Una columna de humo negro volvió a hacerse visible este miércoles desde prácticamente cualquier punto de la ciudad de Lugo. El origen estaba en O Carqueixo, en la parroquia de Santa María de Bóveda, donde un montón de neumáticos y otros residuos fue prendido fuego de forma intencionada junto a un asentamiento chabolista. En una jornada de riesgo extremo de incendio, el dispositivo de extinción respondió con todos los medios disponibles.
Un fuego intencionado en pleno riesgo extremo
No fue un accidente. Personas sin identificar prendieron fuego a las ruedas y a otros residuos con un objetivo bien conocido en el sector de la chatarra: recuperar los metales con los que se fabrican los neumáticos, especialmente el acero de sus armaduras internas. La práctica, ilegal y muy contaminante, se repite con frecuencia en el entorno de los asentamientos de la comarca de Lugo, y este miércoles volvió a poner en jaque a los dispositivos de extinción.
La fuente consultada recoge que no es la primera vez que sucede. Al contrario: el suceso forma parte de una dinámica habitual, con episodios anteriores que también generaron enormes columnas de humo negro visibles desde la capital provincial. Que un gesto tan pequeño —una cerilla sobre un montón de neumáticos— pueda desembocar en un despliegue de estas dimensiones dice mucho del contexto en el que se produce: pleno agosto, vegetación seca y nivel de riesgo extremo.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Ofertas de alojamiento
Ahorra un 25% en tu estancia — hasta un 25% de descuento
Ver en Hotels.com → PublicidadEl despliegue: helicóptero, dos avionetas, cuatro brigadas y seis bomberos
La respuesta fue contundente. Para atacar las llamas desde el aire se movilizaron un helicóptero y dos avionetas, mientras que en tierra trabajaron cuatro brigadas y cuatro camiones contra incendios forestales. A ellos se sumaron seis bomberos y dos vehículos motobombas de los servicios municipales de Lugo.
Servidores VPS en España
VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.
Ver servidores VPS →La cifra habla por sí sola. Estamos hablando de un fuego que, en origen, era apenas un montón de neumáticos ardiendo en las cercanías de un poblado. Pero en una jornada de riesgo extremo, ningún fuego es pequeño: el viento, el terreno y la proximidad de masa forestal convierten cualquier conato en una amenaza potencialmente seria.
Según la información disponible, la actuación rápida y eficaz de los equipos permitió controlar el fuego en torno a las siete de la tarde, apenas dos horas después de que la columna de humo se hiciera visible desde la ciudad. El trabajo, sin embargo, no terminó ahí: los efectivos tuvieron que permanecer en la zona para vigilar que el fuego no se reavivase o que alguien no volviera a encenderlo. Un detalle que resume la naturaleza del problema: no basta con apagar, hay que custodiar.
O Carqueixo, un punto conflictivo recurrente
Conviene recordar que el lugar donde se originó el fuego no es un punto cualquiera. El asentamiento chabolista cercano a O Carqueixo lleva años apareciendo en las informaciones sobre quemas de residuos en la comarca, en un ciclo que las administraciones no han logrado romper: se acumulan neumáticos y chatarra, se queman para extraer el metal, se genera alarma y se despliegan medios de extinción. Y vuelta a empezar.
A nadie se le escapa el coste de ese ciclo. Cada despliegue como el de este miércoles —aeronaves, brigadas, camiones, bomberos municipales— supone un gasto público considerable y un riesgo para los propios efectivos, que deben trabajar en condiciones difíciles sobre un fuego de humos tóxicos. La combustión de neumáticos libera sustancias altamente contaminantes, un daño ambiental que se añade al riesgo forestal propiamente dicho.
Lo cierto es que la jornada de este miércoles no se limitó a este episodio. El mismo medio recogía también una alarma en la calzada romana de Lugo por un fuego en una finca abandonada entre edificaciones, lo que dibuja una tarde complicada para los dispositivos de extinción en la provincia, con varios frentes simultáneos y las condiciones meteorológicas en contra.
Apagar no basta
Ahí está la clave del asunto. Mientras la respuesta a estos fuegos siga siendo únicamente reactiva —medios que se desplazan, llamas que se controlan, vigilancia posterior para evitar reavivados—, la chispa volverá a encenderse tarde o temprano. El problema de fondo es la gestión de los residuos y del propio asentamiento, un asunto que compete a varias administraciones y que se arrastra desde hace demasiado tiempo.
La pregunta que queda flotando sobre esa columna de humo negro es incómoda pero necesaria: ¿cuántos despliegues más hará falta pagar antes de que se aborde de raíz lo que ocurre en O Carqueixo? Porque los medios aéreos apagan las llamas, pero no la causa.
Te puede interesar:
Imperial Perlas — Joyería y complementos
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad