rozan los 2.300 millones de euros anuales. Conviene recordar que en 2022, tras una movilización similar, se logró un acuerdo en última instancia, pero esta vez el clima es distinto. “Antes había diálogo. Ahora hay desprecio”, asegura un responsable del sector en Vigo.
Lo cierto es que la patronal ha minimizado históricamente las reivindicaciones del Metal, especialmente en temas como la subrogación de empresas auxiliares o el control de jornadas en talleres subcontratados. En 2021, una huelga de tres días logró arrancar mejoras mínimas, pero el fondo del problema sigue sin abordarse: la precariedad en la cadena de suministro. Basta con mirar los datos del INE: en la comarca de Vigo, el 42% de los trabajadores del sector tienen contratos temporales. No es menor el dato.
Perspectiva y futuro
El riesgo de escalada es real. Si la reunión del viernes fracasa, la convocatoria a Navalia no sería solo simbólica: sería un golpe directo a la imagen del sector naval, uno de los pocos motores industriales que aún funcionan en Galicia. Ahí está la clave. La feria atrae a inversores internacionales, y una protesta masiva en sus puertas podría dañar la reputación del cluster gallego. “No queremos perjudicar a la industria, pero tampoco que nos sigan tomando el pelo”, dijo Otero ante el micrófono.
Analistas del mundo laboral coinciden en que esta negociación trasciende al sector. “El Metal es el termómetro del trabajo industrial en Galicia”, señala una profesora de Relaciones Laborales en la USC. “Si cae aquí, caerá en la construcción, en la madera, en la automoción. Es un dominó.” Nadie se atreve a hablar de huelga general, pero la palabra “unidad” ya suena en los sindicatos con más fuerza que nunca.
Impacto en Galicia
El eco de esta protesta no se queda en Vigo. En Ferrol, donde la naval también vive un repunte, los sindicatos han convocado asambleas para coordinar acciones. En Marín, en Nigrán, en Fene, los comités de empresa siguen de cerca cada paso. La economía gallega, aún dependiente de sectores con alto componente industrial, no puede permitirse una paralización prolongada. Pero tampoco puede permitirse seguir creciendo sobre cimientos de precariedad. Las calles de Vigo lo dijeron con claridad: ya no hay paciencia.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el Metal? La pregunta no es retórica. Galicia tiene una tradición industrial que no puede perder, pero también una dignidad que defender. Si la patronal insiste en ofrecer migajas, la respuesta ya no será solo en las calles, sino en los foros donde más duele: imagen, inversión, confianza. El viernes, en Rande, se juega mucho más que un convenio. Se juega el futuro del trabajo en Galicia. Y esta vez, los trabajadores no van a callar.
Te puede interesar:
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes
Alojamientos en Galicia — Hoteles, casas rurales y apartamentos
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad
Únete a la conversación
Regístrate gratis con tu email para comentar en las noticias. Tu opinión importa.