La polémica no se apaga. Mientras la selección argentina celebra por todo lo alto su tercera estrella mundial, la FIFA ha abierto un expediente disciplinario que amenaza con manchar la épica de la final de Doha. Y en el centro de la tormenta, aunque muchos no lo esperasen, aparece un nombre con acento gallego: Gavi, el centrocampista del Barcelona, formado en la escuela de fútbol de El Rosal.
El organismo rector del fútbol mundial investiga los incidentes ocurridos al término del partido, con un intercambio de palabras y gestos que no gustaron nada en los despachos de Zúrich. La federación española, la argentina y varios futbolistas implicados, entre ellos el propio Gavi, están en el punto de mira. Lo cierto es que la tensión entre ambas selecciones, alimentada por las chispas previas al encuentro y la provocación de algunos jugadores albicelestes, ha encontrado ahora un campo de batalla burocrático.
El vínculo con la terra: El Rosal, cuna del talento
Aquí es donde la historia adquiere un matiz que toca de cerca a Galicia. Gavi, cuyo nombre real es Pablo Páez Gavira, pasó sus primeros años de formación futbolística en la escuela de fútbol de El Rosal, en la parroquia de Lavadores, Vigo. Un lugar humilde, de esos donde el balón rueda entre el barro y la salitre, que vio crecer a un niño menudo pero con una personalidad descomunal. De hecho, fue en esas instalaciones donde captaron su talento los ojeadores del Barcelona, llevándoselo con apenas once años a La Masia.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Ahora bien, el expediente abierto por la FIFA no se centra en su calidad con el esférico, sino en su actitud en el túnel de vestuarios tras la derrota. Según algunas informaciones, el joven centrocampista habría tenido un encontronazo con miembros del cuerpo técnico argentino, en un ambiente cargado de reproches y celebraciones ajenas. Para un jugador criado en la cultura del esfuerzo y la retranca gallega, la derrota en una final del mundo debió sentar como una losa, pero las formas, según el acta, no fueron las más adecuadas.
Registra tu dominio
Dominios .com, .es, .net y más de 500 extensiones. DNS gestionado incluido.
Buscar dominio →La escuela de El Rosal, que hoy presume de su «fillo predilecto», observa con preocupación cómo su alumno más ilustre se ve envuelto en este lío. «Aquí le enseñamos a jugar, pero también a respetar», comenta un viejo conocido de la directiva del club vigués, que prefiere mantenerse en el anonimato. «Es un chaval con carácter, eso no se puede negar. Pero esto del expediente le va a servir de aprendizaje. La fama es una mochila muy pesada y más con solo 18 años».
Un precedente en el fútbol gallego
No es la primera vez que un futbolista con raíces gallegas se ve en un lío de esta magnitud. La historia del fútbol de la terra está llena de jugadores de temperamento vivo, desde los míticos defensas de los 80 hasta los actuales talentos de la cantera. La diferencia ahora es la exposición mediática global, con cada gesto analizado bajo una lupa implacable. Lo que antes quedaba en una bronca de vestuario, hoy se convierte en un informe de diez páginas que puede acarrear sanciones económicas y partidos de suspensión.
«La Federación debe proteger a sus jugadores, pero también exigirles una conducta ejemplar. Gavi es el espejo de muchos niños en Vigo; su actitud en el campo, y fuera de él, construye o destruye sueños. Esperemos que esto quede en un susto y que el chaval siga creciendo, porque fútbol le sobra».
La sanción, si llega, podría afectar al inicio de la próxima fase de clasificación para la Eurocopa. Para la afición gallega, que sigue con devoción los pasos de sus «fillos» por el mundo, la noticia no deja de ser una pequeña decepción. Se esperaba de Gavi una reacción de grandeza, de poner la otra mejilla tras la derrota, quizás porque en Galicia se valora tanto el saber perder como el ganar. Pero el fútbol moderno, con su tensión extrema y sus egos, a veces se come hasta la mejor educación de una escuela de barrio.
Mientras tanto, la FIFA estudia los vídeos y los informes de los delegados. Gavi, desde la concentración de la selección española, guarda silencio. Pero en El Rosal, donde las porterías siguen sin redes y el viento del Atlántico empuja el balón, nadie le retira el cariño. Se le exige, eso sí, que demuestre que aquel niño que correteaba en Lavadores ha aprendido la lección. Porque en esta terra, la memoria es larga y el orgullo manchado, cuesta mucho de limpiar.
Te puede interesar:
Imperial Perlas — Joyería y complementos
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Turismo en Galicia — 6.500+ establecimientos y planes