Adrian Newey ha dejado claro que Aston Martin se siente engañado por Honda. El director técnico británico confirmó en el GP de Australia que no habrían firmado el acuerdo de motorización si hubieran conocido con antelación los graves problemas técnicos que ahora enfrentan.
La mala noticia llegó nada más comenzar la temporada 2024. Fernando Alonso apenas pudo participar en la primera sesión libre, mientras que Lance Stroll completó solo 16 vueltas. Ambos registraron tiempos muy alejados de los líderes.
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Los problemas empiezan desde dentro
El principal foco de tensión reside en la unidad de potencia japonesa. Según Newey, solo disponen de dos baterías operativas para ambos monoplazas. Si alguna falla, el coche afectado no podrá continuar en el fin de semana.
«Llegamos con cuatro baterías, pero tuvimos problemas de comunicación y acondicionamiento con dos de ellas», explicó Newey. «La situación es delicada dada la tasa de fallos en este componente», añadió.
La escasez de repuestos no es el único contratiempo. El británico también destacó los problemas de vibración provenientes del motor. Estos hacen que sea imposible garantizar la fiabilidad del coche a largo plazo.
- Disponen de solo dos baterías operativas
- Problemas de vibración severa en la unidad de potencia
- Falta de ingenieros clave en el equipo de Honda
Un proyecto incompleto
El desencuentro con Honda se remonta al pasado mes de noviembre. Newey, acompañado de Lawrance Stroll y Andy Cowell, viajó a Tokio para evaluar los rumores sobre el retraso en la entrega del motor.
Allí descubrieron que el equipo original de ingenieros había abandonado el proyecto. Muchos de ellos aceptaron ofertas de Red Bull Powertrains, mientras que otros optaron por la jubilación anticipada.
Este vaciamiento técnico fue crucial. «Nos dimos cuenta entonces de que íbamos a trabajar con un grupo menos experimentado», admitió Newey. La consecuencia: un desarrollo impredecible y plagado de errores.
El jefe técnico de Aston Martin no ocultó su frustración. «No habríamos firmado con Honda si hubiéramos sabido esto antes», sentenció. Ahora, el reto es resolver el problema de vibraciones para poder competir con cierta normalidad.
Incertidumbre a largo plazo
La temporada 2024 pasa a convertirse en un ejercicio de supervivencia. «Primero debemos garantizar la fiabilidad, luego pensar en rendimiento», recalcó el diseñador británico.
Sin embargo, no todo es negativo para Honda. El fabricante japonés ya ha marcado como prioridad el desarrollo del nuevo motor para 2027, donde se espera que se reactive la competitividad del proyecto.
Aunque hay ánimo de superación, el inicio de campaña no puede ser más adverso. Con tan pocas piezas disponibles y problemas estructurales, el futuro inmediato de Aston Martin se teje sobre alambres.
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