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El fútbol modesto y la sombra de la violencia: cuando la tensión desborda los límites

El fútbol modesto y la sombra de la violencia: cuando la tensión desborda los lí

Un ascenso en juego, una bronca que lo empaña

La jornada dominical en la Ribeira Sacra dejó una imagen que trasciende lo deportivo. El Club Lemos, que aspira a regresar a la Tercera RFEF, no solo vio cómo su rival tomaba ventaja en la eliminatoria, sino que el encuentro concluyó con una trifulca que involucró a jugadores y aficionados. Este tipo de episodios, aunque no generalizados, recuerdan que el fútbol de categorías inferiores también es permeable a la tensión que genera el ansia por el éxito.

Lo que debía ser una tarde de fútbol y esperanza para la afición monfortina acabó convertido en un escenario de enfrentamiento. El colegiado añadió varios minutos de descuento, y fue precisamente en ese tiempo extra cuando el Portonovo anotó el tanto que ponía la eliminatoria cuesta arriba para los locales. El gol en el minuto 93 no solo provocó el lógico enfado en el banquillo y la grada, sino que desencadenó una serie de incidentes que empañaron el desarrollo del partido.

La tensión, que se había ido acumulando durante los 90 minutos reglamentarios, estalló tras el pitido final. Según diversas fuentes, varios futbolistas del equipo monfortino se encararon con sus homólogos visitantes, y lo que comenzó como un cruce de palabras derivó en empujones y forcejeos. La presencia de aficionados que saltaron al terreno de juego agravó la situación, haciendo necesaria la intervención de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden.

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La trastienda de un conflicto: vestuarios y acusaciones cruzadas

Los altercados no se limitaron al césped. Testigos presenciales relatan que la pelea continuó en los pasillos que conducen a los vestuarios. El responsable técnico del conjunto visitante, en declaraciones recogidas por medios autonómicos, afirmó que varios jugadores locales irrumpieron en su vestuario, generando un clima de intimidación que la Policía Local no pudo controlar de inmediato. «Esto no puede suceder en un campo de fútbol», manifestó, visiblemente afectado por lo ocurrido.

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Por su parte, la directiva del Lemos trató de calmar los ánimos. El presidente del club, en declaraciones posteriores, reconoció los hechos y expresó su pesar por lo sucedido. «Intenté mediar, pero la situación se desbordó. Fueron a celebrar el gol frente a nuestra afición y ya sabemos cómo reacciona el fútbol en estos casos, no pudimos controlarlo», señaló. Estas palabras reflejan la dificultad de gestionar las emociones en un contexto de máxima exigencia, donde el ascenso a una categoría superior puede cambiar el destino de una entidad humilde.

Más allá de las responsabilidades puntuales, el episodio plantea preguntas incómodas sobre la gestión de la seguridad en partidos de alto voltaje. ¿Son suficientes los efectivos policiales? ¿Existen protocolos eficaces para evitar que la afición acceda al césped? ¿Se trabaja la prevención de la violencia con los jugadores, especialmente en categorías donde el fútbol es, ante todo, una pasión local?

El Lemos, obligado a remontar en Baltar

Dejando a un lado los incidentes, la realidad deportiva del Lemos es clara: deberá ganar el próximo fin de semana en el campo de Baltar para mantener vivas sus opciones de ascenso. Un triunfo por la mínima forzaría la prórroga; si el marcador se mantuviera igualado tras los 120 minutos, la eliminatoria se decidiría en la tanda de penaltis. Si ganara por más de un gol, lograría el ascenso directo. La presión, por tanto, es máxima.

El equipo monfortino, dirigido por un técnico que conoce bien la categoría, tendrá que gestionar no solo la táctica, sino también el estado anímico de una plantilla que vivió un final de partido traumático. La afición, que sigue siendo el alma del club, espera que el equipo canalice la frustración en energía positiva sobre el terreno de juego. Pero la sombra de la tangana planea sobre el partido de vuelta: ¿podrá la Federación imponer sanciones que afecten a jugadores clave?

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Pablo Rivas

Periodista deportivo con amplia experiencia en la cobertura del fútbol y deporte gallego. Redactor de la sección de Deportes.

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