lunes, 13 de julio de 2026 | Galicia, España
ÚLTIMA HORA El ocaso de una vocación: cuatro décadas al servicio de la ciudadanía en el sur de Lugo
Galego Castelán

El Miño rinde tributo al calor: truchas muertas en Lugo por el bajo caudal y la falta de oxígeno

El Miño rinde tributo al calor: truchas muertas en Lugo por el bajo caudal y la

El río Miño está enviando señales de agotamiento a su paso por la ciudad de Lugo. La aparición de varios ejemplares de truchas muertas o al borde de la asfixia, especialmente en la zona del núcleo de Manán y a la altura del histórico puente Romano, ha encendido las alarmas entre vecinos y aficionados a la pesca. El responsable directo de esta mortandad no es otro que la ola de calor, que ha mermado drásticamente el caudal y ha disparado la temperatura del agua, reduciendo el oxígeno disponible para la fauna fluvial.

Testigos en el puente: la agónica espera de la fauna fluvial

Pocas veces un panorama tan desolador se hace tan visible en el corazón de la ciudad. Varios vecinos han podido observar en las últimas jornadas cómo algunos ejemplares de trucha languidecen en unas aguas que ya no ofrecen las condiciones mínimas para su supervivencia. Un experimentado pescador de la zona relató la crudeza de la escena desde lo alto del puente Romano. Desde esa atalaya natural, detalló que llevaba media hora observando a una trucha en un estado crítico, intentando desesperadamente mantenerse con vida.

El testimonio de quienes conocen este ecosistema da buena medida de la gravedad del asunto. Ese mismo testigo aseguró que en la parte superior del famoso paso romano llevan varios días flotando, sin vida, un grupo de dos o tres truchas. La imagen de cadáveres a la deriva y de peces boqueando en busca de oxígeno es un síntoma inequívoco de que el equilibrio ambiental del tramo urbano del Miño está pasando factura.

CONTENIDO PATROCINADO
Playa Privada Salado Resort

Salado Golf & Beach Resort

Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.

Conoce más →

El peso de la temperatura y el mínimo histórico del caudal

A nadie se le escapa que el río Miño sufre de fragilidad en los meses estivales, pero los datos de este año resultan especialmente preocupantes. Hablamos de unos termómetros que, en pleno agosto, han llevado la temperatura del agua a niveles verdaderamente excepcionales. Conviene recordar que en el verano anterior ya se registraron grados que rozaron cotas altísimas, situando el termómetro fluvial en torno a los 25 grados, una auténtica tortura para una especie como la trucha, que exige aguas frescas y muy oxigenadas para prosperar.

Servidores VPS en España

VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.

Ver servidores VPS →

La convergencia de dos factores mortales desencadena esta tragedia acuática. Por un lado, el caudal ha descendido de manera alarmante, dejando zonas prácticamente estancadas, lo que impide la renovación natural del agua y, por ende, la oxigenación. Por otro, las elevadas temperaturas atmosféricas calientan un volumen de líquido cada vez menor. La conclusión que manejan tanto los ciudadanos como los expertos del sector es lineal: la drástica disminución del oxígeno disuelto en el agua está provocando una asfixia masiva de la fauna ictiológica. La falta prolongada de lluvias ha transformado el cauce en un entorno hostil.

La Xunta se moviliza y el papel de la meteorología

Ante la creciente alarma social, la actuación de la administración no se hizo esperar. El pasado jueves, varias personas alertaron formalmente de la aparición de ejemplares muertos a la Consellería de Medio Ambiente. Ese mismo día, un agente medioambiental se personó en la ribera del Miño para evaluar «in situ» la magnitud de la mortandad y recopilar datos sobre el estado del río. Conviene recordar que la rapidez en la respuesta institucional es fundamental cuando se trata de preservar el ecosistema, aunque las verdaderas soluciones pasan por factores que escapan al control directo de los técnicos.

Difícilmente se puede revertir una situación de estas características sin la intervención de la propia naturaleza. Y ahí radica la principal esperanza de recuperación para las aguas del Miño. Los pronósticos meteorológicos y las precipitaciones registradas a lo largo del fin de semana se presentan como el único balón de oxígeno, literalmente, para los habitantes del río. Un aumento del nivel del caudal y un descenso brusco de las temperaturas atmosféricas podrían oxigenar masivamente el medio, limpiando los re

Te puede interesar:

Albergue en SarriaCamino de Santiago desde Sarria

Turismo de GaliciaRutas, playas y gastronomía

Imperial PerlasJoyería y complementos

Turismo en Galicia: Qué ver en Lugo | Qué ver en Pontevedra

Compartir esta noticia

M

Miguel Ángel Vázquez

Redactor especializado en economía y empresas. Cubre la actualidad económica de Galicia y España para Galicia Universal.

Únete a la conversación

En esta sección solo pueden comentar usuarios registrados.

🏴 Galego