¿Puede un partido defender la misma idea en tres ciudades y votar de forma distinta en cada una de ellas? La pregunta flota sobre el BNG después de que sus grupos municipales hayan dibujado un mapa de votos llamativamente desigual en torno a la tasa turística, la figura que permite a los concellos gallegos gravar la pernoctación de visitantes.
Mientras en A Coruña y en Santiago de Compostela los ediles nacionalistas dieron luz verde al nuevo gravamen, en Vigo optaron por el no. Dos síes y un no sobre un principio ideológico que el Bloque ha reivindicado históricamente como propio: que el turismo masivo debe contribuir a costear el desgaste que provoca en servicios públicos y en patrimonio.
Un tablero de coaliciones incómodo
La clave del contraste no está tanto en la doctrina como en la aritmética de cada pleno. El PP aprobó en el Parlamento gallego la ley que faculta el cobro de la tasa, pero se ha mostrado reticente a activarla en los municipios que gobierna. El PSOE, por su parte, hizo la operación inversa: respaldó el gravamen en las grandes ciudades donde gobierna o gobierna en coalición, pero lo eludió en la Cámara regional.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Ofertas de alojamiento
Casas y pisos en Galicia — hasta un 25% de descuento
Ver en Hotels.com → PublicidadEn ese tablero, cada grupo municipal del BNG ha actuado según las mayorías locales y las prioridades de gobierno de cada concello, lo que ha derivado en posiciones divergentes sobre una misma norma. El resultado es que el partido aparece, a ojos del electorado, diciendo sí y no al mismo tiempo.
Hosting WordPress gestionado
Servidores optimizados para WordPress. LiteSpeed, SSL gratis y backups diarios.
Hosting WordPress →El precio de la autonomía municipal
La estructura federal del nacionalismo gallego siempre ha presumido de dar margen a sus agrupaciones locales. Esa flexibilidad funciona bien cuando no hay titulares de por medio, pero se vuelve un lastre cuando una votación mediática retrata las diferencias internas en portada. La fotografía de una edila del partido defendiendo la tasa en una ciudad mientras sus compañeros la rechazan en otra es difícil de explicar en clave de mensaje único.
No es un fenómeno exclusivo del Bloque. Los partidos estatales llevan años viviendo tensiones parecidas entre sus parlamentos autonómicos y sus ayuntamientos, obligados a negociar con socios distintos en cada institución. Pero en un partido que hace de la coherencia territorial y del cuidado del país un estandarte, el desajuste pesa más.
¿Qué está en juego?
Más allá del vals de las votaciones, el fondo del asunto es de calado: la tasa turística abre en Galicia un debate que otras comunidades ya han vivido, sobre cómo financiar el impacto del turismo sin expulsar a los visitantes ni castigar a los residentes. Los concellos que la implanten deberán justificar el destino de los ingresos; los que no lo hagan, explicar por qué renuncian a ellos.
Para el BNG, el reto inmediato es de narrativa interna: sincronizar sus posiciones o al menos construir un argumento que explique por qué la misma medida merece síes y noes según la ciudad. La coherencia, en política, no siempre exige uniformidad, pero sí una explicación convincente. Y esa, por ahora, sigue pendiente.
Información adelantada en exclusiva por La Voz de Galicia.
Te puede interesar:
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad