Un ganadero de O Corgo ha tomado una decisión drástica: adelantar la recogida del maíz para salvar lo que queda de una campaña marcada por los ataques de jabalí. De las 50 hectáreas sembradas, al menos cuatro están perdidas, y la situación amenaza con extenderse si el cereal permanece más tiempo en el campo. La comarca de Lugo vuelve a estar en el ojo del huracán de un conflicto que el rural lleva años denunciando.
Cuatro avisos a Medio Ambiente sin solución
Quien gestiona la explotación lechera familiar ya ha telefoneado en cuatro ocasiones este año a los agentes forestales para que comprueben sobre el terreno los destrozos. La respuesta, hasta ahora, no ha llegado. Y la paciencia se agota. Llevan muchos años soportando la presión de las piaras, reconocen, pero como esta campaña, ninguna.
No es menor el dato de que la cosecha se haya arrancado este mismo miércoles, antes de lo previsto. La estrategia es sencilla y desesperada a partes iguales: recoger cuanto antes el grano para que los animales no encuentren mazorcas que devorar. El jabalí es astuto, explica el ganadero, va donde hay comida y, si no la encuentra, se marcha. Por eso sembraron pronto y por eso ahora recolectan pronto también. Pura supervivencia económica.
Salado Golf & Beach Resort
Descubre la oportunidad de inversión más exclusiva del Caribe. Villas de lujo con retorno garantizado del 12% anual en Punta Cana.
Conoce más →Un problema que solo existe cuando llega a la ciudad
A nadie se le escapa el fondo del asunto. El agricultor critica que el conflicto apenas trascienda en su verdadera dimensión —el castigo diario al campo gallego— salvo cuando los jabalíes aparecen caminando por jardines y calles urbanas. Entonces sí hay titulares. Entonces sí hay alarma. Mientras tanto, en las parroquias de O Corgo y de media Lucense, la convivencia forzosa con la fauna salvaje se paga con facturas que nadie compensa.
Registra tu dominio
Dominios .com, .es, .net y más de 500 extensiones. DNS gestionado incluido.
Buscar dominio →La queja alcanza directamente a la Administración autonómica. El ganadero echa en falta una respuesta de la Xunta frente a unas piaras que crecen sin control y lamenta, con sorna amarga, que los políticos parecen no saber dónde vive la gente del rural. Preparar la tierra, comprar la semilla, labrar y rogar además que el tiempo acompañe ya es bastante cuesta arriba, apunta, como para que encima el esfuerzo acabe en la panza de un jabalí.
Leiras pequeñas, pérdidas grandes
Las cifras hablan por sí solas: un 10% de la superficie sembrada arrasada. Cuatro hectáreas de las cincuenta. Para una explotación lechera que depende del maíz forrajero para alimentar el ganado, el golpe duele el doble. Y hay un agravante estructural que condiciona todo: la ausencia de medidas de protección eficaces, lo que convierte cada noche en una ruleta.
Conviene recordar que no estamos ante un fenómeno nuevo ni aislado. La Xunta llegó a declarar en 2021 la emergencia cinegética en nueve comarcas de la provincia de Lugo precisamente por los daños del jabalí, un reconocimiento oficial de la magnitud del problema. Han pasado los años y, a juzgar por lo que ocurre en O Corgo, las soluciones no han llegado a la altura de las promesas. El crecimiento de las poblaciones de Sus scrofa en toda Galicia, favorecido por la despoblación del medio rural y la abundancia de alimento, ha convertido a este animal en el vecino más incómodo del agro gallego.
El campo no puede esperar
Lo cierto es que la historia de O Corgo resume un problema comarcal con muchas caras. Explotaciones familiares que sostienen la economía de la Terra Chá, parcelas cada vez más pequeñas y un enemigo nocturno que no entiende de lindes ni de calendarios. La decisión de adelantar la cosecha puede salvar parte de la campaña, pero no resuelve nada de fondo: el próximo año habrá siembra nueva y hambre nueva.
La pregunta queda flotando sobre el maizal. ¿Cuántas campañas más tendrá que adelantar el rural gallego antes de que la gestión cinegética se tome en serio? Porque los jabalíes no esperan a los informes, y los ganaderos, tampoco. Mientras la respuesta institucional sigue sin llegar, en O Corgo el reloj sigue corriendo.
Te puede interesar:
Alojamientos en Galicia — Hoteles, casas rurales y apartamentos
Imperial Perlas — Joyería y complementos
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
¿Planeas visitar Galicia?
Encuentra hoteles, apartamentos y casas con las mejores ofertas
Buscar alojamiento en Hotels.comAcumula sellos · Consigue noches gratis
Publicidad