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El fuego que ya cercó Vigo: la sombra del domingo negro de 2017

El fuego que ya cercó Vigo: la sombra del domingo negro de 2017

Corría el año 2017 cuando las llamas saltaron los montes de las parroquias y se colaron en Vigo. No fue un aviso menor. Aquella noche, varios cientos de personas tuvieron que abandonar sus casas con lo puesto. El fuego, alimentado por un viento furioso, no respetó la frontera entre el monte y la ciudad. Ahora, nueve años después, la pregunta flota en el aire: ¿está Vigo preparado para una evacuación masiva?

Lo cierto es que el recuerdo de aquel domingo negro sigue grabado en la memoria de muchos vigueses. Las llamas, que avanzaban desde los montes de las parroquias, amenazaron viviendas y obligaron a los servicios de emergencia a activar un dispositivo sin precedentes en la ciudad. Se realojó a cerca de doscientas personas aquella noche. Una cifra que, aunque significativa, palidece ante la magnitud de lo que podría ocurrir si un incendio de similares características se repitiera en la actualidad.

El nivel 2 de emergencia: cuando el peligro es extremo

Conviene recordar que el nivel 2 de emergencia no es un simple trámite burocrático. Se activa cuando el fuego representa un peligro extremo para los inmuebles y puede conllevar la orden de abandono de las viviendas. No es una decisión que se tome a la ligera. Implica movilizar todos los recursos disponibles: Policía Local, bomberos, Protección Civil y, en muchos casos, la Unidad Militar de Emergencias.

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En aquel 2017, la velocidad de propagación de las llamas fue el factor determinante. El fuego no daba tregua. Avanzaba por las laderas con una rapidez que dejaba poco margen de reacción. Los vecinos de las parroquias más altas, como Cabral, Lavadores o Beade, fueron los primeros en recibir la orden de evacuación. La angustia se palpaba en el ambiente. Nadie sabía hasta dónde llegarían las llamas.

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La pregunta que ahora se hacen los técnicos es si la ciudad podría afrontar un incendio de la magnitud del que ha afectado al norte de Madrid. Allí, la mayor evacuación de la historia de España desplazó a 73.000 personas. Una cifra que pone los pelos de punta. Vigo, con una población que ronda los 300.000 habitantes, tiene sus propios puntos débiles.

Las lecciones del pasado: ¿aprendimos algo?

No es menor el dato de que, en aquella ocasión, la coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias fue clave para evitar una tragedia mayor. Sin embargo, desde entonces, la pregunta sobre la capacidad de evacuación de la ciudad ha quedado en el aire. ¿Se han realizado simulacros a gran escala? ¿Se han actualizado los planes de emergencia?

Lo cierto es que la Administración local y la autonómica han trabajado en los últimos años en la mejora de los protocolos. Pero una cosa son los planes sobre el papel y otra muy distinta la realidad cuando el fuego está a las puertas. La geografía de Vigo, con sus calles estrechas en algunas parroquias y su orografía complicada, no facilita las cosas.

Ahí está la clave. La evacuación de una ciudad no es solo cuestión de voluntad. Requiere infraestructuras, medios de transporte, puntos de encuentro seguros y, sobre todo, una población informada y preparada. En 2017, la mayoría de los evacuados fueron realojados en pabellones deportivos y centros cívicos. Pero si el número de afectados se multiplicara, la capacidad de acogida se pondría a prueba.

El papel de los servicios de emergencia

Si un incendio de estas características se declarara hoy, los primeros en responder serían la Policía Local y los bomberos. Son ellos los que, inicialmente, deben evaluar la situación y tomar las primeras decisiones. Pero cuando el fuego alcanza el nivel 2, la responsabilidad recae en la Xunta, que coordina los medios aéreos y terrestres.

La experiencia de 2017 demostró que la rapidez en la toma de decisiones es vital. No hay tiempo para debates cuando las llamas avanzan a la velocidad del viento. Los responsables técnicos de seguridad saben que cada minuto cuenta.

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Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

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