La sanidad pública lucense atraviesa su peor momento en listas de espera desde que existen registros comparables. Los datos del primer semestre de 2026 hechos públicos por el Sergas reflejan una demora media de 73 días para pasar por quirófano y de 111 para ser atendido por primera vez por el especialista, cifras sin precedentes desde 2014. Detrás de estos máximos está la extensión de la huelga médica a una semana al mes y la suspensión de las horas extra.
Los peores números desde la pandemia
Hacía tiempo que el área sanitaria de Lugo no registraba unas demoras así. Solo en 2020, con los hospitales colapsados por la primera ola de la covid, los pacientes esperaron más para ser operados que ahora. La comparación interanual no invita al optimismo: respecto al mismo periodo de 2025, la espera quirúrgica creció en 20 días.
En consultas externas ocurre algo parecido. Los 111 días de media que un lucense debe aguardar para ver por primera vez al especialista de su hospital de referencia colocan a los vecinos de la provincia entre quienes peor lo tienen en Galicia, un contraste llamativo si se atiende a la demora quirúrgica, donde la situación es casi la contraria.
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Conoce más →El dato que salva el semestre
Porque hay un matiz que cambia la lectura del conjunto. Con 74 días de media —el dato recogido por el Sergas para el área—, Lugo es la segunda provincia gallega con menos espera para operarse. La media de la comunidad se sitúa en 91 días, la de Santiago llega a los 116 y las de A Coruña y Pontevedra rondan los 90. Solo Ourense, con 69, mejora la cifra lucense.
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Buscar dominio →Explica en parte ese contraste la gestión de la actividad urgente. Según valoró el gerente del área sanitaria durante la presentación de los datos, las intervenciones urgentes apenas variaron pese al paro médico, de modo que los pacientes más prioritarios y con cuadros más complejos se operaron al mismo ritmo que en el semestre anterior. El coste de ese esfuerzo se cargó, sobre todo, en la actividad programada menos urgente.
Menos actividad: 3.000 operaciones de diferencia
El volumen global de operaciones cae con fuerza. Entre enero y junio de este año se realizaron en el área 11.648 intervenciones, casi 3.000 menos que en el mismo periodo de 2025. El descenso se concentra principalmente en la cirugía mayor ambulatoria, las operaciones de menor complejidad que se realizan sin ingreso y que constituyen el grueso de la actividad quirúrgica de cualquier hospital: cerca de 2.000 intervenciones menos de ese perfil.
A esa caída quirúrgica se suman los recortes en diagnóstico. En el primer semestre se hicieron también 5.000 consultas y casi 2.000 radiografías menos que un año antes, tres frentes que alimentan las listas de entrada y que explican que la demora para una primera visita al especialista alcance niveles nunca vistos en la provincia.
Como señal de cierta normalización, el hospital universitario lucense ha comenzado a retomar algunas cirugías robóticas por la tarde, que llevaban medio año suspendidas por el conflicto. No es la solución, pero indica que la actividad programada intenta recuperar terreno perdido.
Un conflicto con factura creciente
Los datos corresponden al primer semestre, así que recogen tan solo parte de los efectos de un paro médico que se prolonga. Cada semana de huelga al mes y cada jornada sin horas extra se traduce en operaciones aplazadas, consultas que no se realizan y pruebas que se retrasan, y esa deuda asistencial no desaparece sola: se acumula.
La pregunta que se plantean ahora los gestores sanitarios es hasta dónde puede llegar la demora si el conflicto sigue, y cuánto tiempo necesitará el sistema para digerir el retraso acumulado incluso cuando se normalice la actividad. Porque una cosa es recuperar el ritmo quirúrgico de urgencias —eso ya se ha demostrado posible— y otra muy distinta reducir las listas de espera que miles de lucenses arrastran. Mientras la negociación no avance, cada actualización trimestral de estos datos corre el riesgo de confirmar un nuevo récord que nadie querrá celebrar.
Con información de El Progreso.
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