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La USC refuerza su apuesta cuántica: César Cabrera liderará un proyecto de 1,9 millones con financiación europea

La Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha fichado al físico experimental mexicano César Cabrera para incorporar una nueva línea de investigación en el Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE). Cabrera, procedente de la Universität Hamburg, consiguió en 2025 una prestigiosa Starting Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC) que dotará su proyecto con 1,9 millones de euros. El objetivo: construir un simulador cuántico con átomos ultrafríos que permita explorar nuevos estados de la materia y abrir vías tecnológicas a largo plazo.

Del laboratorio a la maqueta cuántica: qué busca el nuevo proyecto

El núcleo del trabajo que Cabrera trae a Santiago consiste en atrapar, manipular y enfriar átomos hasta temperaturas muy próximas al cero absoluto. A esas escalas, los efectos cuánticos dejan de ser anecdóticos y empiezan a dictar el comportamiento colectivo de la materia. Lo que en condiciones habituales sería imposible de observar, en un sistema de átomos ultrafríos se hace visible y controlable.

Según el propio investigador, la idea es “construir una maqueta” en el laboratorio que reproduzca las mismas reglas físicas de materiales complejos —por ejemplo, aquellos capaces de exhibir superconductividad o comportamientos magnéticos exóticos— y seguir paso a paso cómo emergen esas propiedades cuando interactúan muchos cuerpos. Esa estrategia, conocida como simulación cuántica, complementa a la física teórica y a los cálculos numéricos, y en casos concretos supera las capacidades de una computadora clásica.

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La implantación experimental requerirá un montaje avanzado: cámaras de vacío, sistemas láser para enfriamiento y manipulación, trampas ópticas y protocolos de control y lectura de estados cuánticos. No es un experimento de fin de semana: fuentes del IGFAE señalan que la construcción del laboratorio y la puesta a punto de los primeros simuladores puede demandar varios años, además de la formación específica de estudiantes y técnicos.

En paralelo a la parte experimental, el proyecto contempla una vertiente teórica y de simulación clásica que permitirá comparar resultados y planificar experimentos. En este sentido, la coordinación con centros como el CESGA y su Quantum Computing Lab será un pilar, tanto para procesar datos como para diseñar modelos que guíen las pruebas en el laboratorio.

Trayectoria y motivos: por qué Galicia y por qué ahora

La llegada de Cabrera no es casual. El físico realizó sus estudios en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (México), cursó un máster en Bonn y defendió su tesis en el ICFO de Barcelona, donde participó en experimentos pioneros con gases cuánticos ultrafríos, incluida la primera observación de un condensado de Bose–Einstein en España. Posteriormente desarrolló parte de su carrera en Hamburgo, desde donde logró la prestigiosa beca europea.

El atractivo de la USC para Cabrera fue doble. Por un lado, el IGFAE ofrece un entorno de investigación consolidado y con tradición en física experimental de alto nivel. Por otro, la comunidad gallega ha venido articulando en los últimos años una apuesta palpable por la ciencia cuántica, con iniciativas públicas y privadas que intentan conectar investigación básica, supercomputación y transferencia tecnológica. El Quantum Computing Lab, impulsado por el IGFAE y el CESGA, es solo una muestra de esa estrategia.

No es la primera vez que Galicia logra atraer talento internacional en áreas muy especializadas. En la última década la región ha intentado romper la vieja imagen de “corta duración” en la carrera científica, ofreciendo ahora instalaciones y redes de colaboración que permiten proyectos a medio y largo plazo. Cabrera anuncia además su intención de formar estudiantes y crear un equipo que vaya consolidando la línea de átomos ultrafríos en Santiago.

Impacto regional, científico y tecnológico: qué puede venir después

La concesión de una Starting Grant del ERC es una señal potente para cualquier universidad: más allá de los recursos económicos —en este caso 1,9 millones de euros— supone reconocimiento internacional, visibilidad y capacidad para atraer personal investigador. Para la USC y el IGFAE, el reto será transformar ese capital en infraestructuras, contratos estables y programas formativos que perduren.

En el plano científico, un simulador cuántico capaz de reproducir fenómenos de muchos cuerpos abriría vías para estudiar propiedades difíciles de abordar por otros métodos: nuevos tipos de orden cuántico, fases topológicas o mecanismos de superconductividad poco comprendidos. En el medio plazo, esos conocimientos pueden inspirar materiales o sensores cuánticos con aplicaciones industriales y sanitarias.

A escala local, el proyecto tiene implicaciones directas: oportunidades para estudiantes de máster y doctorado en Santiago, demanda de técnicos especializados y la posibilidad de estrechar lazos con empresas y centros tecnológicos gallegos interesados en tecnología láser, óptica y criogenia. Según fuentes del IGFAE, ya se negocian colaboraciones con unidades del CESGA y se plantean convocatorias para incorporar posdoctorales y personal de apoyo.

Quedan por despejar preguntas prácticas: dónde se ubicará exactamente el nuevo laboratorio dentro del campus, el calendario de inversiones y si la USC complementará la financiación ERC con recursos propios para acelerar la instalación. A falta de confirmación oficial sobre esos detalles, la expectativa entre la comunidad científica compostelana es alta. Muchos ven en esta llegada una oportunidad para consolidar a Santiago como un nodo relevante en la red europea de investigación cuántica.

En un panorama en el que la competencia por talento y fondos europeos es intensa, la USC apuesta ahora a caballo ganador: sumar un proyecto respaldado por el ERC y un investigador con recorrido internacional. Si todo marcha según lo previsto, en los próximos años Galicia podrá exhibir no solo buenos números en proyectos, sino experimentos reales que acerquen la física cuántica del laboratorio al tejido productivo. Para una región con una tradición científica creciente, la maniobra tiene tanto valor simbólico como práctico.

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Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

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