Las imágenes de València, con vecinos atrapados en garajes y bajos mientras sus móviles permanecían en silencio, han encendido una polémica que en Galicia conocemos bien. El ES-Alert, el sistema de avisos a móviles que debía salvar vidas, llegó tarde cuando más se le necesitaba. Y ahora cabe preguntarse: ¿funcionaría aquí cuando el agua suba por el Lérez o el Sar?
Lo cierto es que la comunidad gallega no es ajena a los episodios de lluvias torrenciales. De hecho, Meteogalicia registró en los últimos años estaciones que superaron los 200 litros por metro cuadrado en menos de 48 horas, sobre todo en el surrounds de las Rías Baixas y en zonas de A Coruña. La diferencia es que aquí la geometría del territorio —rías, cuencas cortas, montañas cerca del mar— hace que el agua llegue rápido y sin mucho aviso.
Un sistema probado, pero con sombras
El ES-Alert se activa por primera vez de manera generalizada durante la Borrasca Aline, en noviembre de 2024, cuando los avisos sonaron en miles de móviles gallegos para alertar del viento. Funcionó, sí, aunque también hubo quejas: some usuarios recibieron el mensaje con retraso, otros ni siquiera lo vieron por tener el teléfono apagado o en modo silencio.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
¿Buscas alojamiento en Galicia?
Compara precios en hoteles y apartamentos
Ver en Hotels.com → PublicidadAhora bien, el caso de València puso el foco en algo más grave: la decisión política de cuándo emitir el aviso. El sistema técnico no falló; falló el momento en que se decidió usarlo. Y ahí está la retranca del asunto, porque la tecnología avisa, pero quien pulsa el botón es una persona en un despacho de la administración autonómica correspondiente.
Servidores VPS en España
VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.
Ver servidores VPS →Galicia, tierra de avisos
Cabe recordar que la comunidad lleva décadas desarrollando su propia cultura de alertas meteorológicas. Meteogalicia mantiene un sistema de avisos por fenómenos adversos con niveles de riesgo que se actualizan varias veces al día, información que se complementa con la red de estaciones meteorológicas más densa del Estado, con más de 400 puntos de medición repartidos por toda la terra.
Los ayuntamientos costeros, además, tienen experiencia propia con la pleamar y los temporales. En pueblos como Baiona o A Guarda, el agua sobre el paseo marítimo es casi un clásico invernal, y las mareas vivas junto a una DANA pueden convertir una mañana cualquiera en una pequeña emergencia local. No hace falta una catástrofe para que el cierre de un paseo o el desalojo de un bar salven molestias mayores.
«El problema nunca es que el sistema no funcione; es que el sistema avisa cuando ya es tarde para reaccionar», reconocía recientemente un responsable de protección civil municipal.
La comparación con València, eso sí, tiene sus límites. Una rambla mediterránea que se desborda en minutos no es lo mismo que un río gallego con crecida gradual. Pero las rías también tienen sus trampas: cuencas rápidas como el río dos Gafos en Pontevedra o el Rato en Vigo pueden inundar barrios enteros en muy poco tiempo si la lluvia se concentra. Y la urbanización descontrolada de los últimos años no ha ayudado, asfaltando suelos que antes absorbían el agua.
¿Qué se puede mejorar aquí?
Los expertos coinciden en dos cosas. La primera, que el ES-Alert debe acompañarse de otros canales: sirenas, redes sociales municipales, bocinas de los vehículos de policía. El móvil solo llega a quien lo lleva encima y con batería. La segunda, que la población tiene que saber qué hacer cuando suena el aviso, porque un mensaje sin instrucciones claras genera más confusión que seguridad.
La Xunta ha asegurado que revisa los protocolos de activación tras lo ocurrido en el Mediterráneo. Morosidad no falta: las DANA llegan cada otoño, y el cambio climático hace que los episodios de lluvia extrema sean, de hecho, un 30 % más intensos en el noroeste peninsular que hace tres décadas según distintos estudios climáticos regionales.
Galicia tiene la herramienta, tiene los datos y tiene la experiencia. Lo que la tragedia de València deja claro es que ninguna de esas tres cosas vale de mucho si la decisión de avisar llega tarde. Esa es la lección, y mejor que la aprendamos con muertos ajenos que con los propios.
Te puede interesar:
Alojamientos en Galicia — Hoteles, casas rurales y apartamentos
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad